A PROPÓSITO DEL SENTIMIENTO DE SÍ
Por Bárbara Bertoni
2024-12-14
Caroline Leduc:
Buenas noches, Bárbara Bertoni. Usted es psicoanalista y ejerce en París. Usted va a comentar para “Actualidad del psicoanálisis” una cita de Lacan que esclarece este fenómeno de los llamados trastornos disociativos de la identidad. Cito: “El sujeto se identifica en su sentimiento de sí a la imagen del otro.”[1]
Barbara Bertoni:
Sí, esta frase se encuentra en el texto “Acerca de la causalidad psíquica” de 1946 en los Escritos. Lacan la afirma a propósito del transitivismo donde el sujeto no hace la diferencia entre sí mismo y el otro. Esta reacción del transitivismo, dice, “aparece en el niño en la fase primordial cuando toma conciencia de sí mismo”. Esto implica una indiferenciación entre el sujeto y el otro, una suerte de pegamiento a la imagen del otro donde el sujeto se confunde con él en espejo por un momento. Es, por ejemplo, el caso del niño que golpea a otro niño y llora quejándose de haber sido golpeado.
Damien Guyonnet:
Se encuentra en Lacan una conceptualización de la constitución del sujeto en relación con el otro, el semejante.
Barbara Bertoni:
En efecto, en el texto “El estadio del espejo como formador de la función del Yo [Je] tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica” de 1949, Lacan declara -cito- “basta para ello comprender el estadio del espejo como una identificación en el sentido pleno que el análisis da a este término”[2]. Este estadio representa para Lacan, como su título lo indica, el formador de la función del Yo [Je] como se lo puede situar en el niño con una edad entre 6-18 meses. Frente al espejo, el niño rencuentra su imagen y se reconoce en ella. Lacan señala el júbilo del niño al contemplar la imagen de su unidad. Mirándose al espejo ya no ve fragmentos de cuerpo, sino un cuerpo unificado por completo y una totalidad.
Caroline Leduc:
Usted menciona al registro imaginario y al otro. ¿Es suficiente esto para un reconocimiento de su imagen?
Barbara Bertoni:
No. Esta constitución por identificación a la imagen reflejada en el espejo corresponde, en efecto, al registro imaginario. Pero en el texto, Lacan continúa su desarrollo señalando que no se trata sólo de esto. El registro simbólico es decisivo en esto. El niño reconoce el cuerpo del otro que ve en el espejo como suyo porque hay un Otro en tanto instancia simbólica de mediación y de reconocimiento, en tanto que lugar de la palabra igualmente.
Caroline Leduc:
Hablando, por ejemplo.
Barbara Bertoni:
Sí. El niño se dirige hacia el Otro que introduce el “Eres eso” que marca al sujeto. La palabra del Otro permite al sujeto reconocerse, identificarse. El orden simbólico sostiene, entonces, la experiencia imaginaria. Es un pasaje de una imagen fragmentada del cuerpo, de un cuerpo fragmentado a la unidad ortopédica que comienza a partir de una imagen y que continúa con la introducción de los significantes a partir del discurso.
Damien Guyonnet:
Entonces, ¿cuál es la diferencia entre el estadio del espejo y el transitivismo del cual compete la frase que usted escogió?
Barbara Bertoni:
El estadio del espejo es un momento decisivo para la constitución del sujeto donde el otro que es la persona en el espejo que es él. ¿Qué sucede cuando está cara a cara con otros sujetos? El sujeto reconociéndose se diferencia de los otros, pero cuando el sujeto no hace la distinción entre sí mismo y el otro, cuando le atribuye al otro acciones llevadas a cabo por él mismo o al revés, es ahí que hablamos de transitivismo. Está cautivado por el otro, se identifica a él plenamente. Es muy notorio en los niños pequeños, pero también se produce en todo sujeto frente a ciertas experiencias.
Caroline Leduc:
Entonces, Barbara Bertoni, ¿en qué concierne esto en la actualidad y sobre todo en nuestra temática?
Barbara Bertoni:
Estamos en un momento en que las imágenes del cuerpo circulan, están en primer plano sobre todo a partir de la adolescencia donde la utilización de redes sociales para muchos sujetos se muestra como masiva. Sea por las publicaciones propias o por ver la de los demás, los adolescentes están confrontados a una cantidad sin fin de imágenes y de videos. La búsqueda de puntos de identificación, de parecidos, así como de diferencias, se hace por ese sesgo con el primado de lo imaginario. La captación que eso puede producir, incluso su precipitación hay que tomarlo en serio. La identificación en su sentimiento de sí a la imagen del otro de la cual habla Lacan puede mostrarse flagrante para algunos con las redes sociales.
Por otra parte, y para hacer el lazo con nuestra emisión de hoy, me parece que cuando se trata de la multiplicidad de alteros -es un término que tomo del testimonio de sujetos que se sitúan en ese diagnóstico TDI- en un mismo sujeto, son imágenes de lo que se trata. Pero no solamente de esto porque se trata de alteros con diferentes personalidades que se encuentran cohabitando, apareciendo según los momentos. Da al sujeto la impresión de estar cautivo, de desaparecer detrás de esas personalidades. Algunos hablan de un sentimiento de ser espectadores de sus vidas, con los alteros tomando el timón. Aquí el sujeto no se identifica en su sentimiento de sí a la imagen del otro, sino se desdobla en varios personajes que hablan en él, para él y a pesar de él. El sentimiento de sí se encuentra así alterado y las identidades múltiples responden entonces al lugar del sujeto unificado.
Caroline Leduc:
Gracias, Barbara Bertoni, por esta crónica apasionante.
*Bertoni B., TDI: Troubles de l’identité à l’adolescence, avec Dr Renaud Mascret et Quentin Dumoulin
[1] Lacan J., “Acerca de la causalidad psíquica”, Escritos, tomo 1, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2018, p. 178.
[2] Lacan J., “El estadio del espejo como formador de la función del yo [je] tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica”, Escritos, tomo 1, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2018, p. 100.
Deja un comentario