Demanda online… y más allá – por Virginie leblanc-Roïc – 2026/06/14

Demanda online… y más allá

Por Virginie Leblanc-Roïc

2026/06/14


¿Qué podemos aprender de los seis casos comentados y debatidos el 30 de mayo, sobre cómo la práctica de los encuentros digitales se integró con la subjetividad de los analizantes presentados?

En primer lugar, una diversidad en la modalidad de los encuentros que hace eco a una gran diversidad en la oferta de websites y aplicaciones que ponen a disposición a sujetos conectados a sus teléfonos móviles como prolongamiento de su cuerpo, incluso apuntando a la desaparición del clic: inmediatez de captura por una imagen, nueva rutina gestual del dedo al roza la pantalla a la derecha, a la izquierda, un mercado para hombres, mujeres, homosexuales, heterosexuales, geolocalizados, graduados, aparejados, completados con un objeto o no, con una especialización de websites, en torno a un rasgo de goce, de una práctica, de una nominación que atrae, pero ¿a qué?

Este fue el segundo momento destacado de la Jornada, del que surge una tendencia compartida por todos los sujetos presentados, un Wunsch que forma parte de una era en la que el saber estaría en el bolsillo y el goce sería instantáneo, cortocircuitando el camino de la demanda: que la app permite protegerse de los peligros del encuentro in real life, que dibuja una pantalla que finalmente protegería contra malentendidos o fracasos. ¡Qué hermoso sería no enfrentarse al deseo del Otro! ¡Qué hermoso sería no estar marcado por la falta, y por tanto por la angustia!

Sin embargo, en «este nuevo régimen del encuentro, donde la tuché es absorbida por el automaton y que a veces puede ser atormentado por el amor», para usar las palabras de Jacques-Alain Miller durante esta Jornada, la relación digital no deja de estar marcada por lo que objeta a la promesa del capitalismo digital para revelar un programa completamente diferente al de los algoritmos:  aquel del goce que, «cuando ha experimentado cierta aparición», ya no varía en trayectoria, aunque sus efectos puedan atenuarse.

El clic o el swipe no eximen en absoluto el momento en que dos cuerpos hablantes se enfrentan a la presencia en carne y hueso, incluso a veces con la presentación de ciertos objetos que salen de la pantalla y hacen temblar las representaciones, voces y miradas demasiado presentes, cuerpos en los cuales un detalle objeta la buena forma, demasiada palabra. Entonces se revela que lo que intentábamos evitar conscientemente es precisamente lo que encontramos en este hombre o mujer cuyo carácter predefinido por las categorías digitales no encaja en ninguna de las casillas que se han marcado cuidadosamente. Entonces se revela una repetición sorda a plena luz del día que tiene sus raíces muy, muy lejanas, en la forma en que se han presentado para un sujeto «el saber, el goce y el objeto a«.[1]

La paradoja de la demanda con solo pulsar un botón que, en la facilidad con la que se realiza, saca a relucir el corazón de la pulsión, «virtualmente pulsión de muerte».[2] ¿No es esto lo que explica por qué, en el caso de estos sujetos cuyos antecedentes nos fueron presentados en la última conferencia, como en muchos otros, es precisamente de este vano intento de evadir la demanda que puede surgir otro tipo de demanda, con otro tipo de encuentro, bajo transferencia? En cualquier caso, es apuesta del analista dedicar tiempo a la constancia de la pulsión para manifestarse en las vicispalidades de la transferencia y apostar por el hecho de que el inconsciente se abre, que el objeto plus-de-gozar se cierne y que el camino queda libre para dejar espacio al deseo y para acoger, quizás,  una contingencia feliz.


*Leblanc-Roïc V., Demande online… et au-delà – L’HEBDO-BLOG

[1] Lacan J., El Seminario, libro XVI, De un Otro al otro, texto establecido por J.-A. Miller, Buenos Aires, Paidós, 2008, p. 302.

[2] Lacan J., “Posición del inconsciente”, Escritos, tomo 2, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2018, p. 807.

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