Lacan Hispano – por Jacques-Alain Miller – 2021/12/17

LACAN HISPANO

Por Jacques-Alain Miller

2021-12-17


Alejandra Glaze:

Bien. Buenos días, buenas tardes a algunos, buenas noches a otros. Muchas gracias por estar aquí. Es realmente una emoción esta presentación, un verdadero acontecimiento. La música espero que les haya gustado. Fue una manera de empezar esto alegremente.

La presentación del Lacan hispano con la presentación de Jacques-Alain Miller se ha convertido en un acontecimiento realmente muy esperado y una muy buena manera de concluir este 2021. Disculpen. Esto lo demuestra la cantidad de asistentes y el gran número de colegas de otros países, no necesariamente de habla hispana. Gracias a ellos también por interesarse en esta presentación.

Solo diré muy pocas palabras acerca de lo que llamaría el proyecto Lacan hispano que comenzó en abril de este mismo año. Fue una verdadera sorpresa para mí recibir un mail de Jacques-Alain Miller allá por abril ofreciéndome compartir la dirección de este volumen en homenaje; una alegría, un honor y una gran responsabilidad. Desde el principio sabía que este libro suponía serie con los que se estaban preparando en ese momento en Francia: Lacan Redivivus, así como otros textos de Lacan en la editorial Navarin dirigida por Ève Miller-Rose- y también en Brasil un número especial de Opción lacaniana. Y tengo entendido que ahora el homenaje es en italiano y en inglés. Cada uno en su idioma portador de ese legado lacaniano que nos atraviesa a todos nosotros. Es un homenaje a Jacques Lacan a los 40 años de su muerte y es así que más de 70 psicoanalistas dan cuenta de esas marcas que el encuentro con la obra de Lacan ha producido en ellos. No quiero olvidarme de destacar el estupendo trabajo de aquellos que aceptaron la propuesta y que con mucho entusiasmo y en breve tiempo elaboraron sus textos en base a los temas que les hemos sugerido, a los que se sumaron no pocos analistas pertenecientes a la Escuela de la Causa Freudiana que han tenido una fuerte relación con la transmisión del psicoanálisis en español.

Pero también podrán encontrar unas sentidas semblanzas de su hija Judith escritas por analistas que han trabajado con ella en forma muy directa y que pueden dar cuenta de la presencia de su deseo en cada encuentro. No puedo nombrar a todos los autores, son muchos y ustedes seguramente ya conocen el índice.

Por supuesto, fue una idea que me entusiasmó desde el principio ya que provengo de un país que no por nada llaman «el país del psicoanálisis» y hay mucho para decir acerca de la importancia de la enseñanza de Lacan en los países de habla hispana. Todo este movimiento editorial impulsado por Jacques-Alain Miller, sumado a la organización de los archivos Jacques Lacan me lleva a decir que para la Asociación Mundial de Psicoanálisis, el 2021 ha sido el año Jacques Lacan.

Cuando pensamos esta presentación, planteamos a los invitados algunas preguntas sobre por qué Lacan hispano, o incluso si es posible si es posible decir que hay un Lacan hispano. Seguramente, cada lector de este libro deberá encontrar su propia respuesta que justifique de alguna manera esta adjetivación. Veremos también qué nos dicen nuestros invitados y especialmente Jacques-Alain Miller. De todos modos en su portada, encontrarán una pista acerca de esta particularidad hispana. Debajo de la foto de Lacan en Caracas su propia frase: “Ustedes, al parecer, son mis lectores”; una frase dirigida a esos asistentes que no habían participado en sus seminarios, pero los leían en ediciones mimeografiadas y a la distancia. Poco después de Caracas, llegan a España Jacques-Alain Miller y Éric Laurent. Este libro entonces ha sido, además, una muy buena oportunidad de dar la palabra a los lectores de ese Lacan que ha llegado a los lugares hispanos. Tal vez los más jóvenes no tengan muy presente este encuentro de Caracas y la importancia que ha tenido tanto para el psicoanálisis de habla hispana como para el psicoanálisis en la orientación lacaniana en general. Esa presencia de Lacan en Caracas en el año 1980, junto con la de Judith y de Jacques-Alain Miller, constituyó en Latinoamérica un antes y un después para aquellos que seguían su enseñanza de este lado del Atlántico. De alguna manera inauguró la serie de encuentros internacionales del Campo Freudiano que hasta hoy nos reúnen cada dos años. Un acontecimiento que fue político y epistémico. Y sabemos que es Jacques-Alain Miller quien extrajo esas consecuencias políticas, epistémicas y clínicas de su enseñanza extendiendo esta orientación por diversos países y lenguas mediante la consolidación de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.

Sin más preámbulos le doy la palabra a Jacques-Alain Miller y, si me permite -a manera de disparador le hago una pregunta sencilla- y por supuesto agradezco su pregunta aquí. En la lectura de Lacan Hispano, ahora que ya lo tiene en sus manos, ¿ha encontrado lo que buscaba cuando lo promovió allá en abril de este año?

Lo escuchamos.

Jacques-Alain Miller:

Buenas tardes a los de Sudamérica. Buenas noches para los europeos. Dado que me van a plantear muchas preguntas, utilizaré esta introducción para los agradecimientos. En primer lugar, agradezco a Alejandra Glaze. Sin Alejandra, no existiría este volumen. A pesar de haber viajado a Buenos Aires en múltiples veces, creo que nos hemos encontrado los dos solamente para conversar uno a uno,  hemos solamente tenido la oportunidad de conversar una vez, creo, hace 13 años. Sin embargo, desde París apreciaba su trabajo editorial, su seriedad, su buen gusto que hacía de cada libro de la Editorial Grama un volumen precioso. Navarin -editorial francesa encabezada por mi hija Ève- privilegiaba en el campo de lengua castellana sus relaciones con Grama.

Cuando pensé en publicar un volumen de lengua castellana por los 40 años de la muerte de Lacan, pensé inmediatamente en ella y le escribí un mail que he encontrado en mi computador y lo he encontrado con la fecha del 5 de mayo de este año. Les voy a leer este mail que ha puesto en marcha la realización del volumen:

“Chère Alejandra Glaze: Me parece que desde París podría estimular y dirigir la redacción de un volumen especial Lacan en lengua castellana con la participación de miembros de la EOL, de la ELP y de la NEL. Lo haré solamente si usted me dice que le gusta el proyecto y que pondrá su saber-hacer y energía en la realización de este volumen excepcional.”

Y respondió Alejandra el mismo día:

“Estimado J.-A. M.: Por supuesto que sí. Puede contar con mi trabajo decidido como miembro de la AMP y mi conocimiento de años en la edición de publicaciones. Creo que puede ser útil y por supuesto con Grama Ediciones en lo que considero que puede aportar a la difusión de los textos pensando en el aniversario de la muerte de Lacan.”

Esto fue elaborado, intercambiado el 5 de mayo. Entre el 5 de mayo y el 11 de noviembre, cuando salieron los primeros ejemplares de Lacan hispano, hemos intercambiado aproximadamente 100 mails. Alejandra constituyó los equipos de edición para recoger, corregir y a veces traducir los textos de los autores. Les agradezco a todos por su trabajo decidido sin el cual no hubiera sido posible realizar el proyecto en pocos meses.

Dije algo del título. Mi primera elección Lacan fue Don Lacan de Francia, referencia a la obra de Cervantes, pero me informaron que un colega de Buenos Aires se quedaba sorprendido por ese título. Lo encontraba ridículo y lo criticaba de manera implacable. Este colega -puedo decir su nombre- era mi amigo Juan Indart, Juan Carlos Indart. Y como tengo gran aprecio por él, pensé que nos conocemos desde Caracas en 1980 y he tenido en cuenta su opinión y pensé en otro título. Lo hemos acordado Alejandra y yo en Lacan hispano. No sé si ese título le gusta a Indart, pero no escuché ninguna crítica de su parte. A la vez, Indart fue el único colega de Buenos Aires solicitado para escribir un texto que rechazó la propuesta. Lo que interpreté como una manifestación de cierta transferencia negativa hacia mí, hacia el Campo Freudiano. No me sorprendió esa transferencia negativa que había acompañado al colega desde hace 40 años, más o menos intensa de vez en cuando.

De manera general, la acogida del volumen ha sido favorable, entusiasmada en el Campo Freudiano. Es un libro casi totalmente original. No existe ninguna publicación de este tipo en ningún país, en ninguna otra lengua. La realización de este volumen responde al deseo y al trabajo intenso de Alejandra, de los equipos de edición y, por supuesto, de los autores. Entre la idea inicial y la realización que pasó entre el 5 de mayo y noviembre de este año, es muy difícil cuando hay que pensar que este libro tiene 567 páginas. Evidente se hace en esta realización la función -destacada por Lacan- de la prisa, tal como se realizó en francés otro libro lacaniano llamado Lacan Redivivus[1]. A la vez esa prisa tiene un precio. He hecho la lista de los autores con extrema velocidad con la ayuda de Alejandra y es cierto que hemos olvidado a algunos autores que hubieran participado con gusto y dedicación a dicha empresa. Me disculpo por esos olvidos funestos e inevitables.

He mencionado al volumen francés Lacan Redivivus. Aquí está. Es un libro de 470 páginas de gran tamaño. Es muy distinto del volumen en lengua castellana en la medida en que recoge varios papeles de Lacan, entrevistas con varias de las personas más próximas a él como su secretaria tan fiel, Gloria González -una española que encontró Lacan cuando tenía 20 años y que se quedó con él 30 años-. Hay también entrevistas también con los que se ocupaban de su casa en aquel tiempo, también españoles, Alicia y Jesús Escóvez. Está también el director de la librería donde Lacan se compraba libros antiguos. Se trata de un libro que se trata esencialmente sobre Lacan íntimo. Es decir que es por primera vez que se publicó textos inéditos de Lacan encontrados en sus papeles. Es decir que estos dos libros son de un tipo jamás visto y es un homenaje valioso en la ocasión de ese aniversario. Aquí se termina mi introducción.

Alejandra Glaze:

Bueno, muchísimas gracias. No soy de decir, pero tenía reservados los agradecimientos para el final. La verdad que fue un honor para mí hacerme cargo de esta emisión y después les contaré cómo lo hicimos muy brevemente y daré lugar a mis colegas que participaron y que fueron muy importantes en este trabajo y sin ellos no hubiera sido posible este volumen. Fue un trabajo muy enseñante de la Escuela, muy enseñante de la AMP, un lujo, un lujo poder haberme ocupado de este libro.

