El juego como semblante en «La vida es bella»
Por Aliki Patera
2026/04/08
En la película La vida es bella[1], ambientada en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, el protagonista Guido inventa un juego para su hijo de cinco años, Giosuè. El encarcelamiento se transforma en una competición con reglas y un objetivo: quien resista, siga las instrucciones y acumule suficientes puntos, ganará un tanque al final. El hambre, las amenazas, los gritos y las humillaciones se absorben en el lenguaje del juego, permitiendo que el niño permanezca en una vida en una condición que supera toda comprensión.
Jacques Lacan nos enseña que la verdad sólo puede decirse a medias[2] y que lo Real no puede simbolizarse. Dentro de esta imposibilidad, la invención del padre construye una forma de discurso que permite al niño enfrentarse a lo que de otro modo sería insoportable. El juego de Guido no anula el horror; más bien, lo organiza en una narrativa significante con reglas y propósitos que el niño puede comprender, dándole una posición subjetiva dentro del caos. La narrativa cubre los vacíos de lo Real y da sentido a lo que no se pudo decir. A través de este juego, la realidad se da la vuelta y lo que emerge es el sentido que damos a los acontecimientos.[3]
La escena final revela cómo funciona la ficción. Guido, mientras es capturado y conducido a la ejecución, pasa delante de su hijo con un paso juguetón, casi cómico, permaneciendo dentro del juego hasta el último momento. El niño permanece oculto, viendo solo movimientos difusos y sombras, sin comprender su verdadero sentido. Tras la liberación, ve el tanque y cree que ha ganado.
La película termina con la voz del ya adulto Giosuè diciendo: «Esta es mi historia. Este es el sacrificio que hizo mi padre. Este fue su regalo para mí.» A través de este reconocimiento retrospectivo, se hace evidente que la vida solo puede ser «bella» a través de la meditación. Como enfatiza Jacques-Alain Miller, el reto no es superar lo Real sino arreglárselas[4] — con la condición de que el amor interceda para que lo Real se convierta en verdad a través de la mediación de la ficción.
*Patera A., The Game as a Semblant in Life Is Beautiful – NLS Congress 2026
[1] Benigni, R. (Director). (1997). La vida es bella[Película]. Melampo Cinematografica; Grupo Cecchi Gori.
[2] Lacan J., El Seminario, libro XVII, El reverso del psicoanálisis, texto establecido por J.-A. Miller, Buenos Aires, Paidós, 2008, p. 36.
[3] Bosquin-Caroz, P. «VARITY: Variaciones de la verdad en el psicoanálisis,» Presentación del Tema del Congreso NLS 2026 Disponible en: Varidad – Presentación del NLS Congress 2026 – por Patricia Bosquin-Caroz – 2025/07/15 – PSICOANÁLISIS LACANIANO
[4] Miller J.-A., La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica, Buenos Aires, Paidós, 2014, p. 55.
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