Entrevista a Benoît Jacquot sobre «Televisión» de Jacques Lacan – Por Laure Adler – 2011/09/27

Entrevista a Benoît Jacquot sobre «Televisión» de Jacques Lacan

Por Laure Adler

2011/09/27


[Extracto de Jacques Lacan]:

“- Yo digo siempre la verdad: no toda, puesto que, a decirla toda, no alcanzamos. Decirla toda es imposible, S(Ⱥ) materialmente: las palabras faltan para ello. Incluso por ese imposible la verdad es solidaria de lo real.”[1]

Laure Adler:

Benoît Jacquot, acabamos de escuchar a Jacques-Alain Miller, luego la voz de Jacques Lacan en esa emisión que hicieron juntos los dos con Jacques-Alain Miller, “Televisión”, donde Jacques Lacan acaba de decir que dice la verdad. ¿Decía la verdad?

Benoît Jacquot:

Él dice: “Yo digo siempre la verdad”, pero continúa inmediatamente: “No toda, puesto que, a decirla toda, no alcanzamos”.

Laure Adler:

¿Cómo comprende usted, Benoît Jacquot, que haya frases así en el interior del discurso de Jacques Lacan que han sido pronunciadas en esos seminarios, en la emisión que usted hizo en “Televisión”, que se hayan convertido en una especie de conceptos operatorios o una especie de tuto mágico que nos repetimos para tratar de sondear el sentido como si lo esclareciera todavía en nuestra época hoy en día en 2011?

Benoît Jacquot:

Es un pensamiento que, sin cesar, se buscaba o más bien buscaba encontrar y encontrarse porque no iba de búsqueda en búsqueda en la complacencia de la búsqueda y de la pregunta, sino que estaba hambriento de respuestas y de hallazgos. Estos hallazgos a menudo daban lugar, sin duda para él mismo, como a un artista, un escritor o un pintor, a sorpresas. Hallazgos y sorpresas. Usted sabe, como Picasso. Le gustaba mucho citar a este adagio.

Entonces, estos hallazgos que surgen literalmente a medida en que su pensamiento se enuncia produce fórmulas más o menos paradójicas y que, inmediatamente -para usar una expresión que él empleaba desde mi punto de vista- “daba en el blanco”. Digo desde mi punto de vista porque él me hizo el honor de escribir un texto que jamás había hecho sobre mi primera película que se llamaba El asesino músico. Y su texto se titulaba “Dar en el blanco”. Helo ahí.

Y es alguien quien daba en el blanco. Esto quiere decir dar en el clavo. Alguien quien en el desvío de un camino extremadamente -y para muchos excesivamente- complejo encontraba algo que se formulaba. No era que él lo formulaba. Eso se formulaba y de tal manera que eso permanecía, permanecía para quienes lo escuchaban en ese momento y permanece manifiestamente a través del tiempo.

Laure Adler:

¿Cómo se instituyó el dispositivo de “Televisión”? Esto ya que cuando se lo ve todavía hoy ahí sucede algo. En el momento mismo en el que lo vemos ocurren muchas cosas. Sucede el hecho de que usted filma a una persona, Jacques Lacan, hablando, pero que, durante su habla, piensa. Hay una simultaneidad que usted logra captar gracias a su cámara. Por otra parte, hay dos momentos en “Televisión”. Hay un momento donde habla y, luego, un momento o por momentos o por instantes donde la voz de Jacques-Alain Miller viene como a capitular las diferentes secuencias de Lacan. ¿Podría usted explicarnos cómo sucedió esto, Benoît Jacquot?

Benoît Jacquot:

Primeramente, yo era muy joven. Tenía 20 años. Jacques-Alain Miller no era mucho mayor. Una vez admitida esa idea de consagrar una película a Jacques Lacan para la televisión, en lugar de irlo a ver directamente como muchos otros hicieron, llamé a Jacques-Alain Miller, a quien no conocía, porque sabía que él -era algo que se leía- toda la confianza del Dr. Lacan. Llamé a Jacques-Alain Mille para preguntarle qué era lo que pensaba, uno. Y dos, si le interesaría hacer eso. La manera que tuve de preguntarle, el hecho de preguntarle empujó -creo- a Jacques-Alain a llamar -como lo hace un poco a la manera del Dr. Lacan- inmediatamente a Jacques Lacan para hablarle y ver qué pensaba sobre eso. Y casi inmediatamente, él me llamó para decirme: “¡De acuerdo! Él espera que usted le llame”. Entonces, llamé en ese momento a Lacan, quien no se hizo esperar. Él me digo apenas: “Buenos días”, me preguntó apenas quién yo era y me dijo: “Es usted. Venga acá”.