Pero si le parece, Jacques-Alain, le damos la palabra a Angelina Harari, presidenta de la AMP, que nos dirá unas palabras y seguramente pondrá en serie los libros y nos explicará un poco respecto a todo este movimiento que hubo en relación a Jacques Lacan en la AMP.

Angelina, cuando usted quiera. Bienvenida.

Jacques-Alain Miller:

Saludos, Angelina Harari.

Angelina Harari:

Bonjour, Jacques-Alain Miller. Buenos días a todos. Realmente es una alegría esta fiesta de hoy, la presencia especial de Jacques-Alain Miller y eso se vio en la emoción de Alejandra Glaze.

Alejandra Glaze:

Disculpas, me salió así.

Angelina Harari:

Al contrario. Nosotros nos dimos cuenta desde el principio de este acontecimiento de hoy. Por eso es que lo menciono.

Entonces, yo tomé en primer lugar una pregunta, por supuesto, que hacerle a J.-A. M., que puede ser que le parezca como siempre un poco apurada de mi parte, pero empezaré contestando una pregunta hecha por las organizadoras de esta presentación. La pregunta que hicieron es: ¿qué tiene de singular Lacan hispano en el conjunto de la AMP? Alejandra Glaze lo dijo y fue una iniciativa de Jacques-Alain Miller de marcar este año con las publicaciones vinculadas al Campo Freudiano y acabamos de oírlo decir de cómo fue su idea de Lacan hispano. Lacan hispano tiene de singular tiene ese sumario -yo diría- estupendo con una lógica propia que uno ve al mirarlo y reunir 70 autores -predominantemente miembros de la AMP de 3 Escuelas-. Es imponente como libro en la lengua de Cervantes que lo señaló en el libro Alejandra Glaze. Por supuesto cada idioma tiene algo de singular.

Las ediciones francesas, el día 9 de septiembre, en un evento de la Escuela de la Causa Freudiana fueron inaugurales y excepcionales en el sentido principalmente de Lacan Redivivus. En portugués tuve la oportunidad de decirlo en el ENAPOL. Fue la revista Opción lacaniana, la que preparó un número especial. Justamente el día 5 de mayo, yo recibí un telefonema de J.-A. M. Exactamente en ese mismo día que ha enviado el mail a Alejandra y, como siempre, en mi trabajo, en mi partenería de trabajo con J.-A. M., cuando quiere proponer algo me hace una pregunta. Y la pregunta fue si yo había preparado una edición especial de Opción lacaniana. Y yo tuve que decirle que no, pero que podría pensarlo en 24 horas. Le propuse entonces enviarle esto. El título de Opción lacaniana fue:  Lacan, 40 años después… Y en el editorial, yo hablo del texto editorial que hace valer el momento histórico de las publicaciones en el Campo Freudiano en la celebración del cuadragésimo aniversario de la muerte de Jacques Lacan en el que cada libro, cada publicación periódica pretende evidenciar la actualidad del psicoanálisis lacaniano como efecto del deseo implacable de Lacan-Miller por el avance de la práctica lacaniana en la contemporaneidad.

Para mí una singularidad de Lacan Hispano está en la pregunta de la tapa de Lacan Hispano: “Ustedes, al parecer, son mis lectores”. En la conferencia de Caracas, Lacan dice lo siguiente: “Aparentemente, ustedes son mis lectores y lo son en la medida en que nunca los he visto escucharme.” Y deja abierta la pregunta: “¿Son ustedes mis alumnos?”, pues a sus alumnos -como decía- a sus alumnos tenía la costumbre de formarlos –éléver- personalmente. Si Lacan aceptó que podía haber lectores suyos en todo el mundo, fue solo con Jacques-Alain Miller que se inauguró y abrió una experiencia de Escuela más allá de las fronteras de Francia. Esa pregunta de Lacan me gustaría proponérsela hoy a J.-A. M. A raíz de esas public-aciones[2], condensando el término público y publicaciones del año 2021, en lo concerniente a Lacan hispano, ¿podría responderse hoy a la pregunta de Lacan? ¿Los lectores hispanos son sus alumnos? Hay algo de eso en la concepción de ese volumen y agregaría a esa pregunta a un punto de actualidad al respecto de los AE interpretando la Escuela y la cultura.

Termino con una anécdota que no es nueva porque la he dicho en francés, que el año en que tuvo lugar mi encuentro con la enseñanza de Lacan, en 1984, estaba en un grupo de estudio que leía el Seminario XI. Me resultó imposible. No pude, a partir de esa lectura grupal, evocar ninguna frase de ese libro. En contraposición a esta experiencia, en julio de ese mismo año, durante un viaje para participar en el III Encuentro Internacional del Campo Freudiano, conocí a Jacques-Alain Miller quien orienta la enseñanza de Lacan y dio la conferencia Clínica irónica. Unos 5 años más tarde me traslado a París para pasar 4 meses y empezar un psicoanálisis lacaniano en busca de nuevas luces. Buscaba un decir que apuntara a la particularidad del sinthome. Y en la estela de la experiencia de Escuela que se inauguró, que se abrió, llegaron los alumnos formados directamente en la orientación lacaniana, ya sea en París o en las diversas Escuelas atravesadas por las diversas lenguas de la AMP. A eso se añade la experiencia éxtima de la AMP desde 1992. Esas son las consecuencias de la enseñanza de Lacan que dan frutos reuniendo a 7 Escuelas entre las europeas y las sudamericanas.

Bien, es lo que pensé decirles hoy para empezar esta conversación con Jacques-Alain Miller.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias, Angelina. Antes de darle la palabra a Jacques-Alain Miller, quería agradecer que usted nos ha acompañado mucho en la organización de esta presentación. Así que gracias por ese acompañamiento. Jacques-Alain, cuando usted quiera.

Jacques-Alain Miller:

Bueno, es un hecho que conmigo se inauguró, se abrió -como dice Angelina- una experiencia de Escuela o de Escuelas más allá de las fronteras de Francia. Es verdad que Lacan se ocupó poco de los otros países. Trató de crear un grupo italiano porque varios italianos se analizaban con él, pero no logró crear una Escuela italiana a pesar de sus esfuerzos durante 2 o 3 años. Pero hay que decir que desde Argentina conoció a Oscar Masotta, primer argentino en viajar a Francia y recuerdo que Lacan me presentó a Oscar Masotta en París diciéndome: “Mi alumno, Oscar Masotta”. Nunca olvidé esa presentación.

Pero hay que decir que hubo uno, dos, tres que han viajado a París en ese tiempo. Recuerdo especialmente las anécdotas que me ha contado un colega argentino, Iliasof, que ahora ha muerto, pero que había estado una vez en el consultorio de Lacan. Y esas anécdotas de ese encuentro rápido son muy divertidas, pero no voy a contarles hoy. Generalmente, nos parecía para nosotros -sus alumnos, lo voy a decir así- muy exótica la presencia de argentinos en París. Y no hubo -creo- ninguno de los otros países de Sudamérica en hacer el viaje en esos tiempos. Quizás estoy equivocado y colegas me van a corregir, pero -a mi conocimiento- eso es verdad. De la misma manera en que no hubo ningún español en viajar y en hacerse conocer por Lacan y nosotros. Y eso no preocupaba a Lacan. Esa gente, en cierto modo, no existía para él y murió en esa lectura.

Felizmente, un año antes de su muerte había viajado a Sudamérica con la invitación de la Sra. Rabinovich -también muerta hoy- y hemos inventado una invitación a Lacan en Caracas porque en Buenos Aires, en esos tiempos, había una dictadura y se realizó el encuentro con la presencia de Lacan que permitió a muchos conocer a la persona de Lacan una vez. Pero es con esto que comenzó la serie de los Encuentros Internacionales del Campo Freudiano. Hemos tomado una cita para París en el ’82 y muchos de Sudamérica viajaron en esa ocasión a París. Empezó una nueva historia de la cual somos los herederos hasta la creación de la AMP hoy encabezada por Angelina.

Esa es mi respuesta.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias. Bueno, como todos saben, hemos organizado -han visto el banner- una presentación de esta actividad y hemos organizado como dos mesas virtuales, digamos. Esta primera mesa la llamamos Resonancias e invitamos a algunos colegas jóvenes de la AMP para que nos den sus resonancias respecto a la lectura que han hecho de este libro. Así que le vamos a dar primero la palabra a Victoria Paz, psicoanalista en París, argentina y miembro de la Escuela de la Causa Freudiana.

Victoria Paz:

Buenas noches. Voy a intervenir entonces con un pequeño texto y un par preguntas que le voy a dirigir a Jacques-Alain Miller.

Jacques-Alain Miller:

Victoria está a mi izquierda.

Victoria Paz:

Bien, Lacan hispano se inscribe en la serie de los homenajes que la comunidad analítica rinde a Jacques Lacan en el cuadragésimo aniversario de su muerte. Cada una de estas publicaciones, dando cuenta de una enseñanza y de un deseo que se mantienen vivos, no solo conmemoran, sino que celebran la vida y el legado de Lacan. Quiero destacar que Lacan hispano también da cuenta de que la transmisión del psicoanálisis lacaniano en el mundo y, en particular, en los países hispanos está íntimamente anudada al trabajo y al deseo de Jacques-Alain y de Judith Miller. Este volumen nació del impulso de Jacques-Alain Miller quien puso en movimiento una intensa transferencia de trabajo en la comunidad analítica hispanohablante. Lacan afirmaba en la Nota adjunta al “Acto de fundación” que la enseñanza del psicoanálisis solo puede transmitirse a través de la transferencia de trabajo. Él quiso una Escuela compuesta fundamentalmente por trabajadores decididos cuyo motor fuese la transferencia de trabajo en relación con la causa analítica. Recientemente, Miller habló de su vida con Lacan y cómo él le transmitió el gusto del trabajo y del compromiso por la causa.

Jacques-Alain Miller:

Bueno, ya tenía el gusto del trabajo, pero del trabajo sobre los filósofos, sobre Descartes, sobre Spinoza, sobre Nietzsche. Me hizo cambiar de especialidad.

Victoria Paz:

Usted habló de esto en Polémica política. Fue muy interesante en eso del gusto por la transmisión. Me parecía interesante tomarlo.

