La Era de la Posverdad – POr Helga Treichl – 2026/06/03

La era de la posverdad

Por Helga Treichl

2026/06/03


Patricia Bosquin-Caroz concluye su argumento evocando nuestra era de la posverdad en la que la palabra se devalúa o incluso degrada[1]. Si hoy las referencias a la verdad son solo asociativas, no son menos proliferantes. Como la rana que quiere hacerse tan grande como el buey, el concepto de verdad se infla y, al mismo tiempo, se vacía. De hecho, la verdad suele presentarse como una simple expresión de opinión, una opinión que contribuye a la creación de nuevos hechos. Las palabras clave sobre este tema serían fake news o la plataforma de D. Trump: Truth Social. El propio nombre de esta red social es interesante, porque combina dos conceptos que hoy están bajo presión: la verdad y lo social. Truth Social resuena con cierta ironía, al igual que el uso de ciertos significantes en la cultura pop, las marcas o la publicidad en general. En estos dominios, los términos a menudo tienen solo una significación puramente asociativa, sin concordancia con los objetos en cuestión. El sentido pasa a en un segundo plano, el significante vacío es suficiente en sí mismo.

Lo notable es que estos fenómenos culturales revelan el funcionamiento del lenguaje: la no fijabilidad del vínculo entre el significante y lo significado queda ahora expuesta a cielo abierto. Además, en la era posverdad, lo que la lingüística llama referente —el objeto en sí mismo— adquiere un nuevo estatus. Está claro que las cosas ya no son comprendidas ni enmarcadas por lo simbólico y el goce resuena en el significante. El vínculo con el referente es arbitrario, so what? No existe, parece proclamar la era posverdad.

Sería una cuestión de «hacer espacio para el goce en el ejercicio del saber»[2], escribe Jacques-Alain Miller. Designa esto como el acuerdo entre el significante y el goce. La resonancia del goce en el significante sería, sin embargo, parte de una ética para la cual el vacío en el corazón de la verdad no es indiferente (no hay  so what?). P. Bosquin-Caroz escribe que Lacan, a lo largo de su enseñanza, modificó su relación con la verdad sin abandonarla nunca[3]. Aunque la verdad no puede alcanzarse mediante el lenguaje o el saber, hay una verdad en el sujeto. Esto está vinculado a lo real que encuentra el sujeto y a la que se orienta el psicoanálisis. En lugar deverdad, es la «varidad» la que aparece en el discurso, revelándose solo en esquirlas.[4] La imposibilidad de comprenderlo todo se convierte en el núcleo de la concepción lacaniana de la verdad y la ética.


*Treichl H., L’ère de la post-vérité – NLS Congress 2026

[1] Bosquin-Caroz P., Presentación del tema del congreso NLS 2026: Varidad – Presentación del NLS Congress 2026 – por Patricia Bosquin-Caroz – 2025/07/15 – PSICOANÁLISIS LACANIANO

[2] Miller J.-A., «Afectos en la experiencia analítica,» La Cause du désir nº 93, septiembre de 2016, p. 111.

[3] Bosquin-Caroz, P., Presentación del tema del congreso NLS 2026, op. cit.

[4] Ídem.

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