TRES PUNTOS ACERCA DEL CONTROL

Por Jacques-Alain Miller

Intervención en la Jornada “Question d’École” en París[1]

2018-02-08


Ha sido subrayado que el control no es obligatorio en la ECF y el Campo Freudiano. Es en efecto un punto totalmente decisivo: el control, para nosotros, es un control deseado. Aun si es alentado por la institución, el hecho que no sea obligatorio como sería el pago de cotización de membresía, hace una seria diferencia. A menudo he escuchado la observación de colegas de América latina de cierta edad que dicen que la práctica del control no tiene allí el rigor que tiene en Francia. También es así en otras Escuelas europeas en las que los ancianos se quejan de que el control sea muy ocasional.

El hecho que no sea obligatorio es para nosotros una herencia de la desregulación practicada por Lacan en el momento de fundar la Escuela Freudiana de París. Contrariamente a las sociedades que proceden de la Asociación Internacional creada por Freud, no tenemos listas de didactas y practicamos la auto-autorización, la simple autorización del analista. En las sociedades de la IPA, y Freud no procedía de otro modo, es la institución que les da el permiso de conducir una cura psicoanalítica, propiamente hablando. Si mi memoria es buena, en la Sociedad Psicoanalítica de París, es necesario que sean controlados por un cierto nombre de años por controladores diferentes que hacen una relación ad hoc. He ahí cuál era la situación cuando Lacan desregularizó la práctica analítica. Desde entonces, tenemos un control deseado. Es verdaderamente propio a la forma de proceder de Lacan. Sin eso, la cuestión misma de saber por qué seguir un control no se haría de ninguna manera. La respuesta era: estoy en control porque es obligatorio.

Segundo comentario, a propósito de la posición del controlador y de la observación de Lacan evocada por Omaïra Meseguer en la primera secuencia: Lacan hablaba de los jóvenes analistas como rinocerontes porque tenían la razón siempre. Aunque eso no concierne sino a los jóvenes analistas, ese comentario da testimonio de una posición que Lacan sostuvo no solamente en el control sino también en su práctica institucional, y aun en sus relaciones con las personas, o sea la de dejar ir a cada uno hasta la punta de donde quería ir. Si ustedes hacen una objeción, entonces son ustedes que parecen ser la causa de su fracaso. Déjenles descubrir su fracaso por sí mismos, no vengan a cubrir el fracaso de una posición mal acoplada viniendo, ustedes, a decir no. Me parece así que su idea, es que la experiencia es la más enseñante, y que hay que pagar el precio de ello. Es necesario que el sujeto sufra ciertos fracasos, que se dé de cabezazos, y entonces habrá aprendido algo más para lo que venga. Eso implica que el controlador no practica un control esencialmente inhibidor, sino también permisivo.

Más allá de aquello, el mayor peligro para el controlador en el control es instalarse en la posición de representante del principio de realidad. Es lo mismo para el analista. Dicho esto, hay una dosificación que hacer entre el control inhibidor y el control permisivo, pero dando aun así preferencia al permiso más que a la inhibición.

Tercero, la cura es lo que hay de más íntimo para el sujeto, lo que hace verdaderamente parte de su vida privada. Para nosotros, no se la declara a la institución, mientras que cuando hay listas de didactas, se declara a la institución que se entra en análisis. Siendo así, es puesto al día en el momento del pase durante el cual se practica una supervisión de la cura, al menos cuando se supone que concluye, o que haya una oportunidad de que concluya.

Para el control, es también privado, no se lo declara a la institución contrariamente a la IPA. No obstante, me parece que, en un momento dado, de la misma manera que la institución pone al día la cura, debe ponerse al día el control. Hay una instancia presente para aquello, la Comisión de la Garantía. Simplemente, la había olvidado efectuando nominaciones sin volver a inventariar los controles en nombre del hecho de que el control sería de hecho privado. Y yo creo mucho que la Comisión de la Garantía debería asegurarse que el control haya sido bien hecho, y pienso que se puede sacar de ello una secuencia para los miembros de la Comisión del Pase y otra para los miembros de la Comisión de la Garantía, es decir para la supervisión del pase y aquella del control.


[1] Texto extraído de: http://www.hebdo-blog.fr/trois-points-controle/, último acceso el 2019-01-24.

Traducción por Patricio Moreno Parra.