Considero que, entre otros, el legado de Lacan -que nos fue transmitido por Miller- radica en la responsabilidad de asumir una relación de trabajo decida con la causa analítica. En Lacan hispano se cristaliza este legado ya que para cada uno de los analistas que participaron en él, comenzando por Alejandra Glaze, la prisa y la alegría se anudaron en una transferencia comprometida de trabajo que permitió producir un importante libro en un muy corto plazo de tiempo.

Propulsado por el deseo de quien Lacan había designado como “al menos uno que me lee”, Lacan hispano da cuenta de una lectura singular de los fenómenos culturales, sociales y políticos. Como sostenía Lacan en “La tercera”, es interpretando la sociedad y su malestar donde se aloja el combate del analista. Cada apartado de este libro –Lecturas lacanianas, Lacan y las instituciones analíticas, Lacan y la sexuación, Psicoanálisis y política, entre otros- elucidan la manera en que el discurso analítico lee y reinterpreta ese real que se pone en cruz y con el que todo sujeto -sin excepción- tiene que arreglárselas.

Lacan hizo la apuesta de fundar una Escuela que fuera una base de operaciones contra la hegemonía del conformismo. Es un legado del que nos hacemos responsables y del cual también da cuenta este volumen, así como del compromiso respecto al porvenir del psicoanálisis. Esa primera fundación de la Escuela, antecedente de todas las otras de la AMP, fue el acto de un solitario excomulgado juzgado herético cuya enseñanza había sido reducida al silencio.

Entonces, ¿qué mejor celebración que la de apostar como lo hace Lacan hispano a que la enseñanza de Lacan continúe transmitiéndose de una manera viva? Que la puesta en acto de la transferencia de trabajo produzca una reflexión sobre la manera en que el discurso analítico impregna e interpreta la sociedad y, muy particularmente, en el contexto actual en el que nuevamente el psicoanálisis lacaniano quiere ser callado.

Quisiera entonces invitarlo a hablarnos de su deseo de rendirle homenaje a Lacan, deseo que genera una importante transferencia de trabajo en la AMP y que por qué este libro en castellano era para usted necesario. La originalidad de su propuesta respecto a los temas elegidos me lleva también a invitarlo a hablarnos acerca de la novedad que introduce este volumen que aborda ciertas figuras prominentes de la cultura hispana en el mundo a la manera de Lacan -que fue así como nos invitó Jacques-Alain Miller a poner a trabajar la propuesta que debíamos transmitir a los autores, a la manera de Lacan-.

Jacques-Alain Miller:

Gracias, Victoria. Acuerdo como usted respecto a la función que usted da a la transferencia de trabajo en la realización del libro. La mayoría de los textos de este volumen no repiten las teorías y fórmulas de Lacan, sino que las ponen al trabajo inspirándose del trabajo mismo de Lacan.

Una cosa que dice me parece más problemática cuando me preguntan por qué este libro es necesario. No sé si era necesario. Puede ser que parece necesario una vez realizado. Es verdad que ahora no se puede imaginar al Campo Freudiano sin este libro, pero si uno considera las circunstancias de su nacimiento, la prisa así como la contingencia aparecen como las funciones prevalecientes.

Voy a decir algo de mi instante de ver. ¿Por qué empezó la realización el 5 de mayo? Muy tarde, es decir que no tenía el año anterior, o que sea en enero del mismo año, ninguna idea de hacer tal libro. Tampoco Lacan Redivivus. Pensaba en un homenaje en Francia mucho más reducido en septiembre, pero mi instante de ver, mi deseo original nació de la idea de la publicación de la entrevista que hizo hace muchos años con Gloria, la secretaria de Lacan. Fue la única ocasión en un restaurante de París cuando Gloria que hablaba fácilmente entre nosotros de Lacan en su consultorio… Teníamos un montón de anécdotas, algunas que se repiten en la entrevista. Además, conoció a Judith cuando Judith tenía 9 años o 10 años, cuando ella misma tenía 20. Era muy divertido escucharles recomponer episodios de la vida de la familia de Lacan. Es la única ocasión en ese restaurante en el cual Gloria aceptó lo que nunca le había propuesto yo antes de esa noche, de hablar de su trabajo con Lacan desde la mañana hasta la noche y confió que una vez dijo a Lacan que no quería quedarse hasta la noche, que quería tener una vida íntima más larga. A Lacan primero no le entusiasmaba la idea, pero luego aceptó. Y es la primera que propuse a Gloria que ella acepte hablar de este trabajo con Lacan, de su profunda amistad con Judith en frente de un magnetófono, un micrófono y de decir dichas cosas íntimas que no se encuentran en cualquier lugar. Y rechazó todo pedido de biógrafos de Lacan de decir una sola palabra sobre él. Esa entrevista me pareció sumamente preciosa, pero tan íntima que también me parecía inconveniente publicarla. Pero mi instante de ver fue en el momento en el momento en que pensé que esa publicación sí se podía hacer en el aniversario de los 40 años de la muerte de Lacan.

En el tiempo de comprender -que sigue al instante de ver-, pensé en construir todo un volumen en francés sobre un Lacan íntimo, desconocido para el público y el Campo Freudiano. Por supuesto, estaba asegurado que este volumen podía estar traducido en su totalidad o parcialmente en castellano y otros idiomas. Puedo agregar que el volumen francés será traducido integralmente y publicado en la editorial de los seminarios de Lacan, es decir Paidós. Se podía traducir ese volumen francés, pero me parecía más novedoso hacer publicaciones distintas en varias lenguas habladas en el Campo Freudiano. Y primero pensé en los hispanófonos. ¿Por qué? Porque el castellano tiene el peso más grande en el Campo Freudiano, mucho más que el francés. Hay que decirlo. No se puede imaginar un presidente de la AMP que no pudiera entender y hablar el castellano. Los colegas pertenecen a todas las Escuelas hispanófonas del Campo Freudiano. Pensé que cada publicación debía tener un estilo original.

Para el castellano tuve una idea que nunca había tenido antes: no recoger, estudios sobre la enseñanza de Lacan, sino mostrar lo que se puede hacer, pensar, escribir con dicha enseñanza. A partir de ese punto de partida me pareció que una gran parte de este volumen se debía dedicar a grandes figuras de la cultura del castellano, de los países que hablan castellano. Establecí con toda prisa -creo- en una noche, quizá el 6 de mayo, una lista a la vez de autores posibles y de temas que ellos podían tener interés. Eso fue el punto de partida con sugerencias y adiciones de Alejandra de tal manera que compartimos la responsabilidad de la lista final. Todo eso fue caracterizado, lo he dicho, por la prisa  y la contingencia.

Si yo hubiera olvidado la entrevista con Gloria, no hubiera existido el volumen francés, tampoco el volumen Lacan hispano. Si Alejandra no hubiera acogido el proyecto con entusiasmo, nunca hubiera sido posible un volumen hispánico porque no conocía realmente a los editores de Paidós y creo que no se podían dedicar a una publicación tan rápida como en 5 meses. Si no hubiera Alejandra elegido los cuatros equipos de edición compuestos por colegas también entusiasmados, el proyecto hubiera sido imposible de realizar. Si los autores no hubieran aceptado mi elección de tema y no hubieran podido escribir a toda velocidad, el volumen hubiera sido irrealizable. De tal manera que es un milagro que salió este proyecto bajo la forma de un libro impecable. Debo decir que ahora no sé cómo ha sido factible en tan poco tiempo. Voy a decir que se trataba de que se trataba del «milagro Alejandra y sus compañeros».

Mi deseo era que este volumen inédito pudiera abrir una nueva manera de trabajar en el Campo Freudiano, no solamente exponer y explorar la enseñanza de Lacan, sino poner a trabajar su enseñanza sobre otros temas tal como lo hacemos en los casos clínicos. Ya los casos clínicos no son de Lacan. Utilizamos la enseñanza de Lacan para exponer y ordenar los casos clínicos. De tal manera que le responderé que sí a que este volumen es necesario en la medida en que se va a abrir en el Campo Freudiano una nueva manera de trabajar necesaria para mantener la enseñanza de Lacan viva y actual.

Esa es mi respuesta.

Victoria Paz:

Muchas gracias.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias. Solo leeré una cosa. A mí también me condujo la prisa -como usted dijo-, pero la prisa tenía que ver para mí en que tenía que salir en el 2021. Para mí era el año en que había hacer el homenaje a Lacan. Yo creo que esa era mi prisa, digamos. Y luego, por supuesto, tengo que agradecer a los colaboradores que tuve, al equipo que armamos. Luego explicaré cómo hemos trabajado. Muchas gracias por sus palabras, Jacques-Alain.

Bien, ahora le damos la palabra a Mariana Schwartzman, quien ejerce su práctica en Buenos Aires y es miembro de la EOL. Quiero aclarar a que estos colegas les hemos pedido breves textos de introducción para que formulen alguna pregunta a Jacques-Alain Miller donde pueda respondernos y contarnos un poco sobre este proyecto.

Mariana Schwartzman:

Hola. Buenas tardes. Buenas noches. Voy a leer entonces lo que escribí para hoy.

Leer Lacan hispano fue un flechazo. Me interesé apenas se anunció su proyecto y cuando salió despertó en mí algo parecido al enamoramiento. No poder parar de leer, inquietarme frente a la incertidumbre de qué y cómo decir algo hoy, esperar a la cita con ustedes y solamente salí de la lectura de sus páginas al inclinar la cabeza al escribir las propias. Este libro transmite un Lacan más vivo que nunca o, al menos, así lo sentí yo.

Comenzaré por Lacan y la política. A lo largo de estas páginas no hay más política que la del síntoma. Lacan no era políticamente correcto, como tampoco lo es el síntoma. Dedicó su vida a pararse frente a sus alumnos haciendo una lectura pública del retorno a Freud, la que supuso una posición política que tuvo consecuencias incluso para él mismo llevándolo más allá del Padre. Así, mientras la política responde al discurso del amo como captación del sujeto por un significante dominante, la posición del psicoanálisis apunta a desidentificar al sujeto de dicho significante para que pueda aportar lo que tiene de singular. “Hagan como yo. No me imiten” se titula así uno de los textos que retoma un decir de Lacan que es base de su programa de transmisión: apuntar a la singularidad y no a la identificación como objetivo de la formación de los psicoanalistas. Y en las huellas de los relatos que podrán leer de los analizantes de Lacan en este libro, se van a encontrar con un Lacan analista posicionado en las antípodas del analista silencioso e inerte, pero también en las antípodas de un analista como Meltzer que llegó incluso a pintarse un lunar luego de que éste se borrara a lo largo del tiempo.

