Acerca del uso del sesgo cognitivo
Por Corinne Perrot
2026/02/05
Estos neurocientíficos, aquellos que están en guerra con el psicoanálisis y cualquier práctica de escuchar la palabra de los que sufren, tienen la palabra «sesgo cognitivo» en los labios perpetuamente. Según los investigadores cognitivos, el sesgo cognitivo es un defecto en el funcionamiento del cerebro humano que corresponde a una adaptación obsoleta a la complejidad del mundo moderno. El «sesgo cognitivo» es un error de razonamiento que conduce a una conclusión errónea.
Sin embargo, tenemos dudas sobre el uso que hacen estos investigadores-comunicadores de un «sesgo cognitivo», del que son perfectamente conscientes de la existencia y que utilizan y abusan. Este «sesgo» consiste, para la mayoría del público en general, en confundir «científico» con «ideológicamente neutral».
Ni neutralidad ni garantía
Para Lacan, un saber no puede producirse sin un sujeto encarnado e ideológicamente no neutral que produzca ese saber, o al menos la hipótesis que le llevará a ese saber. Mientras el narcisismo del investigador pueda soportar contradicciones, la invalidación de sus hipótesis mediante la prueba de la experiencia, la honestidad intelectual le permite volver a trabajar en una nueva hipótesis, fortalecida por este nuevo saber negativo. Si, desafortunadamente, como fue el caso de un eminente investigador de Marsella, el narcisismo es más fuerte que cualquier otra cosa, entonces prevalece la mala fe y la deriva ideológica se apodera del sujeto, en la medida en que él es un investigador. Seguro de la veracidad de su hipótesis, se embarca en una cruzada, aunque eso signifique torcer la realidad para respaldar su certeza.
Así, en la ciencia, como en cualquier otra actividad humana, no hay garantía de neutralidad. Incluso se puede decir que no puede haber ninguna.
La única garantía que la ciencia puede ofrecer es a través de la prueba de hechos. Sin embargo, en el campo de la psique humana, la prueba de hechos no nos permite validar una causalidadcompletamente neurológica del comportamiento humano. No es queriéndolo a toda costa lo que hará que exista.
Anatema
Mientras esperan algo mejor, quizás, existen prácticas sociales, incluido el psicoanálisis, que tiene una base teórica rigurosa, pero siempre es un modelo incompleto, que sin duda está al servicio de aquellos que experimentan algún tipo de sufrimiento. Esto es un hecho y, a pesar de todo eso, los psicoanalistas no reclaman una «neutralidad» ideológica ni pertenecer a la ciencia. Los psicoanalistas exigen que se les permita ejercer sin dedicar su disciplina a la anatema.
*Perrot C., Lacan Quotidien n°24 – De l’usage du biais cognitif, par Corinne Perrot – Lacan Quotidien 2026
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