Del Autista a su Lengua…Y Retorno – POr Dominique Holvoet – 2026/03/08

Del autista a su lengua… y retorno

Por Dominique Holvoet

2026/03/08


El autismo sin duda ha constituido, desde el trabajo de Rosine y Robert Lefort, la categoría clínica fundamental del campo abierto por Freud, si estamos dispuestos a admitirlo como el estatuto nativo del sujeto. Pero esto es bajo la condición de que sigamos el camino desde el inconsciente estructurado como un lenguaje hasta el inconsciente habitado por lalengua. Y sin duda deberíamos añadir «el camino de ida y vuelta«. Ya que no se trata de dejar a cada uno hablar solos, habitados por su lalengua. Lacan nos muestra la salida al formular que «lalengua es un asunto común».[1] ¿Cómo acompañar al sujeto autista para que pueda «conectar con el sujeto de la cadena significante y deslizarse hacia en la lengua común»[2]?

La mutación a la que aspira la operación analítica con la persona autista es darle la oportunidad de abrirse al Otro sin que tenga la impresión de perder demasiado. Abrirse al Otro implica abrirse al sentido – algo que la persona autista no se arriesga a hacer, a menos que encuentre garantías serias en ello. Esto es en lo que consiste la construcción del borde autista, a través del cual el margen de la relación con el Otro se vuelve tolerable. Enseñarse a partir de los testimonios de personas autistas nos permite aprender de ellas que el sentido siempre es equívoco y que conduce a hacer vacilar toda consistencia. En consecuencia, el mayor peligro para el sujeto autista es perder el control de su cuerpo, su ser y su inscripción en el mundo. Y por eso, dice Jacques-Alain Miller, esta falta de dominio «regresa en la forma pluralizada en estas reglas absolutas y órdenes rígidas a las que todos los testimonios atestiguan que aspira la persona autista.»[3] Aquí encontramos lo que motiva la característica esencial de la defensa autista de la inmutabilidad, esa famosa sameness que J.-A. Miller propone traducirla como «mismidad». El segundo término de Kanner, aloneness, que él traduce como «aislamiento», aparece aquí como consecuencia de este poderoso deseo de mismidad. En el prefacio que escribió a la obra de Jean-Claude Maleval, esta necesidad imperiosa condujo a J.-A. Miller a establecer la tesis de la forclusión del significante-amo como especificación de la diferencia autista. Así, retoma la tesis de los Lefort, citada por J.-C. Maleval, según la cual «la clavija del significante-amo inicial, el S1, queda descartada».[4]

Es así la iteración de un S1 sin el Otro la que puede observarse en muchos sujetos, en formas limitadas o extremadamente sofisticadas, pero siempre testificando una fijeza inexorable. En instituciones que se apoyan en la enseñanza de Lacan para acompañar a las personas autistas, el término metonimia se utiliza frecuentemente para enfatizar esta iteración. Pero esto quizá esté un poco exagerado: no hay metonimia porque no hay deslizamiento del significado bajo el significante. No hay encadenamiento, ni cadena significante, sino una sucesión pura del mismo S1 que se despliega fuera del sentido. En movimiento perpetuo, pero inmutable, la iteración autista llega a «compensar dialécticamente el caos que resulta de la aniquilación en su lugar, del significante-amo, denotado (S1)0«.[5]

En ausencia de un S1 anclado al cuerpo, el llamado al sentido no se rompe, sino que se cierra; no hay llamado al Otro. Solo existe el Un-cuerpo, lalengua y la escritura de un Uno como trípode en el que apoyarse para introducirse al modo de vida autista y conocerlo. Por eso hace tiempo que se me ocurre que solo la enseñanza más reciente de Lacan nos ofrece las directrices más sólidas para responder al enigma que pueden representar en la clínica psicoanalítica. Aquí encontramos en Lacan un esfuerzo notable por pasar del inconsciente estructurado como lenguaje al inconsciente habitado por lalengua. Nuestro trabajo con la persona autista parece prever el trayecto de retorno: dado que lalengua es un asunto común, es tarea del clínico permitir el desarrollo de una lengua privada. Solo entonces se entreabre una posible relación con el Otro…


*Holvoet D., De l’autiste à sa langue… et retour – L’HEBDO-BLOG

[1] Lacan J., Le Séminaire, libro XXIV, «L’insu que sait de l’une-bévue s’aile à mourre», conferencia del 19 de abril de 1977, Ornicar?, nº 1718, primavera de 1979, p. 13.

[2] Laurent É., «Retour sur la forclusion du S1«, Quarto, n.º 141, diciembre de 2025, p. 79.

[3] Miller J.-A., «Préface», en Maleval J.-C., La Différence autistique, París, PUV, 2021, p. 13.

[4] Ídem.

[5] Ídem.

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