Entonces, luego de una media hora me encontraba en la calle de Lille, al final de la tarde, diría que a las 20h00 en su sala de espera, la cual estaba abarrotada de gente con una decena de pacientes que todavía iba a atender. He ahí que yo también estaba de sorpresa en sorpresa porque viendo esa pequeña multitud me pregunté a qué hora y cuándo y si iba a ser a medianoche que iba a terminar recibiéndome y escuchándome. Su fiel asistente, Gloria, me dijo: “No, no va a ser mucho”. Y me senté entre los pacientes. Vi a Lacan salir al cabo de 5 a 10 minutos de su cuarto, de su consultorio con una paciente -creo- que acaba de terminar su sesión. Vio a la sala y a los pacientes y me captó inmediatamente. Bueno, eso es natural, no es un olfato mágico. Y me dijo: “Venga”, con una especie de gesto e, inmediatamente mirando a la asistencia se terminó. Entonces, tengo un recuerdo muy preciso. Y comenzó ahí, así, es decir con un protocolo constantemente desviante. Y pienso que eso pertenece a las maneras a la vez personales y clínicas del Doctor Lacan. Desviarse.

Laure Adler:

Y hoy en día, ¿usted relee a Lacan, Benoît Jacquot?

Benoît Jacquot:

Releer, sí. Es frecuente. Puedo decirlo. Primeramente, soy extremadamente admirativo y muy atento al trabajo absolutamente excepcional que hace Jacques-Alain Miller para editar sus seminarios. Y este trabajo de edición, el cual es para mí -bueno, no tengo un conocimiento absoluto- es sin igual. Y testimonia de una fidelidad, de una constancia, de un rigor, de una pasión también que liga realmente a Jacques-Alain, fuera mismo del afecto que le puedo tener y la amistad que le puedo tener desde que hicimos eso, es decir ya un tiempo.

Laure Adler:

Les recuerdo que esta emisión de “Televisión” se volvió un libro que los auditores pueden leer. Yo tuve la suerte de tenerlo en cassette. ¿Ahora se volvió DVD? ¿Está disponible? Porque verdaderamente es un documento increíble.

Benoît Jacquot:

Las dos películas -creo que son dos de 50 minutos- que se filmaron fueron una epopeya porque tuvimos cierta dificultad en hacer transmitir eso como lo quería Lacan en las horas de más escucha en la cadena más escuchada -muy rápidamente después de haberlo hecho-. Y esto se llamaba “Psicoanálisis 1” y “Psicoanálisis 2”. Y fue Jacques-Alain quien, cuando se trataba de recopilar sus películas, en fin, el texto de sus películas y publicarlos, quien llamó a eso “Televisión” -simplemente-. Helo ahí. Por un lado “Psicoanálisis”, por el otro “Televisión”.

Entonces, para responder a su pregunta, querida Laura, voy a hacer el DVD. Había escuchado eso desde algunos años. En cierto momento, fue un asunto de que la casa Gallimard lo haga. Fue algo que casi se hizo. Se debía hacer con Jacques-Alain Miller, quien se iba a ocupar de la edición de ese DVD hace dos años. Pero hace dos años que ya no escucho hablar de ello. Pero, en efecto, me parece a mí también extraño que no haya el DVD de eso. Bueno, no sé. Habría que preguntar a Seuil. ¿A quién? No lo sé. Tal vez debería ocuparme de eso.

Laure Adler:

Muchas gracias, querido Benoît.

Muchas gracias a Jacques-Alain Miller. Les recuerdo que Jacques-Alain Miller publica dos textos de Jacques Lacan, uno titulado “Hablo a las paredes” y el otro el tomo 20[2] del seminario titulado “…o peor”.

Gracias también a Benoît Jacquot. Desgraciadamente, “Televisión” no está disponible todavía en DVD, pero lo pueden leer en forma de texto.

Mañana, luego de nuestra serie “Jacques Lacan” con François Roustan, quien evocará las “Contradicciones de Jacques Lacan”. Gracias a todo el equipo de Hors-Champs, Pascal Bodin, Brigitte Bouvier, Catherine Parent, Anne-Vanessa Prévost y Didier Legarde.

Buenas noches desde France Culture. En algunos instantes, los “Talleres de la noche” presentados por Aurélie Charon.


*Entrevista en el programa «Hors-Champs» de Radio France acerca de la serie «Jacques Lacan». Inédito.

[1] Lacan J., “Televisión”, Otros escritos, Buenos Aires, Paidós, 2021, p. 535.

[2] Aquí es un error de la entrevistadora. El tomo es el 19.

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