¿El inconsciente miente?
Por Janet Haney
2026/04/15
En su Proyecto para una psicología científica[1], Freud presenta a Emma, bajo el epígrafe de proton pseudos[2], para aclarar su pensamiento. ¿Cuál es la primera mentira?
Emma está «sujeta a la compulsión de no poder entrar sola en las tiendas.» Recuerda que, cuando tenía doce años, entró en una tienda y vio a dos empleados riendo. Ella huyó con un «gesto de miedo«. ¿Por qué? Pensó que se reían de su vestido. Curiosamente, añade que uno de ellos la había «gustado sexualmente.» ¿En qué sentido esto constituye la primera mentira?
Ni los fragmentos ni el efecto de la experiencia tienen sentido para Freud. La idea de su vestido no explica por qué no puede entrar sola en una tienda. ¿Y por qué dice que uno de los empleados le agrada sexualmente? Más preguntas traen un segundo recuerdo que no había estado en su mente durante el momento descrito en esta escena. Cuando tenía ocho años, entró en una tienda a comprar dulces: el empleado le agarró los genitales a través del vestido. Había vuelto una segunda vez, no entendía por qué. Se reprocha a sí misma tener mala conciencia.
Hace un «vínculo asociativo» entre las dos escenas: los dependientes «risueños» le recordaron al tendero «sonriente». Freud deduce otra cosa. La escena anterior se vivió antes de la pubertad y se invocó después de la pubertad. La escena anterior recibe retrospectivamente una carga sexual durante la segunda escena. Esta cantidad de energía se transforma en angustia, proporcionando la descarga motora que impulsa a Emma fuera del taller.
Freud traza un esquema para mostrar cómo sus palabras se relacionan entre sí y emergen en la conciencia a través de sus percepciones y recuerdos. Esta escritura le permite ver cómo la idea más inocente, la «vestido», representa todo el complejo inconsciente: ha tenido lugar la represión acompañada de una formación simbólica («vestido»). La energía, que surge del interior del cuerpo y está separada de sus representaciones originales, se utiliza para formar el símbolo. ¡Esta escritura es la primera mentira! Se produce en el inconsciente por una agencia energética que busca un representante o símbolo más aceptable, siendo el primero reprimido. El resultado de este proceso es el síntoma «bastante racionalmente construido» en el que el símbolo recién formado, «vestido», no juega ningún papel y pasa a la conciencia. Esta es la peculiaridad del caso. El recuerdo reprimido se convierte en el trauma del deseo sexual a través de la acción diferida tras la pubertad («el dependiente me resultaba sexualmente agradable»). La pluma de Freud en la página hace que estas ideas sean apercibidas; su creencia en una energía sexual lo limita.

*Haney J., Does the Unconscious Lie? – NLS Congress 2026
[1] Freud S., “Proyecto de psicología” (1950 [1895]), Obras completas, tomo I, Buenos Aires, Amorrortu, 2003.
[2] Una idea encontrada en Aristóteles: «primera falsedad» o «primera mentira».
Deja un comentario