¿QUÉ ES LA PSICOSIS ORDINARIA?
Por Fabiana Peralva Lima
2024-08-05
Jacques-Alain Miller, en 1998, propuso una nueva forma de pensar la clínica de las psicosis. Desde el binarismo neurosis/psicosis, por el que se guiaron Freud y el estructuralismo de la primera clínica lacaniana, Miller avanza aportando otras orientaciones con la ayuda de las elaboraciones de la segunda clínica de Lacan que, desde la perspectiva de la lógica borromea, sustenta la idea de la constitución de la realidad psíquica a partir de los vínculos de los registros Real, Simbólico e Imaginario.
Si antes el diagnóstico estructural tenía definiciones y contornos bien definidos bajo la referencia del Nombre-del-Padre como la ausencia o presencia de este significante fundamental, en la segunda clínica lacaniana estos contornos ya no son tan precisos y la pluralización del Nombre-del-Padre se ha convertido en un faro importante en la orientación del tratamiento.
Las conversaciones clínicas basadas en casos que presentaban, para el analista, dificultades y limitaciones en la definición diagnóstica apuntaban a algo nuevo en la clínica psicoanalítica. Los casos en los que no se reconocieron signos claros de una neurosis, ni hubo signos positivos y evidentes de psicosis, como alucinaciones y delirios, hicieron ruido en ese momento. Hubo tres valiosos encuentros en Francia cuyas elaboraciones culminaron en la definición del término «psicosis ordinaria», en contraposición a las psicosis extraordinarias y clásicas en sus presentaciones.
En 1996, Miller proporcionó el conciliábulo de Angers sobre el tema «Enigma y sorpresas en las psicosis». En 1997, en la Conversación de Arcachon, se debate sobre los casos raros e inclasificables y, en 1998, lanza, en la Convención de Antibes, el concepto de psicosis ordinaria, una construcción teórica basada en la práctica clínica.
A diferencia de las categorías clásicas determinadas en los manuales psiquiátricos, el término «psicosis ordinaria» no pretende ser una nueva categoría nosológica rígida y bien definida. Además, requiere una escucha atenta por parte del analista de los signos e indicaciones discretas que se manifiestan de forma insidiosa y gradual. Es la clínica de la tonalidad, los detalles, las invenciones y la singularidad (MILLER, 2012, p. 422). También se identifican nuevas formas de desencadenamiento, nuevos fenómenos corporales y nuevas formas de transferencia, impactando en una nueva mirada sobre la dirección del tratamiento. La atención a las disposiciones singulares del sujeto como defensa contra el desorden de lo Real y el goce se vuelve más relevante.
Miller (2012), en su texto «Efecto del retorno a la psicosis ordinaria», informa que no creó un concepto o un nuevo diagnóstico, sino una noción, un significante dentro del vasto campo de las psicosis, con posibilidad de construcción a lo largo del tiempo. Además, advierte sobre la precaución y el peligro para que el término no se convierta en «un asilo para la ignorancia» (MILLER, 2012, p 412-413): «Inventé una palabra, inventé una expresión, inventé un significante, dándole un borrador de definición que podría atraer diferentes significados, diferentes ecos de significado en torno a este significante (MILLER, 2012, p. 401).
Sérgio de Campos (2022) en su libro Investigaciones lacanianas de las psicosis: Psicosis ordinarias, relata que la psicosis ordinaria es un diagnóstico en suspensión hasta que se defina el tipo clínico de la psicosis en cuestión. Considera que no se trata rígidamente de una psicosis no desencadenada o de una pre-psicosis. La utilidad clínica para reconocer un caso de psicosis ordinaria sería identificar y preservar los vínculos del sujeto que impidieron el inicio de la enfermedad en el sentido más positivo del término.
¿Y cuándo sospechar de un caso de psicosis ordinaria? Miller elabora algunas pistas sobre la relación del sujeto en los campos social, corporal y subjetivo.
