Verdad, Otredad y lazo social
Por Florencia F.C. Shanahan
2026/04/29
Algo del pacto social ha mutado. Una ruptura de la autoridad institucional vinculada a nuevas tecnologías de comunicación, contenido generado por usuarios, edición de medios y cultura promocional pone en duda el lugar y la función de lo que Lacan llamó «el Otro de buena fe», que lucha por constituirse como un lugar simbólico, uno de mediación y confianza.
Byung-Chul Han llama infocracia la nueva forma de gobierno característica del capitalismo informativo contemporáneo. Sostiene que, a diferencia de los años 70, cuando Hannah Arendt escribió sobre la desfactualización[1], hoy «es la misma distinción entre verdad y falsedad la que se socava. Cualquiera que mienta a sabiendas y resista la verdad, paradójicamente la reconoce. Mentir solo es posible cuando la distinción entre verdad y falsedad está intacta. […] Las fake news no son mentiras: atacan la propia facticidad. […] Cuando Donald Trump dice de pasada lo que le conviene, no es un mentiroso clásico que distorsiona la realidad a sabiendas, ya que para eso habría que saberlo.»[2]
Para el psicoanálisis, desde Freud, el inconsciente implica un no querer saber: sobre el deseo, la agresión, el goce. Pero la verdad que ocupa el psicoanálisis no tiene que ver con la factualidad, su hogar es el discurso, la forma de Lacan de nombrar un lazo social. Así que no podemos oponernos a la mentira y a la verdad, ambas son consecuencia del lenguaje como tal. La mentira es la inclusión de lo simbólico en lo real, una formulación tardía de Lacan, que Jacques-Alain Miller esclarece en su relación con la inclusión de lo real en lo simbólico, es decir, la angustia[3], aquello que no engaña. ¿Es sorprendente que el estado actual de la civilización —con la verdad mentirosa expuesta como un cielo abierto pero separada del lugar del Otro— tenga como correlato un aumento exponencial de la angustia?
Como se preguntó Freud al plantear el problema de «lo que determina la verdad»: «¿Es verdad si describimos las cosas tal como son sin preocuparnos por considerar cómo nuestro oyente entenderá lo que decimos…? […] ¿no consiste la verdad genuina en tener en cuenta al oyente…»[4] Esto es lo que está en cuestión en nuestros tiempos. Mentir implica el reconocimiento del Otro; no hay mentira sin el Otro, que introduce al sujeto a la palabra, constituido como carente.
Recuerdo el efecto que tuvo, mientras trabajaba en un hospital psiquiátrico, al introducir algo de esto a un equipo que insistió en castigar a una niña joven, ingresada por anorexia, que mintió sobre esconder comida en su habitación. Para ella, poder engañar al otro ya era una forma de inscribir una carencia en algún lugar, de constituir un velo sobre un real insoportable.
El empuje a la transparencia y la vigilancia amenaza la posibilidad de este velo. La ficción es parte del lugar del Otro, lugar donde articular lo imposible con una dialéctica de confianza. La alternativa es la desconfianza y la negativa a creer planteada por Freud al referirse a la paranoia.[5]
Cuando hablamos del psicoanálisis como un nuevo lazo social, intentamos transmitir que en tiempos de supuestas terapias postverdad, autoritarias, mercados de fake que barren cualquier referencia o valor de la verdad, pero también arrasan vidas[6], Lacan nos dio su Escuela como base de operaciones y refugio para tratar el malestar sin ignorar lo real en juego, sin reconocer mal su lugar: sí, la verdad solo puede mentir sobre lo real, sin embargo, eso no es razón para abandonar la conversación. Nuestro esfuerzo es seguir hablando para decir qué es falso sobre lo verdadero.[7] La paradoja es que solo podemos hacerlo respetando aquello que es más singular en cada uno, que no está fundado en ningún Otro, es decir, en la otredad misma.
*Shanahan F., Truth, Otherness and Social Bond – NLS Congress 2026
[1] Arendt, H., «Mentirse en la política», en Crisis of the Republic, Harvest & Co, 1972.
[2] Han, Byung-Chul, «La crisis de la verdad», en Infocracia: Digitalización y la crisis de la democracia, Polity, 2021.
[3] Miller J.-A., La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica, Buenos Aires, Paidós, 2014.
[4] Freud S., “El chiste y su relación con lo inconsciente” (1905), Obras completas, tomo VIII, Buenos Aires, Amorrortu, 2003, p. 108.
[5] Freud S., “Fragmentos de la correspondencia con Fliess” (1950 [1892-99]), Obras completas, tomo I, Buenos Aires, Amorrortu, 2003, p. 260.
[6] Lebovitz-Quenehen, A., «D’un discours qui contre le fake», en L’Hebdo-Blog, 24 de enero de 2021.
[7] Laurent, E., «Parler, et dire le faux sur le vrai», pronunciado en la ECF Question d’École «Le Fake», en L’Hebdo-Blog, 31 de enero de 2021.
Deja un comentario