Ruidos De La Lengua – Por Marcus André Vieira – 2026/03/14

RUIDOS DE LA LENGUA

Por Marcus André Vieira

2026/03/14


Marcus André Vieira:

Los ruidos.

Primero, decir que es un placer formar parte de este trabajo, un honor y agradecer a Luis Felipe por la invitación para formar parte de este trabajo, decir que el trabajo ya da resultados. Nosotros, Flávia [Cera} Luiz [Felipe Monteiro], Henry [Kaufmanner], yo con la presencia del presidente, el director también, producimos este argumento que merece la pena. Creo que quedó bien. Hace una pequeña visión general de la interpretación en la enseñanza y al mismo tiempo distingue algunos aspectos e hilos de la lectura. Creo que esto es para que nosotros nos provoquemos el trabajo. Estoy muy feliz con este trabajo.

Pensé aquí en traer, digamos, el aspecto más radical de estos aspectos de la interpretación. Intentaré explicar por qué. La cuestión podría plantearse así: el aspecto más extraño de la interpretación o el aspecto más necesario, el plano de interpretación en la enseñanza de Lacan que aún estamos intentando explorar. Diría que esa interpretación a nivel de lalengua, que es un concepto que ni siquiera nosotros tenemos aún claro, digamos, una doctrina establecida, pero diría que este espacio de lo extraño del que habló Henry, tiene un plan de abordaje que es a través del enigma. Sí, simplemente era crear un humm que es un enigma. Y este enigma traía material. Sabes que esto sigue ocurriendo, pero parece que necesitamos otras cosas también.

Y también, cuando abordaba este objeto extraño como un objeto extraño y aún lo abordamos y forma parte de nuestra clínica, trabajamos con el sujeto como un objeto extraño del Otro. Esto se presenta cuando escuchamos las historias, esto se va recortando, esto se va presentando como un objeto y el objeto de interpretación, pero también lo extraño del espacio extraño, diría yo, de los ruidos de la lengua en el cuerpo. Recuerden entonces que de lo que hablo no son ruidos en la lengua, sino ruidos de la lengua.

¿Cómo oír los barullos de la lengua? No es muy fácil porque cualquier ruido se vuelva ruido en la lengua porque transcribe cualquier ruido. El ruido en la lengua es el ruido, como llamaríamos ruido, ya está dentro del campo del sentido. Ya está dentro del campo del sentido de alguna manera. La lengua se mueve. La lengua transcribe cualquier cosa y ya cuando transcribe estamos escuchando los ruidos entre la lengua y el cuerpo, estamos escuchando los ruidos del cuerpo en la lengua.

¿Cómo escuchar este ruido? Si al ganar sonidos y fonemas, pierde en goce lo que gana en la comunicación. La lengua surge así: fonemas, alfabetización, alfabestización y los fonemas pueden transcribir cualquier cosa porque ellos no tienen sentido. Así que pueden hacer cualquier cosa. Por muy aberrantes y paradójicas que sean, la lengua siempre encuentra la manera. Así que será plun plac zumá laá papum -lo que quieran- estos serán ruidos en la lengua.

Esta es nuestra gran ambición: poder intervenir o escuchar este espacio de una dimensión muy extraña de lo extraño entre el cuerpo y la lengua. Esta dimensión se vuelve hoy necesaria. Por eso no estamos haciendo esto solo porque queramos ser poetas. Podemos decir que Lacan fue un visionario cuando señala esto o tuvo suerte, o podemos decir que Miller consiguió recortar esto en Lacan, llamarlo la última enseñanza y darnos la idea de que necesitamos trabajar en esta dimensión de interpretación, no como progreso, quizás incluso como desprogreso de la humanidad, pero no es como si hayamos llegado a esta etapa de civilización, sino por una dimensión de trabajo, una dimensión necesaria de trabajo que tendremos que aprender a manejar un poco más allá de las demás.

Así que cierro aquí. ¿Por qué? Porque hoy estamos en el espacio donde este espacio se cierra. Y da para presentir que este espacio se cierra. ¿De qué espacio hablo? Hablo de un real que escapa, que nos interesa, porque tiene el poder de la subversión y el milagro y eso no es solo una falla, un tropiezo, un agujero, un objeto resto, con el que trabajamos con edición, construcción, sino también una especie de dimensión del ruido de la lengua.