Lacan (1955-56/1998, p. 565) evoca, en el texto «De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis», la famosa frase sobre «un trastorno provocado en la juntura más íntima del sentimiento de vida en el sujeto», y Miller (2012) la utiliza para caracterizar una indicación presente en la psicosis ordinaria. Y añade: «El desorden se encuentra en la forma en que experimentas el mundo que te rodea, en la forma en que experimentas tu cuerpo y en la forma en que te relacionas con tus propias ideas» (MILLER, 2012, p. 411).
La afinidad de un estado melancólico con las psicosis ordinarias en el sentido del sentimiento de vida del sujeto es tratada en el texto «La juntura íntima del sentimiento de vida» de Sophie Marret-Maleval. Cita a autores como Miller y Jean-Claude Maleval y considera el estado premelancólico como una «preciosa brújula diagnóstica de la psicosis ordinaria» (MARRET-MALEVAL, 2017, p. 4), ya que también se manifiestan bajo índices discretos y pueden, a través de la sobreidentificación con una norma social, indicar una forma de sustitución de una psicosis ordinaria, evitando el desencadenamiento psicótico.
Miller trae a colación la idea de una triple externalidad. La externalidad social se refiere a la relación del sujeto con su realidad social. Cuando esta identificación social es negativa, se produce un desplazamiento de su función social por un desapego gradual y progresivo del Otro social. Hay un empobrecimiento de los vínculos sociales y afectivos, lo que provoca una pérdida de los intercambios simbólicos con el mundo. El sujeto es incapaz de establecerse satisfactoriamente en el trabajo, en las relaciones con la familia y los amigos. También hay casos de identificación social positiva, o sobreidentificación, cuando hay una inversión rígida e intensa en la propia posición social, por ejemplo, un trabajo, apropiándose de una identificación imaginaria como forma de sustitución.
En la exterioridad corporal, hay un extrañamiento en relación con el cuerpo, el Otro corporal. En algún momento, algo del cuerpo se desmorona, se vuelve ajeno y es necesario que el sujeto recurra a artificios, elementos básicos para apropiarse de su propio cuerpo. Los síntomas y las citas pueden ser de apoyo en la construcción de un cuerpo.
La externalidad subjetiva evoca una experiencia de vacío, de un estado melancólico, de una identificación real con el objeto como desecho. Hay una gran dificultad para subjetivar la existencia y significar el goce.
La perspectiva de las nuevas formas de desencadenamiento, conversión y transferencia también orienta la identificación y dirección del tratamiento de la psicosis ordinaria, bajo los nombres de neo-desencadenante, neo-conversión y neo-transferencia.
Los disparadores clásicos se producen bruscamente a partir del encuentro con un Padre, cuyo efecto, debido a la exclusión del significante del Nombre-del-Padre que inscribe la castración simbólica, es la imposibilidad de responder provocando un agujero. Con esto, estallan fenómenos psicóticos, como alucinaciones auditivas, producciones delirantes y fenómenos del lenguaje. Lacan (1955-56/1998, p. 584), en su texto «De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis», señala:
Para que se desencadene la psicosis, es necesario que el Nombre-del-Padre excluido, es decir, que nunca ocupe el lugar del Otro, sea invocado allí en oposición simbólica al sujeto.
Es la ausencia del Nombre-del-Padre en este lugar que, a través del agujero que se abre en el significado, inicia la cascada de reordenamientos del significante de la que proviene el desastre creciente de lo imaginario, hasta alcanzar el nivel en el que el significante y el significado se estabilizan en la metáfora delirante. […]
También es necesario que este Un-Padre llegue al lugar donde el sujeto no podía llamarlo antes. Basta con que este Un-Padre se sitúe en la tercera posición en alguna relación que se base en el par imaginario a-a’.
La noción de neo-desencadeamiento propone un avance en la forma de interpretar el desencadenamiento que se asocia más a la desconexión del sujeto con el Otro que surge de la desconexión de los registros Real, Simbólico e Imaginario. Los nuevos desencadenamientos no apuntan a la aparición de síntomas productivos, sino de fenómenos sutiles, discretos, plurales y dispersos. Como afirma Sérgio de Campos (2022, p. 143), «emergen como descarrilamientos íntimos, desconexiones entre el yo, el cuerpo y la pulsión». Estos son desencadenantes más relacionados con la ausencia de significación fálica, que es el significante del sexo y la vida.