Abro un breve paréntesis para spoilearles algo. Se van a encontrar también con Silvina Ocampo, con Alejandra Pizarnik, con Chavela Vargas, pero Borges, Góngora, Lope de Vega, Cervantes, Federico García Lorca y más también serán de la partida. Me voy a detener en Cortázar. Leo algo breve:

 “Cortázar busca atrapar algo de lo real y busca poder decirlo. Inventa montones de triquiñuelas contra las palabras. No solo para desvalorizar su contenido, sino también -y muy en particular- con la intención de doblegarlas, someterlas y ponerlas al servicio de quien debe utilizarlas.”

En esta misma línea, los relatos de los analizantes de Lacan dan cuenta de cómo él con su operación hace uso de las palabras doblegándolas, inventando triquiñuelas para ir en busca de la emergencia de un real viviente que se apodere de la escena analítica.

Terminaré diciendo que también palpitan en estas páginas el deseo de Judith Miller y que espero haberlos contagiado, aunque sea un poquito de mi propia urgencia ante el encuentro con Lacan Hispano.

Y acá dejo mi pregunta a Jacques-Alain Miller que me surgió en mi lectura sobre estas cuestiones sobre el psicoanálisis y la política. Leo: Lacan pone de manifiesto la impotencia del discurso político ya sea conservador, revolucionario, progresista para hacerse como una salida frente al desorden y al exceso de goce que emana del discurso capitalista. De este modo, entiendo que el discurso analítico sería entonces una salida a la identificación y al discurso capitalista siempre y cuando no sea solo para algunos. ¿Considera usted que hoy se puede seguir sosteniendo esa afirmación lacaniana?

Gracias.  

Jacques-Alain Miller:

Encuentro muy divertida la identificación que hace de Lacan con el síntoma. Nunca pensé eso y me parece verdadero que Lacan fue un síntoma del disfuncionamiento del discurso analítico especialmente en las manos de los anglosajones. Era síntoma de lo que no iba en el discurso analítico. Hay una objeción que se puede hacer. El síntoma da dolor como Lacan no da placer al leerlo, pero se puede responder que ese tipo de síntoma daba dolor a los otros. Precisamente a eso de analista, pero es una cosa a desarrollar la identificación de Lacan con el síntoma tal como usted lo introduce.

Encuentro también muy pertinente su pregunta sobre las fórmulas de Lacan referidas al discurso capitalista. Usted no está segura que podemos sostener hoy su teoría respecto a dicho discurso. Mi respuesta es la siguiente. Es doble. Sí, en mi opinión esa teoría sigue correcta e inspiradora. Eso es la primera respuesta. La segunda es que no. Esa teoría no tiene ahora el mismo interés que antes. En cierto modo, Lacan considerado como dogmático por algunos que tenían hacia él una transferencia muy negativa hasta ser hostil y mortífera, Lacan que era considerado como dogmático, era en realidad un oportunista. Lo voy a explicar. Por supuesto que era muy riguroso, lógico, siguiendo su camino propio sin desviarse. Esa caracterización -debo decir- aparece también en una carta dirigida a su padre cuando tenía 17 años y en otra respuesta he previsto leer una parte de esa carta que encuentro extraordinaria de un adolescente de 17 años que ya había decidido seguir un camino propio sin dejarse intimidar por ninguna autoridad así fuera la autoridad de Bossuet o de Voltaire. Entonces, un tipo riguroso y que no se desvía de su camino.

Segundo. A la vez era muy sensible a la actualidad, al contexto político, psicoanalítico y filosófico. Tengo varios ejemplos. He pensado con prisa. En su primera enseñanza, se refiere mucho a Hegel. En ese tiempo, Hegel en la filosofía francesa tenía un lugar eminente y hay que recordar que Lacan en los años ’30 seguía el seminario de Kojève sobre La fenomenología del espíritu en la compañía de pensadores que luego fueron muy importantes en la filosofía y la literatura francesa. Por ejemplo, el escritor Raymond Queneau. No sé si se conoce. Es él quien editó el seminario de Kojève. O Raymond Aron, pensador de la sociología. También Merleau-Ponty, filósofo, quien con Sartre desarrolló el existencialismo y varios otros que hay que buscar los nombres y no he tenido tiempo de hacerlo. Entonces, cuando habló de Hegel, era prevalente en la filosofía francesa y, por supuesto, hablaba de Hegel de otra manera que los otros que hacían parte del mainstream de la filosofía. Tenía originalidad, pero en un tema de actualidad en el pensamiento francés.

Segundo ejemplo. Cuando hizo su seminario sobre La relación de objeto[3], ese tema era de la más grande actualidad en la comunidad analítica inglesa y americana, especialmente -diré- neokleiniana.

Tercer ejemplo, más cerca de nosotros: 1968. El mayo en París de la rebeldía de los estudiantes que después continuó el interés en eso por 2 o 3 años y varios de esos rebeldes seguían el seminario de Lacan a la vez. Y fue en esos años que Lacan habló del discurso capitalista. El capitalismo era una preocupación de los rebeldes jóvenes preguntándose cómo salir del capitalismo hacia tal o cual versión del comunismo. Eso también porque Marx en esa época tenía una importancia que ha disminuido en los años siguientes. Y Lacan en su enseñanza daba una respuesta a la pasión de los rebeldes a la vez amistosa, pero subrayando el impasse del camino de ellos. Raymond Aron, por ejemplo, era rabioso contra los jóvenes. Lacan me habló de Raymond Aron a quien conocía y a él no le gustaba para nada esa rabia conservadora, reaccionaria que tuvo Raymond Aron. Le parecía -voy a decir- estúpida. Él se interesó y formuló cosas sobre el discurso capitalista porque era una preocupación de los jóvenes en esos años. Ahora es un tema que no es de actualidad porque cayó la URSS y porque los chinos han inventado una versión totalmente inédita, totalmente sorprendente de una alianza de un partido comunista especialmente totalitario y del capitalismo más desarrollado ahora en el mundo a tal punto de que se habla que van a superar a los EE.UU. De tal manera que el discurso capitalista no es de actualidad. Mucho más de actualidad sería cómo hacen los chinos y lo que se prepara para el futuro a partir del compromiso de ese inmenso país, de esa inmensa población para nosstros. Parece que eso que se puede prever un futuro que no tiene nada que ver con nuestro pasado y nuestro presente.

Último ejemplo que tomaré. En “El atolondradicho”, claramente para mí, aunque sus nombres no aparecen en el texto, es una respuesta a El antiedipo de Deleuze y Guattari. Eso se nota al final del texto cuando dice que ha logrado más que Freud -quien debió buscar en el Presidente Schreber para analizar las coordenadas de las psicosis-, pero que él ha generado 2 locos. Y eso, claramente, sin dar los nombres es hacia los promotores de El antiedipo que claramente habían leído Lacan. Guattari era miembro de la Escuela de Lacan. Deleuze no seguía directamente a Lacan, pero su esposa venía a los seminarios de Lacan. Él demostró en ese texto que el psicoanálisis se podía sostener perfectamente sin ninguna referencia al Edipo. Ese es el secreto de ese texto. Hay la dificultad de ese texto mismo, pero lo más importante es que no habla del Edipo para exponer el psicoanálisis.

Es mi respuesta a su pregunta. Sí, hay que estudiar lo que Lacan ha dicho del discurso capitalista, así como de los otros cuatro discursos. Se puede decir que ha hecho una sola excepción al grupo de los cuatro discursos agregando uno más: el discurso capitalista. Entonces, sí, no se puede realmente estudiar los 4 sin pensar en el quinto -que no es tan claro porque Lacan no ha hecho un esquema de ese discurso, sino una vez, creo, en Italia, en un texto que ha aparecido solamente en italiano en una editorial muy pequeña, además de católicos tradicionales, que no se encuentra en el mercado-. Es un trabajo que debo hacer de publicarlo en francés con Navarin y con Grama, pero no lo hecho por el tiempo. Pienso que hay que estudiarlo, pero a la vez reconocer el contexto -no el del ’68- y que en ese sentido ha envejecido ese tema.

Gracias por su pregunta que me ha permitido exponer mi teoría de Lacan oportunista en ese sentido.

Alejandra Glaze:

Muy interesante. Ahora tenemos que esperar el texto de Mariana que nos hable del síntoma-Lacan, la carta que nos prometió hoy  que nos va a leer hoy de Lacan a los 17 años y todo este programa de trabajo que nos ha presentado que abre un nuevo campo de estudio muy interesante.

Bien, ahora le daremos la palabra a Erick González, psicoanalista en Barcelona y miembro de la ELP. Erick, bienvenido.

Erick González:

Gracias, Alejandra. Bien, gran obra colectiva se puede llegar a escuchar en los pasillos. Hago un apunte desde mi sencilla posición de recién-venido, como decía Macedonio Fernández. Se trata para mí de una gran obra plural y lo que tiene de plural -no colectiva- lo tiene en el sentido de diversa, divertida, desuniversada. Esa variedad de estilos en cada uno de los textos fue para mí explícito, casi un out in the open, de ida y de vuelta. De vuelta porque ese a cielo abierto en ocasiones se presenta nublado.

Una cierta atmósfera de misterio entonces acompañó mi entrada, mi franqueamiento de los bifurcados senderos por consecutivos umbrales que nos reciben en cada texto, artista, obra, psicoanalista del inmenso primer capítulo Lecturas lacanianas. Libro-estilo, libro de vidas, estilo de vida, pensé. Es estremecedor, pero ¿hacia dónde vamos? -también me pregunté-.

Lacan y la lengua hispana, Lacan hispano. Un segundo misterio para mí recae sobre el título. ¿Por qué Lacan hispano? ¿Por qué no, por ejemplo, Lacan Hispanoamericano? Si ya en el marco de su portada tenemos a Lacan en Caracas…

Jacques-Alain Miller:

Hay los españoles también que escriben y algunos franceses además.

Erick González:

Exacto.

