Presentación del 24 Congreso de la nls – POr Patricia Bosquin-Caroz – 2026/04/25

PRESENTACIÓN DEL 24 CONGRESO DE LA NLS: “VARIDAD. LAS VARIACIONES DE LA VERDAD EN PSICOANÁLISIS

Por Patricia Bosquin-Caroz

2026/04/25


Caroline Leduc:

Buenas noches, Patricia Bosquin-Caroz. Usted es psicoanalista, miembro de la Escuela de la Causa Freudiana, presidente la New Lacanian School y usted dirige su próximo Congreso titulado “Varidad. Las variaciones de la verdad en psicoanálisis”.

Entonces, ¿de qué se trata este congreso?

Patricia Bosquin-Caroz:

Bien, el 24to Congreso de la NLS es el vigésimo cuarto de una larga de congresos anuales. Tendrá lugar de nuevo en París el 27 y 28 de junio próximos. Se dirige a un largo público y reúne los miembros de 22 grupos de esta Escuela, la mayoría repartidos en varios países europeos y algunos en otros continentes.

Damien Guyonnet:

Una diversidad así de grupos, ¿en qué lengua se da este Congreso?

Patricia Bosquin-Caroz:

El Congreso, al igual que la NLS, es bilingüe, franco-inglés. Estas dos lenguas reúnen a todos los miembros de los grupos. Los congresistas vienen de Grecia, de Irlanda, de Polonia, de Austria, de Alemania, de Ucrania, del Reino Unido, de Israel, de Rusia, de los Estados Unidos, de Albania, de Canadá, de Bélgica y de otros países incluso. Constituye un momento de convergencia del trabajo del tema a lo largo del año. Un amplio espacio es dado a la presentación de trabajos clínicos, los que abren a un intercambio entre los practicantes de diversos orígenes, todos orientados por la enseñanza de Freud y Lacan.

Caroline Leduc:

El título es “Varidad”. Esta palabra sorprende. ¿Qué designa?

Patricia Bosquin-Caroz:

Este tema interroga las variaciones de la verdad en psicoanálisis. Lacan dio de ello la brújula con el neologismo «varidad», que condensa en un solo término verdad y variedad. Indica que la verdad no se presenta ni como bloque homogéneo ni como un saber fijo, sino que se manifiesta según modalidades cambiantes, surgimientos, desplazamientos y rearreglos que escanden la experiencia analítica. Lo que el analizante enuncia no es la verdad, sino la varidad del síntoma, es decir una forma singular del síntoma que no cesa de remodelarse en lo que se dice.

Damien Guyonnet:

Usted evoca la relación de la verdad con la palabra. ¿Podría precisar este importante punto?

Patricia Bosquin-Caroz:

Desde el inicio, Lacan distinguía radicalmente la verdad de la exactitud de los hechos. Es esto. No compete ni de una conformidad a la realidad objetiva, ni de una adecuación de las palabras a las cosas. Surge en la palabra bajo una forma de revelación parcial tomada en un movimiento de velamiento y de evasiva. Así, el análisis se presenta como una serie de revelaciones singulares propias a cada sujeto sin jamás entregar una verdad toda. Siempre permanece un resto, un punto irreductible que escapa.

Caroline Leduc:

¿Y Freud no había ya señalado esta dimensión?

Patricia Bosquin-Caroz:

Freud había renunciado ya a la creencia en una realidad objetiva del traumatismo. En el inconsciente, éste no se distingue de la ficción investida de afecto, decía. Así, no se trata de decir lo que es, sino de hacer verdad de lo que ha sido, incluido lo que ha hecho agujero y no ha podido inscribirse ni decirse. La verdad analítica no se da, se construye en la experiencia en sí y cada uno con la propia.

Damien Guyonnet:

Freud entonces puso en evidencia otra verdad que aquella que el sujeto relata.

Patricia Bosquin-Caroz:

Absolutamente. Esta surge precisamente ahí donde el discurso tropieza, en los lapsus, los actos fallidos, el desconocer. Aparece en lo que ronda la continuidad del relato y desborda siempre la intención del sujeto. El sujeto dice más de lo que sabría decir. La verdad vuelve a atrapar el error por el pescuezo[1], escribe Lacan, indicando que esta se aloja en esta brecha.

Caroline Ducet:

Entonces, esta noción de verdad, ¿cómo varía en psicoanálisis?