¿Cómo abordar este ruido? Para ello es necesario forzar la lengua, ¿no es eso lo que hace la poesía? En este plan estamos hablando de algo, como dice Arnaldo Antúnios, el ruido del pelo creciendo[1]; o si queremos por lo visual, como canta Caetano, “el tono de azul de esa casita, un tono casi inexistente de azul, de azul que no existe, azul que es puro recuerdo de algún lugar”. Eso es de lo que estamos hablando. Lacan propuso llamar a esta dimensión la lalengua. ¿Ustedes no presienten que este espacio está forzado a reducirse o desaparecer? Por ejemplo, cuando es necesario que alguien se corte para abrir ese espacio o cuando la injuria parece golpear a la persona en la agresión. Parece que la gente sabe que la injuria y el insulto apunta a lo real y sabemos cómo el neofascismo de hoy es capaz de trabajar con esto. Y parece que te golpean en ese espacio donde no hay espacio de lo extraño entre el cuerpo y la lengua. Así que el corte, el insulto, pero también cuando alguien decide que solo va a comer proteína, no va a comer carne. La gente ya no come carne, come proteína. Estas cosas están en el aire y golpean, aplastando el espacio de la lengua, el espacio de lo extraño, como Henry dejó claro que es lo nuestro.

Entonces es sobre esto, como se dice hoy, que también tenemos que trabajar.

Solo algo más para que no quede completamente vago… ¿Cómo hablar de lalengua de la manera más material posible? Recordando que si Lacan habla de lalengua es precisamente para dar algo de materialidad a este espacio. No puede ser solo una apertura vaga, si no, no podremos usarla como herramienta. Así que hay una experiencia que ocurre entre la lengua y la lalengua. Una manera más sencilla que imagino para materializar esto, lo vi en el texto de Miller, que se va a trabajar o estamos trabajando. Miller y Laurent lo retoma y dicen: «¿Por qué es tan valiosa para nosotros la lengua materna?». Lengua materna, portugués, brasileño, digamos brasileño. Tiene cierto valor más que las demás porque fue la única lengua a la que llegamos a partir del balbuceo. Así que esta lengua guarda a la lalengua dentro de ella. Recordemos que balbucear no es lalengua. Balbuceo es balbuceo. Lalengua es cualquier cosa entre el balbuceo y la lengua. De lo contrario, primitivizaríamos la lalengua. Lalengua sería ahora todo lo que hace que ba-be-bi-bo-bú, no; el plunt plactum zum ya es lengua. Ba-be-bi-bo-bú también. No vamos a menospreciar la lalengua para transformarla en una lengua primitiva de pueblos nativos e idealizar algo que no nos servirá. Así que, entre el balbuceo y la lengua, lalengua. Todas las demás lenguas que aprendáis, los aprenderéis a partir de la lengua portuguesa y no de la lalengua. Por eso la otra lengua es tan aburrida o uno es tan aburrido en ella, porque ahí no tienen lalengua comparativamente.

Y hay un relato corto de Nabov, un relato corto de Nabov, un libro de Nabov que me parece genial, que es La verdadera vida de Sebastian Knight[2]. Y no sé si podré hacerlo aquí, lo apunté. Y esa es un poco su historia, el ruso fue a Inglaterra y dice que Kight es un poco él. Lo dice así, aprende, luego deja el ruso y empieza a hablar inglés. Él dice: «Pobre señor Knight. Su vida se dividió en dos partes. En la primera mitad era un tipo aburrido, acabando con el inglés. Después era un tipo acabado hablando inglés aburrido.» Esto es para mostrar que estamos en un espacio de trabajo, pero con mucha dificultad de acceso.

¿Cómo se transmite la lengua materna? No voy a seguir porque si no me voy a ir de largo. Y como habíamos hablado con R, tenemos que dejarlo escrito para luego. Eso es de lo que hablamos cuando hablamos de lalengua. ¿Se transmitirá lalengua materna al niño o es la lengua materna la que se transmite al niño? ¿Qué es este pasaje? Es la lengua. La lalengua de la madre puede que no, pero ¿los cimientos balbuceantes sobre los que se construirá el uso discursivo del habla por parte del niño? Sí.