Jacques-Alain Miller:

Todo no es Sudamérica. Veo un imperialismo de Sudamérica, un imperialismo argentino, cuando se habla todo el tiempo del imperialismo francés. En el Campo Freudiano hay, más bien, un imperialismo de la lengua castellana.

Erick González:

Sí, éste fue mi recorrido. Es una pregunta que luego se responde.Decía que en el marco de la portada tenemos a Lacan en 1980. ¡Qué extraño lugar para Lacan, Caracas! -pensé, donde nací-. Y esa extrañeza queda retratada en el recorte que se ha hecho de esa foto que se ha hecho de Vasco Szinetar. En la portada, la foto entera; en el lomo, Lacan de perfil, tal como lo describe Esthela Solano en su texto con su cabello minuciosamente cuidado, su vestimenta fuera de lo común; en la contraportada, un reflejo de Lacan en una columna-espejo que rompe la perspectiva. La foto -podríamos decir- subraya/lee el texto sobre Picasso de Daniela Fernández y nos introduce en el misterio del cuerpo hablante. En este panorama luminoso no nos debemos quedar fascinados. Seguimos la mancha, lo negro, lo rojo como en el texto de Briole sobre Miró, las nubes de las preguntas.

En la distribución de los textos de la primera parte se hace patente una cierta extimidad, una no-correspondencia entre quienes escribe y el origen geográfico del objeto de su escritura. Argentinos escribiendo sobre españoles, españoles escribiendo sobre argentinos, franceses escribiendo sobre españoles y argentinos, catalanes escribiendo sobre castizos, castizos escribiendo sobre catalanes. Se desdibujan las fronteras. Se trata más bien de un asunto de lengua común, de amuro, de tapias -que además del nombre del artista Anthony Tapias, en catalán significa “trozo de pared”- y en relación con los cuales se puede leer que en algunos asuntos somos todos absolutamente extranjeros, pero al mismo tiempo no.

Bien, ahora mis preguntas entonces a Jacques-Alain Miller versan entonces sobre lo que es evidentemente una cuidadísima arquitectura -la de este libro- hecho acopio hasta cierto punto de las marcas en los textos de varios de los autores que dejan entrever un compromiso consentido o de una cierta elección forzada, de un cierto empuje a la invención, en relación sobre todo con lo que les tocó escribir y la conjunción “y” que a cada uno le ha correspondido poner en tensión, o no, con Lacan. Digo “o no” porque hay textos donde eso no queda explícito. Entonces, ¿cómo ha sido pensada esa arquitectura, ese “y” -es decir Borges y Lacan, Unamuno y Lacan, etc.- entre el estilo de cada uno, la forma como cada analista ha respondido y responde y la vida de Lacan, la vida en Lacan, la vida en la Escuela? “Esta Escuela”, dijo Lacan y esta referencia es reiterada en el libro, “si merece su nombre es algo desde dónde se debe formar un estilo de vida”. Gracias.

Alejandra Glaze:

Espero que no tomen como imperialismo de la música de Piazzolla al principio de este evento. Me preocupé. [risas]

Jacques-Alain Miller:

Estoy encantado que dices que ese libro tiene una cuidadísima arquitectura. Como lo he dicho, lo hemos hecho a toda velocidad con una parte de azar muy grande. Estoy encantado que a un lector culto como usted le parece el resultado una arquitectura magnífica. Quizás muchos monumentos que admiramos en la arquitectura hayan sido hechos de la misma manera. Bueno, ya he dicho que la prisa y la contingencia eran las funciones prevalentes de la realización de este libro, por supuesto con el cuidado, la energía que hemos puesto en ese libro.

Usted habla del empuje a la invención y debo decir que sí. Me parece una expresión muy correcta que la he pensado así. Era como una invención forzada que los colegas que han aceptado escribir sobre un tema que les hemos propuesto han sido obligados a mostrar una cierta invención más o menos realizada en tal o cual texto.

Tercer punto. Usted habla de la puesta en tensión con Lacan buscando su inspiración del estilo de Lacan. No se trata del estilo en el sentido del estilo de la escritura, sino del estilo del pensamiento -no sé cómo decirlo-, del método o de la manera de Lacan. Usted plantea la pregunta de la relación entre el estilo de Lacan y la vida de Lacan. Esa pregunta me sorprendió mucho porque usted se apoya en una frase de Lacan que pienso -no he tenido de verificarlo- que es extraída de un texto de la fundación de la Escuela Freudiana de París de los Otros escritos. La frase de Lacan en su cita es la siguiente: “Esta Escuela, si merece su nombre, es algo donde se debe formar un estilo de vida”. No tiene nada que ver -a mi entender- con el estilo de vida de Lacan. Es una referencia -y Lacan lo dice explícitamente en este texto, si recuerdo bien- a las escuelas filosóficas de la antigua Grecia donde había efectivamente escuelas -lo que se llamaba escuelas- originariamente creadas por una congregación de gente alrededor de un pensador como Platón o Aristóteles y que, a partir de ellos, se desarrollaba una Escuela propia que tenía un estilo de vida específico. También los estoicos, los epicúreos -como me dice Victoria-y, por ejemplo, ahí he leído varios libros que estudian el desarrollo de la escuela platónica por siglos y con una organización jerarquizada con enseñantes. Eran realmente escuelas. Y Lacan se refiere a eso, al estilo de vida de los estoicos, etc. De tal manera que, en mi opinión, no tiene nada que ver con el estilo de vida propio de Lacan. Lo que es verdadero es que -como dice la frase- tenía una aspiración de crear algo así, con un estilo de vida propio de los analistas y una Escuela que pudiera sobrevivir a él mismo -lo que hemos realizado, hay que decir-. No sé si eso, la AMP, las Escuelas van a durar por siglos. No me parece –puedo decir- porque en la modernidad las cosas cambian mucho, pero en nuestro tiempo -y posiblemente en el tiempo de los nietos- eso va a continuar. Podemos discutir de la fuerza de resistencia de nuestras Escuelas que, por el momento, tienen varias dificultades relacionadas primero con el pase -como lo dijimos en la Escuela de la Causa Freudiana desde hace 2 semanas-. Es muy de actualidad.

¿Qué es el estilo de vida promovido por Lacan? Me parece que se encuentra en su Seminario La ética. Dice más o menos cómo se debe comportar un analista: no obedece y acepta reducirse al sentido común, que sigue su camino propio -como Lacan mismo lo ha hecho, esa es la parte verdadera de lo que usted dice- y que se aleja de los fenómenos de masa, que tiene una reserva siempre frente a los fenómenos de masa -incluidos los fenómenos políticos de masa- y a la vez, como se conoce bien, nunca retroceder frente a su deseo. Si debiera evaluar lo que dice en ese tiempo de los años ’50, evaluar eso en nuestro tiempo, es como en el discurso capitalista. En los años ’50, la cuestión de la tragedia preocupaba mucho a los filósofos y escritores franceses. Hay muchos escritos sobre eso. Y Lacan estudia también Antígona, etc. Tragedia. Y desdibuja al analista que espera, que desea -debo decir- como un héroe, como Antígona es una heroína. Eso era del tiempo de los años ’50.

Para nosotros, decir que los analistas nos aparecen hoy como héroes y heroínas nos hace reír porque después de ese elogio magnífico del estilo posible de vida de los analistas, Lacan -poco después- explicó que el lugar del analista era el de objeto pequeño a. El objeto pequeño a no tiene nada de heroico. Es un desecho. Lacan abandonó la exaltación que tenía del papel analista como héroe, pero hay que continuar estudiándolo, por supuesto. Lo que Lacan dice después no anula lo que ha dicho antes. La misma cosa con la ultimísima enseñanza de Lacan: no anula el resto. Lo he dicho varias veces. Cuando hablaba de la última enseñanza de Lacan, de la cual debo decir nadie hablaba antes que lanzara la cosa en mi seminario, se hablaba solamente de la técnica de los nudos, pero había que entender la teoría que soportaba esas maniobras con los nudos.

Debo decir que en la última enseñanza, para decirlo de la manera más simple y más evidente, Lacan destruye metódicamente lo que había construido. Y pienso eso -es mi teoría de la cosa, no sé si la he expuesto antes, no creo- que es que Lacan anticipaba todas las críticas crecientes que se iban a hacer del psicoanálisis. Y, anticipando esas críticas, hacía la crítica más fuerte que se podía hacer hasta decir que el psicoanálisis es una escroquerie, una estafa. Nadie podía decir cosas peores y, en efecto, es hacer callar a los críticos, pero no solamente Lacan es el que ha construido el sistema o la enseñanza más fuerte en el Campo Freudiano, en el campo analítico, sino también es el que ha superado todos los críticos de ese mismo campo.

Voy a decir la misma cosa con el pase. Cuando introdujo Lacan el pase en su Escuela, en la Propuesta de 1967[4], como era el título del texto para bien situarlo en la coyuntura de ese momento, todos los notables de la Escuela estaban en contra. Lacan propuso eso en una reunión de los notables, los miembros -no fui convocado a esa reunión- y después hubo otra sesión en la cual debían responder los notables. He tenido en mis manos el desciframiento exacto de la discusión que han tenido lugar en esa segunda sesión. Estoy avergonzado de no saber ahora dónde están esas páginas y es muy divertido saber todas las objeciones que se presentan. Además, hay textos de Lacan sobre eso, el discurso a la Escuela[5] que también es una respuesta a esa sesión escrita de los notables. Y Lacan era tan -cómo decirlo- miedoso de la asamblea, de los miembros, del conjunto de los miembros -no solamente los notables-, era tan miedoso de la reacción de la asamblea, no estaba seguro para nada que esa propuesta sería aprobada por la asamblea que retomó una manera de votar muy inédita -eso lo presenta en un escrito que se encuentra en los Otros escritos-, la de practicar un voto preferencial. Es decir, no es elegir “sí o no”, si uno aprobó la propuesta, un voto binario, y pensó que no quería hacer esa votación porque con eso no estaba seguro de tener la mayoría, pero en el voto preferencial uno debe marcar lo que prefiere en primer lugar, lo que prefiere en segundo lugar y en tercer lugar. ¿Cuál es el efecto de eso? -lo que nunca nadie ha visto en esta época-. Es que todos a favor de la propuesta iban a estar todos juntos y que los encuentros se iban a dividir entre dos posibilidades y ese voto preferencial aseguraba a Lacan de tener la mayoría. Lo encuentro muy divertido.