Patricia Bosquin-Caroz:

Varía, sí. Es una bella manera de decirlo. En una primera concepción, el análisis apunta hacia un progreso hacia la verdad en singular, la cual se supone que se inscribe en la continuidad de una historia, aquella del sujeto. Así, el inconsciente es concebido como un capítulo censurado, el cual se trataría de reconstruir. El levantamiento de lo reprimido permite restaurar la continuidad de él. Pero esta perspectiva se desplaza progresivamente. Con la formalización de los discursos, Lacan articula la verdad al saber. Lo que se presenta como verdad se sedimenta en saber y se inscribe en una cadena significante. Lo no-sabido se ordena, se formaliza.

Sin embargo, este saber encuentra un límite estructural: no toca lo real del goce.

Damien Guyonnet:

Entonces, ¿en qué se convierte la verdad si no es operatoria?

Patricia Bosquin-Caroz:

Es por ello por lo que Lacan introduce la dimensión de la «verdad mentirosa». La verdad tiene estructura de ficción. El lenguaje es semblante y no puede decir de lo real, solamente puede cernir los contornos de éste. No se puede sino medio-decir la verdad. Forzosamente, es siempre parcial. Hay un imposible de decir. No se puede decir todo.

Caroline Leduc:

Lo que no impide al sujeto el intentarlo.

Patricia Bosquin-Caroz:

Por supuesto. Los efectos de revelación jalonean el recorrido analítico hasta el punto de arribo: el goce. En este punto, la verdad cesa de operar. No quedan sino elucubraciones de saber sobre lalengua. La verdad se vuelve efecto, golpes de sentido, sentido blanco, sin garantía de significación estable. Así, Lacan sustituye el ideal de una historia continua por una concepción discontinua de la experiencia. Ya no hay una historia homogénea, sino una trama de esquirlas, de fragmentos y de surgimientos. La verdad ya no es una, sino variable, inestable, revisable. Cada nueva articulación puede desplazar a las precedentes hasta alcanzar lo que no varía: el hueso del síntoma.

Damien Guyonnet:

Entonces, ¿cómo situar el lugar del analista si no participa de una reconstitución de una historia continua del sujeto?

Patricia Bosquin-Caroz:

La acción del psicoanalista por sus puntuaciones y sus escansiones participa de estas variaciones. Por ejemplo, introduce cortes que modifican el sentido, desplazan las coordenadas del discurso y producen nuevos efectos de verdad. Esta se pluraliza, se transforma, se recompone en la transferencia. No hay verdad última, sino una historia -con y– singular, es decir construida para un Otro.

Caroline Leduc:

No podemos dejar de decir que este tema del congreso entra en resonancia con el debate actual acerca de la verdad de lo fake.

Patricia Bosquin-Caroz:

Claro. De cierta manera es por eso por lo que se escogió el tema, evidentemente.

Lacan nunca abandonó esa referencia a la verdad. ¿Cómo situar la verdad en el discurso analítico? ¿Qué lugar o función darle? En la era de la postverdad donde la dimensión misma de la verdad tiende a disolverse, desintegrarse, el psicoanálisis se sostiene a contracorriente. Mantiene la exigencia de una relación ética con la palabra y a la verdad, no como totalidad o como certeza, sino como experiencia.

La apuesta de este congreso será sostener esta orientación: hacer valer que la verdad, aunque variable, incluso mentirosa, permanece como aquello que compromete al sujeto en la palabra ya que el análisis es una prueba de verdad, no-toda, aquella que puede decirse y de la cual depende la posibilidad en sí de la experiencia analítica.

Caroline Leduc:

Muchas gracias, Patricia Bosquin-Caroz. Estaremos ahí todos. Por favor, recuérdenos la fecha.

Patricia Bosquin-Caroz:

El 27 y 28 de junio próximos, el congreso tendrá lugar a París.

Damien Guyonnet:

Aun podemos inscribirnos, entonces.

Patricia Bosquin-Caroz:

Absolutamente. Es el momento de inscribirse porque los lugares en presencial son limitados.

Caroline Leduc:

Muchas gracias, Patricia. Es el final de esta emisión. Gracias por habernos seguido.


*Bosquin-Caroz P., L’humeur dépressive en question, avec Élodie Boissard

[1] Lacan J., El Seminario, libro I, Los escritos técnicos de Freud, texto establecido por J.-A. Miller, Buenos Aires, Paidós, 2017, p. 386.

Deja un comentario