Centro y Ausencia – por Éric Laurent – 2021/12/12

CENTRO Y AUSENCIA

Por Éric Laurent

2021-12-12


Como un origami invertido, este texto despliega metódicamente el oxímoron del poeta Henri Michaux, «Entre  centro y ausencia», convocado en dos ocasiones por Lacan para revelar en la lengua la heterogeneidad entre la dimensión del saber y aquella del goce. Éric Laurent nos hace entrever que en cualquier momento es posible alejarse del sentido para orientarse hacia ese espacio litoral, aun si nunca es más que el “esp de un laps.”[1]

Benoît Delarue

Para situar la topología del goce que introduce la frase poética «Entre centro y ausencia» [Entre centre et absence], comencemos por subrayar cuánto resalta el significante entre. Basta escribir solo “Centro y ausencia” para que la ausencia del entre se escuche en su resonancia. La aliteración de entre y c’entre también nos permite percibir el sentido final en toda su dimensión de separación, de ab-.

El litoral del goce

Lacan usa esta referencia de Michaux dos veces. Una vez en 1971 en su texto “Lituratierra”, y otra vez, de forma más desarrollada, al año siguiente en su Seminario …o peor. En el primero, esta cita poética sustenta la diferencia entre frontera y litoral. La frontera separa dos dominios de un espacio homogéneo, el litoral, término acuñado por Lacan, separa dos dominios heterogéneos en el espacio. No pasamos de uno a otro sin entrar en un no-espacio del orden de la banda de Moebius donde se comunican el anverso y el reverso. En “Lituratierra”, Lacan afirma: “Entre centro y ausencia, entre saber y goce, hay el litoral”[2]. En un comentario preciso, Miquel Bassols señala que Lacan se apoya en la fórmula poética para poner de manifiesto una asimetría en el lenguaje: «Entre centro y ausencia se abre así un espacio que ya no puede funcionar según la lógica de la presencia y la ausencia, de uno y cero”[3]. En cambio, entre el cero y el Uno se abre el espacio de los números reales.

Del goce al goce femenino

En el Seminario …o peor, Lacan desplaza la formulación de “Lituratierra”, que situaba el goce, para aplicarla al goce femenino como tal:

“la mujer […] no está contenida en la función fálica sin empero ser su negación. Su modo de presencia es entre centro y ausencia. Centro: es la función fálica de la que ella participa singularmente […]. Ausencia: es lo que le permite dejar de lado eso que hace que no participe de aquella, en la ausencia que no es menos goce por ser gozoausencia[4].

Como señala Yves Depelsenaire en un comentario, «la mujer participa de la función fálica[,] pero una parte de su goce queda envuelto en su propia contigüidad, como ya formulara Lacan en su “Ideas directivas para un congreso sobre la sexualidad femenina” evocando en este texto un sujeto atrapado “entre una pura ausencia y una pura sensibilidad”[5]. Lo que aclara Lacan en …o peor es que la ausencia recae sobre la posibilidad de representación de ese goce que no se experimenta menos.

El rasgo de la escritura y el ab-sentido

Desde «La instancia de la letra», Lacan se aleja de cualquier uso del rasgo como notación de una cosa. Es un Uno cada vez más puro. Fue durante su Seminario «La identificación» que Lacan hizo del rasgo del Uno un signo aislado. Hace un rodeo por la prehistoria y las muescas realizadas en los huesos por los cazadores magdalenienses. Opone el rasgo y las cosas del mundo que viene a marcar:

“La relación del signo con la cosa debe ser borrada. Este Uno del hueso magdaleniense, por muy astuto que os pudiera decir de qué era la señal […]. Este Uno como tal, en tanto marca la pura diferencia, es a él a quien nos vamos a referir para ensayar la relación del sujeto con el significante. […]. Las diversas borraduras de donde sale a la luz el significante.”[6]

El litoral y el viraje

Podemos volver a “Lituratierra”, donde Lacan añade una operación lógica. Al litoral entre la letra y el goce: “Entre centro y ausencia, entre saber y goce, hay litoral que solo vira a lo literal si pudiesen, a ese viraje, considerarlo el mismo en todo instante”.[7]

La palabra orilla [rivage], ligada al litoral, llama al viraje [virage]. Esta operación se distingue del crédito [virement] que escribe para Lacan el mecanismo de la Verschiebung freudiana, el crédito/viraje metonímico de una investidura libidinal en un registro u otro, imaginario o simbólico por ejemplo. En «Radiofonía», hará del desplazamiento «el mecanismo inconsciente mismo en el que sin embargo es la caja-goce del que se extrae»[8]. Con el viraje, se trata de una operación nueva, que pone directamente en juego los vínculos entre la letra y el goce. Lacan lo destaca al subrayar que ya no se trata de un viraje en el lugar del Otro, sino de lo mismo: «que este giro[virage] lo puedes tomar igual en cualquier momento.»[9]

Al comienzo de su curso sobre “El Uno-solo”, Jacques-Alain Miller subraya que el “Uno-solo no tiene Otro”[10]. Pero en este litoral, entre sentido y ausencia, en el goceausencia, hay que subrayar que se trata de un goce “opaco al sentido”[11] como real. Como un real, y este real “no tiene que ver con el objeto a, que evoca, por el contrario el goce transparente al sentido, que tiene sentido, que es sentido, e incluso gocentido.”[12]


*E. Laurent. “Entre centre et absence”, in HebdoBlog, # 257. [En línea] : Centre et absence – L’HEBDO-BLOG. Último acceso : 2021-12-12.

[1] Lacan J., “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11”, in Otros escritos, Buenos Aires, Paidós, 2012, p. 599.

Cf. igualmente Miller J.-A., « L’esp d’un lapsus », Quarto, n°90, junio 2007, p. 14-18.

[2] Lacan J., “Lituratierra”, in Otros escritos, Buenos Aires, Paidós,2012, p.25.

[3] Bassols M., Lo Femenino, entre centro y ausencia, Buenos Aires, Grama, 2017, p. 21.

[4] Lacan, J., El Seminario, libro XIX, …o peor, Buenos  Aires, Paidós, 2016, pp. 118-119.

[5] Depelsenaire Y., « Entre centre et absence” : une double référence de Jacques Lacan à Henri Michaux », Ligeia n°173–176, juilio–diciembre 2019, p. 103, disponible en el website de Cairn.

[6] Lacan, J., El Seminario, libro IX, La identificación. Lección del 6 de diciembre de 1961. Inédito.

[7] Lacan, J., “Lituratierra”, op. cit., p. 25.

[8] Lacan, J., “Radiofonía”, in Otros escritos, op. cit., p. 442.

[9] Lacan, J., “Lituratierra”, op. cit., p. 25.

[10] Miller J.-A., « L’Un est lettre », La Cause du désir, n°107, marzo 2021, p. 20, disponible en el website de Cairn.

[11] Ibíd., p. 24.

[12] Ídem.

Publicado por Psicoanálisis Lacaniano

Blog en la articulación Freud-Lacan

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