Lo Real del Autista – por Katty Langelez-Stevens – 2022/03/07

LO REAL DEL AUTISTA

Por Katty Langelez-Stevens

2022-03-07


Lo real de la ciencia no es lo real del psicoanálisis. La realidad de la ciencia es común, es para todos.  Hay ya un saber escrito en sí mismo, un saber expuesto, un saber ya allí, listo para ser leído. Jacques-Alain Miller señala que «en el pasado la realidad se llamaba naturaleza»[1].  Se podría decir que lo real era lo que siempre volvía al mismo lugar: «[en] esa época, lo real […] tenía la función de Otro del Otro, es decir, era la garantía misma del orden simbólico»[2].  Pero hoy la naturaleza está desordenada y lo real ya no vuelve al mismo lugar y por lo tanto el sujeto se angustia.

En cuanto al real del psicoanálisis, radica en el hecho de que los humanos son seres hablantes – todos, incluso cuando son mudos, están sometidos a él –pero lo real es para cada uno diferente. En El Triunfo de la religión, Lacan afirma que «si hay una noción de real, es extremadamente compleja y, como tal, no es atrapable, no se puede captar de una manera que haría todo […] que es mejor no decir que lo real es de ninguna manera un todo»[3].

El inconsciente real es singular.  Es ese pedacito de guijarro en el zapato, «[que] no cesa de no escribirse en la experiencia del sujeto que habla y goza de un cuerpo»[4]. Podemos tratar de describir sus constantes, las emergencias, las expresiones para acercarnos lo más posible a ella. Pero, «en el psicoanálisis, no hay saber en lo real. El saber es una elucubración sobre un real desprovisto de todo supuesto saber. […] Lo real, así entendido, no es un cosmos, ni un mundo, ni un orden; es un pedazo, un fragmento de sistema, separado del saber ficcional. […] Es un agujero en el saber.»[5]

¿Qué sucede con lo real del autista? ¿Qué puede enseñarnos sobre el inconsciente real, de la percusión del S1 sobre el cuerpo del ser hablante?  ¿Es el autismo una respuesta   subjetiva a lo real sin ley, a lo real sin Otro del Otro, al cual hemos regresado como resultado de los efectos de la ciencia que, desordenando la naturaleza, no ha cesado de hacerlo crecer?

Lo real del autista es aquel de un ser hablante que tiene que vérselas con lo real del siglo XXI, es decir, a lo real sin garantía. ¿Es por eso por lo que el autista siempre debe repetir las cosas incansablemente? ¿Porque no hay ninguna garantía en el Otro y, por lo tanto, es necesario todo el tiempo asegurarse de la respuesta? El autista tiene una lucidez aterradora sobre el mundo: nada le garantiza su estabilidad y, por lo tanto, debe tranquilizarse constantemente, porque está habitado por una angustia espantosa. Pero ¿es éste un real?  Ciertamente no es múltiple como lo son nuestras realidades. No hay reales.  Él es Uno, pero Él es cada Uno. Lo real del ser hablante es fractal[6] según la proposición de Antoine Ouellette, autista Asperger y músico genio. Está constituido de S1 sin S2, no hay enlaces.

Si lo real del psicoanálisis es lo real del cuerpo hablante afectado por el impacto de los significantes, está constituido del mismo material para todo ser hablante y tiene las mismas características. Para todos, hay el impacto de las palabras sobre el cuerpo y la perturbación que esto implica en el instinto, la necesidad, lo vivo. Y luego, para cada uno, estos impactos difieren según la historia del sujeto, de sus encuentros, del azar y las elecciones subjetivas. A partir de entonces, lo real del sujeto neurótico se cubre con una serie de capas defensivas que parten de la constitución del yo en el espejo y se desarrollan con las identificaciones y el fantasma. Todo esto reviste al sujeto, lo convierte en un hystoria.

Lo real del autista es crudo, no-estructurado, difractada en múltiples elementos dispersos.  Es la entidad de las pulsiones sin el jarrón que viene a darles forma y reunirlos en un cuerpo unificado.  Es caótico como la física del caos y las matemáticas fractales, lo que no impide que evolucione, todo lo contrario. Pero éste es una evolución impredecible, totalmente sometido a lo contingente. Esto no impide que se encamine hacia el equilibrio a partir de los mecanismos de repetición y reiteración presentes en las matemáticas fractales. La afinidad del autista tiene por función el organizar un equilibrio en el caos del mundo del Otro.[7]


[1] Miller J.-A., « Le réel au XXIe siècle. Présentation du thème du IXe Congrès de l’AMP », La Cause du désir, n°82, octubre 2012, p. 89.

[2] Ídem.

[3] Lacan J., Le triomphe de la religion précédé de Discours aux catholiques, París, Seuil, p. 97.

[4] Bassols M., « Il n’y a pas de science du Réel », Universidad Popular Jacques-Lacan, 29 septiembre 2010, [en línea]: http://psicoanalisisyciencia.wordpress.com/2010/09/29

[5] Miller J.-A., « Le réel au XXIe siècle… », op. cit., p. 92-93.

[6] Cf. Ouellette A., Musique autiste. Vivre et composer avec le syndrome d’Asperger, Montreal, Varia, 2018, p. 296.

[7] Cf. Orrado I. & Vivès J.-M., Autisme et médiation. Bricoler une solution pour chacun, París, Arkhe, 2020.

Publicado por Psicoanálisis Lacaniano

Blog en la articulación Freud-Lacan

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