A partir del concepto de conversión como un síntoma inscrito en el cuerpo con un carácter descifrable, Miller (2012) crea la noción de neoconversión para caracterizar los fenómenos corporales en escena en las psicosis ordinarias. La neoconversión inscribe en el cuerpo un goce imposible de significar, por lo tanto, indescifrable y no articulado con el saber, provocando una sensación de vacío. En vista de esto, es necesario que el sujeto encuentre formas de constituir un cuerpo a través de prótesis que pueden ser objetos, tatuajes, dimorfismos corporales, síntomas y otros.
Las neotransferencias son nuevas formas de pensar la relación entre el analista y el paciente en el contexto de la segunda clínica lacaniana. Si en el concepto de transferencia, en lo que se refiere a las neurosis, el analista es un supuesto saber del inconsciente, y en las psicosis, el saber está del lado del sujeto psicótico, en la neotransferencia se propone una posición diferente a la del analista, una transferencia apoyada en lalangue. Lalangue es el agujero y la raíz del lenguaje, un lugar vaciado de significado y corto de articulación simbólica. Es un trauma resultante del encuentro con el lenguaje. Así, es necesario que el analista aprenda a leer este lenguaje indescifrable del sujeto y que sea capaz de saber hacer con lo expuesto. Desde su posición de no saber nada a través de un vínculo flojo con el paciente, el analista tiene la función de limitar el goce invasivo del Otro, descompletándolo, además de favorecer la vinculación de los tres registros.
Y, por último, es importante destacar la relación entre la contemporaneidad y la psicosis ordinaria. En la sociedad hipermoderna, como resultado del debilitamiento del Nombre-del-Padre, asistimos al fracaso de los ideales y del significante-amo en su función organizadora. Si antes la existencia de la función mítica del Padre, como excepción a la castración, proporcionaba la consistencia de un conjunto de todos los sujetos castrados, hoy vivimos en la era de la multiplicidad, de las diversas formas de goce y del enjambre de significantes maestros, lo que lleva a la necesidad de avances en las elaboraciones teóricas. Desde la perspectiva topológica borromea, tal vez podamos inferir una invasión de lo Imaginario sobre lo Simbólico debido a una inconsistencia de las referencias simbólicas en la modernidad. La pluralización de los Nombres-del-Padre llega como un nuevo paradigma y es en este contexto que surge el término psicosis ordinaria. En vista de esto, los casos se presentan de una manera ordinaria, llevando a la consideración de las indicaciones singulares de los síntomas y modos del goce, además de la multiplicidad de sustituciones que funcionan como si fueran un Nombre-del-Padre.
Referencias
CAMPOS, S. de. La investigación lacaniana de las psicosis: las psicosis ordinarias, vol. 2. Belo Horizonte: Topológica, 2022.
LACAN, J. De uma questão preliminar a todo tratamento possível da psicose. En: Escritos. Río de Janeiro: Jorge Zahar Ed., 1998, p. 537-590. (Trabajo original dado en 1955-56).
MARRET-MALEVAL, S. A Junction intimate do sentimento de vida. Nueva serie Opción Lacaniana en línea, año 8, n. 23, jul. 2017. Disponible en: http://www.opcaolacaniana.com.br/pdf/numero_23/A_juncao_intima_do_sentimento_de_vida.pdf. Fecha de consulta: 09 de junio de 2024.
MILLER, J.-A. Efecto del retorno a la psicosis ordinaria. En: BATISTA, M. do C. D.; LAIA, S. (Orgs.). Psicosis ordinaria: La Convención de Antibes. Traducción de José Luiz Gaglianoni et al. Belo Horizonte: Scriptum Livros/Escola Brasileira de Psicanálise (Escuela Brasileña de Psicoanálisis, 2012), p. 399-428.
*Peralva Lima F., O que é a psicose ordinária? – Instituto de Psicanálise e Saúde Mental de Minas Gerais (institutopsicanalise-mg.com.br)
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