Con el pase después hubo muchos rumores, hostilidad al pase ya votado, hubo un movimiento en la Escuela pésimo diciendo que es un aparato para matar gente, en fin, cosas totalmente locas, pero eso tenía lugar. Dije a Lacan -le aconsejaba- que había que purgar esas malas posiciones, la maldad de esas opiniones, y que había que hacer una grande assise. ¿Cómo se dice assise? Una gran conversación sobre el pase con todos los miembros de la Escuela. Él aceptó y organicé con una colega de la Escuela esa conversación, no en París sino en Douville -a 150 km de París para tener un lugar totalmente distinto- y expusieron sus críticas con cierta reserva porque Lacan estaba presente. Todo eso se hacía a sus espaldas. El simple hecho de que estaba presente y que los críticos debían hablar desde la tribuna ya eran más prudentes. Y, al final, Lacan dijo: “El pase es un fracaso”. Se mostró más crítico del pase que todos los demás. Es decir que nadie podía decir nada peor de lo que Lacan había dicho y, con eso, recuperó la tranquilidad acerca del pase. Es la misma manera de hacer las cosas que he expuesto antes respecto a su última enseñanza que destruye lo anterior.

Y con la frase “El pase es un fracaso” podía faire taire, enmudecer a los críticos y tener la posibilidad de hacer funcionar el pase, precisamente. Lo divertido es que casi todos los miembros han tomado eso de manera unívoca, como decían, de que no había que practicar más el pase; cuando Lacan continuó con el pase en su Escuela, a tal punto de que cuando hubo la disolución de la Escuela, debo decir, fui el único con mis amigos -con Éric Laurent y otros- en defender el pase. Y ningún grupo lacaniano, neolacaniano que nació de la disolución ha retomado el pase. La Escuela de la Causa Freudiana fue el único grupo en retomar el pase y no fue bloqueado por la frase: “El pase es un fracaso”. Era la manera de enmudecer a todos los críticos.

Puedo agregar algo sobre la vida de Lacan porque usted ha introducido el tema. Hay muchas cosas sobre la vida de Lacan, la vida verdadera de Lacan. Hay vidas imaginarias de Lacan que vienen, en general, de los que tenían una transferencia negativa hacia Lacan o también de otros que tenían transferencia muy positiva de Lacan un géant, un gigante o un personaje más grande que la vida, un Dios. Y nunca he tomado a Lacan así. Lo conocí en una época en la que trabajaba mucho. En la intimidad era un tipo muy gentil. No expresaba hostilidad hacia los demás. Lo que le gustaba era escuchar anécdotas sobre el ámbito literario y filosófico. Había que tener algunas anécdotas así dans les répas, en las comidas con él porque él esperaba eso para divertirse. En el volumen francés, la gente va a descubrir al verdadero Lacan cómo era en la intimidad.

Pero me voy solamente a referirme a dos textos que hay en ese gran volumen. El primero es muy breve, es la notación de -supongo- un -voy a decir exactamente quién es-…el director del Colegio Stanislas en el cual Lacan se formó y que era un colegio católico cuyos enseñantes eran religiosos. Tiene gran reputación. Continúa existiendo ahora y se respeta por su disciplina y el éxito de sus alumnos en los exámenes. Entonces, es un boletín de las clases que es de marzo de 1918, cuando Lacan tenía 17 años porque nació en el primer año del siglo. Y el director escribe esto de Lacan a los 17 años: “Observaciones del director. Jacques es inteligente, pero olvidado, curioso no como los demás. Su trabajo es irregular y se quejan los profesores de su diplomacia para no respetar el reglamento”. Es decir que ya a los 17 años rechazaba obedecer a los reglamentos. Y lo más importante es que se quedó en los papeles de Lacan porque -supongo- para él era un testimonio valioso.

El segundo documento es también del mismo año y se dirige a “Mon cher petit papa”, “Mi querido papito”. Hay varias cosas de familia y en un momento Lacan dice a su padre a los 17 años cómo se dirige en la vida:

“Mi personalidad consiste en eso que rechazo absolutamente de me laisser bourrer le crâne, el dejarme meter cosas en la cabeza por otros…”

Es una expresión muy francesa el de bourrer le crâne.

“…según el método científico. Miro primero lo que son los fenómenos y después estudio las leyes a las cuales obedecen. Y después puedo pensar en modificarlas si así es mi interés. Respeto a la tradición porque, al menos en parte, está constituida de conceptos y de costumbres que son buenas para el hombre porque sin eso no hubiera subsistido. Estoy demasiado convencido de las teorías evolucionistas para no ser convencido que todo proceso nefasto está eliminado por la selección natural. Pero cuando veo gente conservadora acumular todos los obstáculos en frente de las fuerzas lentas que hacen evolucionar la sociedad, en ese momento detesto la tradición retrógrada y esas fuerzas acumulándose terminan necesariamente de expandirse de una manera brusca y nefasta. Así tú puedes ver que sí estoy a favor de las revoluciones lentas, preparadas con cuidado y conforme a las realidades y no a las utopías ridículas des déclassés,de los desfavorecidos. Infelizmente, está presente en el carácter francés el de querer transformar las costumbres de un pueblo y sus ideas con leyes y con decretos. Artículo 1: todos los franceses van a ser virtuosos. Artículo 2: todos los franceses van a ser felices. Es el tipo de todas nuestras reformas que se trata de política, de colonización o de educación. Y lo más importante, tengo horror al principio de autoridad. No es porque un hombre se llame Bossuet, Voltaire o Auguste Comte que tiene razón. Tampoco si tiene tal o cual alto grado de la universidad. Y si quieres confrontarme en lo que quiero decirte, será necesario para mí tener un cierto coraje porque bajo un régimen llamado democrático no hay nación más jerarquizada que Francia.”

Encuentro ese texto estupendo y más porque es un texto de un joven de 17 años. Hemos publicado con la fotografía de la carta con la escritura de Lacan y en la página de la izquierda el texto en la presentación habitual. Así son los comienzos de la vida de Lacan.

Alejandra Glaze:

Muy bueno. Recordaba que cuando comenzamos este libro, yo le había propuesto por mail también que proponía un evento –llegado a fin de año- de homenaje a Lacan con el libro. Bueno, esto ha ocurrido. Lo estamos haciendo de hecho. Así que muchas gracias.

Jacques-Alain Miller:

Nos enseña también Lacan a no respetar las opiniones de Lacan, de no respetar el principio de autoridad, aunque sea de él mismo. Estamos totalmente conformes a esa idea.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias. Le doy la palabra a Joaquín Carrasco, psicoanalista en Santiago de Chile y miembro de la NEL.

Joaquín Carrasco:

Bien. Muchas gracias. Buenas tardes. Buenas noches. Quiero comenzar agradeciendo la publicación de Lacan hispano porque pienso que es un libro que nos da una panorámica sobre diversos temas que se trabajan actualmente en el Campo Freudiano. Y, por supuesto, también agradezco la invitación a participar en esta actividad.

Cuando recibí el libro, lo primero que me pregunté fue cómo comenzar la lectura. Y al revisar el índice, opté por leer los textos sin un orden progresivo ni temático, sino, más bien, me dejé guiar por la transferencia que me provocan títulos y autores. Comento entonces algunas resonancias.

  1. El arte ante el horror

Una primera sorpresa fue constatar la importante presencia del arte en varios de los textos: Dalí, Goya, Picasso, Miró son algunas de las referencias; una constatación de que los analistas encontramos en el campo del arte un recurso valioso para la investigación y transmisión del psicoanálisis. Especial resonancia me provocó el texto de Guy Briole en el que plantea la mutación producida en la pintura de Miró a partir del encuentro con el horror que produjo el fascismo: un cambio radical en su pintura donde se impuso la rabia y el ascetismo. No deja de ser fascinante el modo en que el arte se vuelve un tratamiento posible ante la irrupción de un real.

Me resuena, además, por el retorno de discursos de odio que apuntan hacia la segregación. Me recordó a El malestar en la cultura cuya lectura en la adolescencia despertó mi interés por el psicoanálisis. Allí, Freud señala que el prójimo no es solamente un posible punto de apoyo, sino también una tentación para satisfacer lo peor. También me recordó la frase de Lacan cuando plantea que aquello con lo que tendremos que vérnosla y de modo cada vez más apremiante es la segregación. Al igual que la pandemia, no es lo mismo hablar de ello cuando se siente lejos que cuando se aproxima un modo horroroso.

2. Sobre la formación analítica

Varios textos refieren a la política del psicoanálisis. Uno que me causó especial interés fue el de Ricardo Seldes. Me quedó resonando la siguiente frase: “La formación lacaniana, la de los analistas es más exigentes que la de la Internacional porque es menos formalista”. Hasta ahí la cita. No es sencillo apostar por una formación cuyo recorrido no está definido a priori; una formación que da lugar a la contingencia y que mantiene abierta la pregunta sobre qué es un analista. Implica moverse, arreglárselas.

En otra presentación de libro, la de Polémica política, Jacques-Alain Miller se refirió a la formación del analista como una experiencia de “inmersión”, donde cada quien nada como puede trazando una vía propia. Pienso que en esta inmersión es fundamental contar con algunas balizas que, sin indicar un recorrido predefinido, orientan. Es lo que encontramos en Lacan hispano: una serie de coordenadas que orientan para la investigación y para una formación permanente y singular. Contamos con la Escuela para la formación, también como refugio ante el malestar en la cultura. De este modo es posible, por medio de la subversión de las identificaciones, dar un tratamiento a la segregación, esa que ubicamos afuera y también esa que nos atraviesa.

Lacan hispano aporta lecturas sobre la época y sobre la relación entre el psicoanálisis y otros discursos. En esta dirección, quisiera plantear dos preguntas a Jacques-Alain Miller. Transcurridos más de 4 años de la Conferencia de Madrid, ¿cuál es su opinión sobre la participación e incidencia del psicoanálisis en el campo político? Y segundo, ¿de qué modos puede intervenir el psicoanálisis en la esfera pública para contrarrestar las tendencias segregacionistas?  Gracias.

