El producto redirigido al trabajo de Escuela
Por Mauricio Tarrab
2026/08/26
Si pienso en los míos, en el producto de lo que extraje o precipité de un trabajo de carteles, no creo que muchos o algunos hayan sido publicados. Quizás alguno en la revista +1 o en algún Caldero, seguramente. Quizás alguna intervención en alguna jornada. Pero, ¿cómo vuelve eso a la Escuela? Es un poco difícil…
Cuando participé en carteles del pase, los informes que hace un cartel luego de que termina, es un producto de cada uno que pasa -digamos- a la Escuela de esa manera. En la Escuela, cada uno tiene que jugar sus cartas y hacer valer lo que produce. Y si eso vale, pasará y tendrá alguna resonancia. Por supuesto, la secretaria, el directorio pueden encaminar ciertas cosas, facilitar algunas, etc., pero eso es una parte de la cuestión. Pienso que -se me ocurre decir así- que el producto del cartel hace existir una conversación en la Escuela, muchísimas actividades, pero también hay algo de la conversación que no es tan sencilla, de una cierta conversación sobre el psicoanálisis. También se puede conversar tomando el té en un cartel y que eso sea muy agradable, pero me refiero a una conversación sobre el psicoanálisis con esa estructura horizontal que a veces se puede lograr en el cartel donde en una conversación nadie la tapa la boca al otro porque, cuando eso ocurre, la conversación como tal desaparece como tal, como conversación.
Y pienso que el cartel es un producto de la Escuela. Y pienso que esa sería una buena pregunta para la secretaría. Es decir: ¿es el cartel un buen producto para la Escuela?
Es un chisme, habladurías -digamos- que Lacan inventó el cartel y puso a la gente a trabajar junta porque los analistas no hablaban entre sí. Y Miller, en un texto -no recuerdo en dónde-, dice que el mismo Lacan uso eso para subsanar la maldición que él le había puesto sobre los analistas, que eran sabios de un saber sobre el que no podían conversar. Y, paradójicamente, arma ese pequeño dispositivo en donde, de lo que se trata más bien es que haya una posibilidad de conversar entre los analistas.
Entonces, pienso que una buena pregunta sobre el producto del cartel es si produce o no produce el efecto de una conversación.
Sostener algo de una interlocución de discursos ahí en una época de pensamiento y de discursos únicos tampoco es bueno que el psicoanálisis quede aislado de esa manera. En ese sentido, pensaba eso porque el cartel lo damos por supuesto. Miller escribe ese magnífico texto, “El cartel en el mundo”. Pero el cartel en el mundo no existía cuando él escribe eso. Había carteles en Francia, pero no en el mundo. Entonces, ese texto es un buen ejemplo de lo que es un producto, lo que produce. Es decir, hubo que esperar a las otras escuelas -la EOL, la EPB, etc.- para que el cartel explotara y existiera en el mundo. Entonces, me parece que el producto hay que ubicarlo ahí también. ¿Qué es lo que una política produce? Entiendo la exigencia que tiene una secretaría de carteles por centrarse fuertemente en la gestión de ese mundo que tienen alrededor, pero pienso también que está este otro lado: reflexionar sobre si el cartel es un buen producto de la Escuela para la Escuela.
Por lo general, damos las cosas por sentadas. Entonces, “el cartel en el mundo”. Me divertía pensar en eso de que, de golpe, muestra muy bien lo que quiere decir que la cuestión es cómo mantenemos algo en movimiento.
En la experiencia de un cartel, lo importante -como en la vida, como en el análisis- es si uno tuvo un momento donde el pensamiento del otro o la palabra del otro lo sacó del camino trillado en el que están sus propias ideas. Y eso me parece fundamental. Y, por otra parte, me había dicho Ángeles el otro día en la Jornada del Pase que me acercara ahí y que grabara algo en 10 segundos. Entonces, ¿qué voy a decir en 10 segundos? Entonces, me acordé de algo que dijo una vez Ricardo Nepomiachi. Me parece que va muy al punto. Él decía: “En un cartel se trata de ceder goce en función del lazo colectivo”. Me parece que es una experiencia donde hay algo de la relación a los otros, a los colegas, etc., que puede beneficiar la perspectiva de lo que queremos para la Escuela.
Transcrito de: Entrevista M.Tarrab – Boletín tramado-3.mp4 – Google Drive
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