Es decir, esta transmisión también fija las cosas. La madre no transmite el goce de vivir, transmite el goce de algunas marcas. Pero estas marcas que producirán acceso a la lengua y también a su lalengua, esas marcas no son impresas. Lacan cambia la metáfora en este momento. No hablará tanto del Otro que marca la carne del sujeto con el hierro del significante. Tenemos esa imagen fuerte y trabajamos con ella. Lalengua está escrita en el cuerpo, pero hablará de lluvia, el chorreado se produce en la llanura siberiana. Quiero decir, lo que pasa es un chorreado de marcas. Chorreada, decir que escribe, tatúa, se ha vuelto difícil, es múltiple. Y también hará una metáfora famosa, que espero que trabajemos, que es que el cuerpo del niño es un colador y la lengua materna es como un montón de agua fangosa que pasa por allí. Quedan algunos restos en el tamiz. Estas son las marcas. Tampoco resta un poco la idea de que sufrimos la violencia del Otro. Es importante en este espacio, por eso también la poesía, para que no pensemos que tenemos que borrarla o luchar contra ella, tenemos que ser capaces de abrir ese espacio.

Esta dimensión de interpretación -concluiré- es producir una lectura de punta a punta para lo ilegible, punta a punta de la enseñanza de Lacan: dar lugar a lo real como fuera del sentido. Puede ser un agujero, puede estar vacío, puede ser un sujeto, puede ser un extraño, un resto, un objeto y ahora chorreado, un torrente que deja restos, fragmentos sonoros corpóreos, pero no fonemas, porque los fonemas ya son la traducción de los pedazos que nos hacen vibrar, pedazos sonoros en lengua, en letras de impresión. Estamos hablando de letras de goce, que serían más de estos escombros.

¿Qué es interpretar en esta dimensión? Me parece que no solo vibrar la singularidad de uno de estos restos, porque al ser múltiples, ninguno de ellos contiene un núcleo de goce más singular. Esto también es un desplazamiento de la noción de singularidad que normalmente pensamos que es una cosa. Hay muchas. Solo como montaje, quizás sea posible constituir, localizar el real como un agujero, un punto central. Una multiplicidad necesita de un montaje para que se presente. Me refiero, por ejemplo, a los nombres de goce de los pases. Es un montaje. Hace vibrar el espacio de lalengua para ese sujeto. Y también pensar que la homofonía no vendrá solo para separar el equívoco -como decimos en nuestras traducciones, aunque serían más correctas ambigüedades-, las ambigüedades de la lengua, el uso de la ambigüedad no solo será para distanciar, separar y abrir el espacio, sino también para caminar en el espacio. Para caminar en el espacio, se necesita saber que una cosa siempre puede ser otra. Un negro puede ser cualquier cosa que no sea un negro. Una mujer puede ser algo distinto a una mujer. Por eso mismo es lo que interesa.

En esta comunidad, esta comunidad nuestra necesitará el trabajo de todos, aportando su experiencia concreta desde cualquier ángulo, desde el ángulo de la clínica, sea cual sea. Si está en este lado de lalengua, genial. Es solo hacer que el trabajo llueva, porque llegará. Porque estamos jugando con ello. Como dice Miller, ya analizamos al parlêtre, solo que no podemos decir cómo. Analizar el parlêtre, eso no significa que el parlêtre sea una nueva raza de hombres. Analizar el parlêtre aquí lo entiendo como analizar en el espacio entre el habla y el ser.

Nuestra comunidad necesita estos trabajos porque con este corte tenemos esta idea y porque, como intenté dejar claro, la idea de que cierta licuefacción, que es el espacio del mundo allí deshecho por el capitalismo generalizado, sin valores, sin nada, este espacio produce una relación violenta, rígida, paranoica. Si no hay forma de abrir el espacio, a partir de un cierto trabajo de goce alegre entre ambos, la paranoia va a vencer. Así que espero que en nuestro lugar encontremos la manera de extraer lo ilegible que abre caminos juntos.

Gracias.


*Vieira M., (377) LANÇAMENTO XXVI EBCF – YouTube

[1] «O barulho do cabelo em crescimento» es una famosa frase poética de la canción «O Silêncio», compuesta por Arnaldo Antunes. La letra evoca los sonidos imperceptibles de la naturaleza y de lo cotidiano para definir el silencio, sugiriendo que el crecimiento capilar es un proceso continuo y silencioso de la materia.

[2] Nabokov V., La verdadera vida de Sebastian Knight, Barcelona, Anagrama, 1999.

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