Jacques-Alain Miller:

Bien. Usted plantea dos preguntas sobre la participación e incidencia del psicoanálisis en el campo político y, segundo, la intervención del psicoanálisis en la esfera pública para luchar en contra de las tendencias segregativas. Pienso que no es algo -voy a decir- natural al psicoanálisis, no es algo que se deduce lógicamente del psicoanálisis el de tener incidencias en el campo político. Tener consideraciones, teorías sobre el campo político sí. Freud, por ejemplo, lo ha hecho en su Massenpsychologie y en otras partes de su obra, pero la intervención directa del Campo Freudiano no pertenece a la tradición analítica, más bien se recomienda la reserva, el no decir, el silencio cuando se trata de esas preguntas.

Y además el analista en su práctica debe mantenerse alejado del campo político, aunque los analizantes buscan un analista que suponen de la misma orientación política o sexual que ellos. Por ejemplo, en San Francisco son analistas gays que analizan a los pacientes gay. Los pacientes gay querían analistas gay y algunos gays se han transformado en analistas y su plantel es gay. A veces hay esa correspondencia.

Pero intervenir directamente en el Campo Freudiano no pertenece a la tradición analítica. Para que exista esa incidencia, esa intervención es necesario un forzamiento -vamos a decir-, un deseo decidido de hacerlo. Ese deseo decidido lo ha tenido la Escuela de la Causa Freudiana en Francia más bien cuando estaba amenazado el psicoanálisis por decisiones tomadas en el campo político. Eso fue al comienzo del siglo XXI, la propuesta de ley de enmienda de textos anexos promovido por el jefe de los diputados franceses de derecha que tenían la mayoría en la Asamblea Nacional. Es decir, esa ley quería exigir a todos los practicantes psi el tener una autorización oficial de práctica. Eso fue anunciado en el diario Libération -de izquierda- un viernes en el que me telefonearon e, inmediatamente, me explicaron que no se iban a oponer a eso, de tener una intervención directa en el campo político. Y eso apareció en el diario el sábado. Hubo dos entrevistas con colegas de un neolacanismo, de un grupo neolacaniano y -creo- uno de la IPA -si recuerdo bien-. Ellos tomaban una posición de reserva notable y fue el único movimiento que habían hecho en todo ese período. Yo dije en ese momento que estaban todos bajo la mesa. El único grupo que fue decidido a intervenir fue la Escuela de la Causa Freudiana porque el sábado había jornada de Escuela, en la noche pedí la aprobación de la asamblea y fue la unanimidad para combatir esa ley. No voy a contar los detalles de eso. Yo no conocía a ningún político. Empecé a buscar cómo encontrar a esos políticos, explicarles, etc., y tuve más acogida con los de derecha que con los de izquierda. Los de izquierda no tenían gusto por el psicoanálisis que les parecía una disciplina para los ricos, para los instalados -creo-. Pero no me importaba de derecha o izquierda, buscaba apoyos.

No les voy contar toda esa lucha que pasó también con una entrevista televisada entre mí y el promotor de esa ley. No voy a decir por qué promovía esa ley por una cosa de su familia, etc. Y debo decir que encontré la manera en que un personaje muy importante del Estado telefoneó al jefe de los diputados diciendo: “Usted va anular su propuesta” y lo ha hecho el tipo dos horas después en una conferencia de prensa. Eso fue un forzamiento porque ningún grupo neolacaniano u ortodoxo, etc., hizo nada contra ese proyecto de ley -conservando la reserva supuestamente tradicional de los analistas-.

Hubo otra -no lo voy a contar- lucha contra otro proyecto. En esa lucha intenté contactar a la esposa del Presidente, la hermosa Carla Bruni, y fue porque había leído en un diario su elogio del psicoanálisis. La contacté y ella, cuando debía ir al Ministerio de la Salud, me dijo: “Jacques-Alain, ¿no quiere que vaya con usted?” y eso impresionó mucho al ministro. Fue parte de esa lucha.

Otra ocasión, quizá más importante, fue la petición que hemos hecho –siempre solos- en contra de Marine Le Pen en la elección hace 3 o 4 años. Parecía posible su elección como presidente e hicimos una petición esta vez con algunos analistas de otros grupos. Se trataba de una petición. No fue muy importante en la oposición a Marine Le Pen. He hecho reuniones también con Bernard-Henri Lévi para reunir a los intelectuales en contra de Le Pen, pero no estaban muy marcados por el psicoanálisis. Pero fue también una decisión, un forzamiento también de la Escuela.

Y ahora mismo tenemos una lucha con respecto a los trans. Hay que decir la cuestión está brûlant, ardiendo ahora. Y la Escuela -no yo- con su presidente y vicepresidente han obtenido hace dos días un éxito sobre un punto muy amenazante para el psicoanálisis. Victoria ha recibido también el comunicado del presidente y del vicepresidente.

Victoria Paz:

Un gran combate.

Jacques-Alain Miller:

Un gran combate. Hablaré de eso más tarde. Debo decir que es más conforme al estilo psicoanalítico una incidencia en el campo social. Considero que en Francia el CPCT, en Argentina PAUSA, tienen incidencias en el campo social. No voy a desarrollar eso.

Con respecto a lo que usted dice de las tendencias segregativas. Diré -tengo notas porque he tenido los textos y preguntas ayer y he leído todo esto en la noche; en el día he atendido pacientes y he leído todo esto en la noche y he tomado notas para sostener mi discurso, mis respuestas- que el mundo va en la dirección de grandes conjuntos. América ha acumulado los estados durante todo el siglo XIX; Rusia, a pesar de haber perdido la extensión de la URSS, tiene varios pueblos reunidos y China tiene la cuarta parte de la población mundial. Y ahí también difícil está la unidad de Europa. En la medida que hay un proceso de unidad, de homogenización, de mundialización, hay a la vez contrapuesto un estímulo a lo que usted llama las tendencias segregativas. Creo que la segregación responde a la unificación que hay, por otra parte.

En Francia, hay este fenómeno muy reciente que interroga a todo el mundo, el éxito de un polemista que se conocía desde hace años porque estaba en la televisión, escribía algunos libros de los cuales uno fue un bestseller. En muy pocos meses -2 meses- tuvo en los sondeos una ascensión que nunca se había visto. Y hace 15 días –creo- es candidato a la presidencia de Francia. Y él habla de manera rabiosa contra los musulmanes en Francia –son varios millones, 6 millones algo así- , habla en contra de ellos de manera muy rabiosa. Él habla así. Hay que decir que sus partidarios de la extrema derecha traducen eso o van a traducir eso por el pogromo –era la cosa contra los judíos en Rusia- de musulmanes. Eso es el deseo de segregar de los cristianos y judíos porque, además, ese tipo es judío y dejó que toda la extrema derecha –incluyendo los que quieren un rey, los católicos tradicionales, los antisemitas- estén todos con él y es un deseo claro de segregación. Eso está presente en varios países de Europa, los que quieren proteger sus fronteras en contra de todos los migrantes. En los EE.UU., ustedes saben, quieren impedir la entrada de los migrantes de América central. En China, hay el tratamiento cruel hacia la población de los uigures de religión islámica. Está en todo el planeta ese proceso.

Creo que no podemos hacer nada en contra de esas tendencias. No es lo mismo luchar contra un diputado francés que contra un fenómeno histórico mundial. La única cosa que podemos decir es esa frase de un paisano de Suiza que encantaba a Lacan: “Nada es imposible al hombre. Lo que no puede hacer lo deja”. Y creo que esto se aplica a esta situación terrible, pero hay que tomarla con un cierto humor, una cierta ironía que tenía Lacan cuando dice, por ejemplo, en el seminario a los jóvenes rebeldes del ’68: “Tengan cuidado de que el contestatario no se haga chocolate él mismo”, retomando una frase –creo- de Queneau.

La ironía es lo que nos queda, pero una ironía no puede impedir el curso de la historia. El único sector social donde el psicoanálisis puede tener una incidencia es en hablar a la juventud en la medida en que esa juventud sea rebelde. Es lo que Lacan hizo después de mayo ’68 y hay varios autores que atribuyen a Lacan y otros intelectuales el hecho de que en Francia no hubo el terrorismo de izquierda que hubo, por ejemplo, en Italia. No me parece que sea la única razón porque el Estado francés es muy distinto del Estado italiano, pero, dado que muchos de los jóvenes rebeldes –un cierto número asistían al seminario de Lacan-, puede ser que eso haya tenido esa incidencia.

Basta con esa respuesta.

Alejandra Glaze:

Bueno, muchas gracias. Es interesante. Me parece que hay una película que refleja muy bien lo que usted ha comentado que es Je suis Karl. No sé si la vieron. Gustavo Stiglitz me mandó un mensaje diciéndome que comente esta película. Yo también la vi. Y realmente describe muy bien el avance de la ultraderecha en Europa en la juventud.

Bueno, damos por cerrada esta supuesta  mesa virtual. Y ahora terminaremos con la mesa que llamaos “¿Por qué Lacan hispano?”. Gracias a todos por participar. Muchas gracias.

Jacques-Alain Miller:

Lo que quería mencionar –no desarrollar- y que está en mis notas es que lo que el psicoanálisis puede hacer es luchar en contra de la segregación clínica. Es decir, por ejemplo, la diferencia entre neurosis y psicosis que se concluye en segregar a los psicóticos. Toda la incidencia de Lacan en eso es impedir la segregación clínica hasta decir una vez una frase que he subrayado –ahora es muy conocida-: “Todo el mundo está loco”. Lo ha dicho en un discurso –creo- de la UNESCO, en pocos lugares. A mí me parecía una frase extraordinaria que nos ayuda a superar la segregación clínica porque se puede decir que el Nombre-del-Padre no es la única función que puede equilibrar el mundo para un sujeto. El Nombre-del-Padre, cuando falta, tiene suplencias y es un paso más delante de decir que el Nombre-del-padre, él sí mismo, es una suplencia. Es del mismo orden de la suplencias en las psicosis. Lacan está poniendo en cuestión lo que él mismo ha elaborado, pero, a la vez, el hecho de que ha formalizado el Nombre-del-Padre, es lo que permite poner en cuestión al Nombre-del-Padre como artificio que no vale que sus suplencias. No lo voy a desarrollar, pero he tomado notas más extensas sobre este punto.

He terminado esa respuesta.

Alejandra Glaze:

Muy bien. Muchas gracias. Bueno, como yo les dije al inicio…

Jacques-Alain Miller:

¡Ya estamos desde tres horas ahora! Iba a ser para dos horas.

