Una Sentencia – por Victoria Woollard – 2024/10/29

UNA SENTENCIA

Victoria Woollard

2024-10-29


“Aquí la existencia no es otra cosa que el hecho de que el sujeto, a partir del momento en que se plantea en el significante, ya no puede destruirse, entra en ese encadenamiento intolerable que se despliega de inmediato para él en lo imaginario y que hace que ya no pueda concebirse más que como algo que siempre resurge en Ia existencia.”

Lacan J., El Seminario, libro VI, El deseo y su interpretación, Buenos Aires, Paidós, 2017, p. 105.

«Es como si me estuviera pronunciando una sentencia a mí mismo», dice este paciente de habla inglesa. Esta frase es esencial, porque introduce algo nuevo en lo que dice este sujeto. En efecto, para él, la palabra no es una frase de la Cosa y su discurso no conoce punto de parada, ni tampoco la sesión. La muerte lo atrae, rozarla lo alivia, pero el verdugo lo condena a vivir.

La frase Yo me pronuncio una sentencia puede entenderse entonces como un deseo de romper este dolor de existir inducido por el interminable despliegue de la cadena significante.

Ahora bien, esta ruptura ya está escrita en la homofonía del lenguaje del sujeto, porque la palabra sentencia en español también significa oración, aquella de la que busca salir. La sesión pudo, con esta homofonía, encontrar su punto de parada. Ha permitido crear una ruptura habitable entre los significantes, porque es efectivamente en el nivel del lenguaje, de la cadena significante, de lo simbólico, donde se trata de saber desaparecer, y no en el nivel real.


*Woollard V., J54 – Citation Résonance – Victoria WOOLLARD

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