Alejandra Glaze:

Sí. No se preocupe. Mientras usted esté descansado y pueda hacerlo, está todo el mundo muy pendiente de esto. Aquí tenemos a 800…

Jacques-Alain Miller:

Es la culpa de los que me hacen preguntas. (risas)

Alejandra Glaze:

…y luego hay 300 personas en un Facebook privado. O sea que estamos muy bien. Está todo el mundo muy  entusiasmado.

Hicimos preguntas respecto a por qué Lacan Hispano y si era posible pensar en un Lacan hispano a los tres presidentes de las Escuelas: Raquel Cors –presidenta de la Nueva Escuela Lacaniana-; Félix Rueda –presidente de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis- y Andrea Zelaya –reciente presidente de la Escuela de la Orientación Lacaniana-. Quiero decir que también hemos invitado a Laurent Dupont –presidente de la Escuela de la Causa Freudiana-, pero lamentablemente coincidía con un viaje justamente a la Argentina.

Así que le damos la palabra a Raquel Cors.

Raquel Cors Ulloa:

Gracias, Alejandra. Buenas noches. Buenas noches, Jacques-Alain Miller, colegas. Honrada de hacer parte de este acontecimiento.

Inicio diciendo que me introduje por las 575 páginas de Lacan hispano salteando por algunas de ellas, es decir por lo discontinuo de sus autores que en la diversidad del texto hacen parte de este libro; un libro que desde los títulos propuestos en el índice transmite lecturas lacanianas por la vía del arte, la literatura, la institución, la política, la sexuación, la práctica, el diván, en fin, lecturas que movilizan eso que Lacan sabía, pero no lo decía al punto que no está en el rango de los conceptos fundamentales como es la interpretación analítica que se funda en la interpretación del inconsciente. Mientras leía algunos de los textos –no todos porque este libro no sigue la linealidad del tiempo, del saber acumulado o el progreso-, me detuvo una pregunta: ¿dónde está Lacan para su lector? Estas páginas, como enseña un análisis, ¿hablan de Lacan o hablan de cada autor?

Todo de eso o nada de eso de un discurso que nos aproxima al punto irreductible de un yo no quiero saber nada de eso. Hay algo en el enjambre de estas páginas que se va despejando por el lugar del sujeto vacío que habita en cada escritura, en cada lectura y esto me lleva a plantearle una pregunta, Miller, sobre la presencia viva por lo real de la vida de Lacan y de J.-A. M. respecto al pase. Voy a la página 176 y leo lo que resuena en mí del texto de Esthela Solano que dice así:

“La presencia de Lacan sigue hoy viva gracias a que la llama ardiente de su enseñanza y del “Plan-Lacan”, retomados por Jacques-Alain Miller, abrió nuevas perspectivas poniendo en acto lo más vivo de la transmisión del psicoanálisis que hoy se materializa en las siete Escuelas del pase que convergen en la lógica de la Escuela Una.”[6]

Un libro no es solo un libro más y una elección no es una adición. Entonces, me pregunto si esta publicación será una propuesta de J.-A. M. para tentarnos nuevamente al deseo y conversar juntos sobre algunos asuntos que concierne saber-leer lo que es no-para-leer, lo que es un no-deseo-de-curar con cierta hispanidad. ¿Será una pregunta renovada para los que elegimos leer a Lacan? Pues ser lectores de Lacan no nos hace una casta ontológicamente estandarizada, anhelo del S1 que quisiera ser un puerro para estar en la ristra de las cebollas. Si cada herético del amor de lo dispar está advertido de que en todo “soy” hay una remisión al Otro, será entonces ésta la ocasión para ir al vientre fecundo del S(Ⱥ), vital referencia de J.-A. M. en la reciente publicación de Théorie de lalangue donde además señala que Lacan ha ceñido a lalengua una sola palabra: lalengua. Y es que cada lalengua es incomparable con cualquier otra.

Entonces, ¿en qué lengua está escrito este libro? De hecho que Lacan hispano no responde a la pregunta de ¿por qué Lacan hispano? Quizá solo roza al paso algo que el matema de S(Ⱥ) hace resonar en lo singular de cada lector de Lacan. Lacan hispano, como el tonel de las danaides, no llena, satisface ni tapona el buen agujero por dónde salir. Cuando el psicoanálisis de orientación lacaniana y el propio análisis abren las insospechadas dimensiones de la enunciación, se revela también la elección forzada de un deseo que ante la fijeza del goce elige movilizarse. Sí, cada vez que lo extraño e íntimo nos sorprende, eso orienta, tienta.

La cita elegida para la tapa del libro que dice: “Ustedes, al parecer, son mis lectores”, tiene, a mi lectura en este momento, el efecto de una interpretación, no solo por lo condicional, sino por algo muy simple y es que si, al parecer, algunos somos sus lectores, eso está por verse. “La historia del psicoanálisis está en el futuro, aun cuando se la viva hoy y las claves estén en su pasado” dice Miller poniendo en acto lo vital de El banquete de los analistas. Entonces, estará por verse si somos sus lectores, Lacan.

Jacques-Alain Miller:

Gracias. Usted retoma la frase “Ustedes, al parecer, son mis lectores”. Otros han retomado esa frase. La voy a discutir. Por un lado es correcta. Hay ya, podemos decir, una gran variedad de lectores de Lacan. Aquí todos o casi todos somos lectores de Lacan. Los que no leen a Lacan se sienten culpables –un poco-. Lectores lo somos, pero más o menos. Hay los que han leído una pequeña parte de los Escritos, Otros escritos, seminarios. Y hay otros que han leído de Lacan todo lo que se puede leer, lo publicado, y pueden referirse a frases o desarrollos de Lacan de memoria. Entonces, gran variedad de lectores.

Por otro lado, la frase no es correcta hoy. Hay que recordar las circunstancias de ese enunciado de Lacan. En el ’80, cuando lo que se llamó después el Primer Encuentro del Campo Freudiano, todos o casi todos los presentes –menos los franceses- no tenían otra relación con Lacan que la relación de lectura. Ninguno se había analizado con Lacan a pesar de considerarse como lacanianos y apasionados por los textos de Lacan, seguidores de la pasión de Oscar Masotta. Y es por esta razón por lo que se habían desplazado a Caracas, lo que parecía a los argentinos un destino totalmente novedoso y extraño. En el contexto del ’80, la frase es totalmente correcta, pero en el 2021 la situación es muy distinta. Muchos tienen relaciones con Lacan a través de su analista. Ellos mismos, discípulos franceses de Lacan, y que tienen con Lacan otra relación que la de lectores. Y además, no son solamente lectores sino escritores también. La frase no es un error de Lacan. Aunque las circunstancias son distintas, ahora podemos decir que esa frase dice solamente una parte de la relación con Lacan. Pero desde el ’80 hasta hoy hay otras relaciones que se han construido.

Después, otra pregunta que usted plantea, pregunta lingüística. Usted dice que hablar lalengua es incomparable con cualquier otra. De acuerdo. Es una anotación valiosa. Luego usted agrega: “entonces, ¿en qué lengua está escrito este libro?”. No entiendo ese “entonces”. Lo que dice de lalengua incomparable es correcta, pero no impide decir lo que es evidente, que el libro está escrito en castellano. Además, hay que pensar que el carácter incomparable de cada lalengua no impide que exista la traducción de una lalengua a otra lalengua, a pesar de su carácter incomparable. Es decir, la tesis fundamental es que son incomparables, pero hay que notar que la traducción es posible. Es verdad que no hay traducción perfecta y que cada lalengua trae consigo misma un mundo propio –se puede decir-, significaciones propias, de tal manera que no hay traducciones perfectas. Pero ¿en qué lugar subjetivo existe la perfección?

Recuerdo un texto que escribí sobre el pase perfecto para decir que es un horizonte, pero que no existe en el sentido lacaniano, que no está en el sentido lacaniano, pero se puede decir que ex–siste en el sentido lacaniano, es decir que su lugar es exterior a una dimensión a pesar de estar vinculado a dicha dimensión. Quizás –lo he pensado a toda velocidad- se podría decir que toda traducción es éxtima al texto original.

Tercera pregunta. Lacan hispano no responde a la pregunta de por qué Lacan hispano. Es verdad que no responde. Responde, Lacan hispano, a un deseo mío que ha sido difundido, seguido por el deseo de Alejandra, de los equipos de edición y de los autores. No ha sido dicho porque es evidente en la realidad misma del libro. Ese libro es el hijo de muchos deseos. Responde también al deseo de no tener hoy lo mismo que antes. Antes, hasta ahora, teníamos estudios sobre Lacan y con este libro se desdibuja la posibilidad de hacer con Lacan –no sobre Lacan, sino con Lacan-. Y me parece un hecho muy importante.

Finalmente voy a leer un desarrollo de Raquel Cors que a mi parecer dice las cosas de manera correcta y aguda. Dice Raquel Cors:

Lacan hispano, como el tonel de las danaides, no llena, no satisface ni tapona el buen agujero por dónde salir. Cuando el psicoanálisis de orientación lacaniana y el propio análisis abren las insospechadas dimensiones de la enunciación, se revela también la elección forzada de un deseo que ante la fijeza del goce elige movilizarse. Sí, cada vez que lo extraño e íntimo nos sorprende, eso orienta, tienta.”

Eso me parece un desarrollo a la vez correcto y muy bien dicho.

Gracias.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias. Bueno, entonces Félix Rueda, presidente de la ELP, le damos la palabra.

Félix Rueda:

Buenas noches. Muchas gracias a Alejandra Glaze y Jacques-Alain Miller. Leeré el texto que he escrito.

¿Qué apoyo tomar para presentar este libro magnífico? Quizás pueda para hacerlo apoyarme en el deseo que lo originó, el de Jacques-Alain Miller junto a Alejandra Glaze, para quien, como recuerda Christiane Alberti en la presentación de otro libro impresionante con el que éste hace serie –Lacan Redivivus– se trata –cito-: “De celebrar, no conmemorar al hombre Lacan 40 años después de su muerte”.

La fotografía de Lacan en Caracas en la portada y bajo ella su afirmación “Ustedes, al parecer, son mis lectores” encuentran a lo largo del libro su desarrollo, su confirmación y también su invitación a que el nuevo lector del libro se ejercite como tal. Se trata entonces de celebrar al hombre Lacan haciendo resonar a través de sus lectores la palabra vibrante, ardiente, subversiva de Jacques Marie Émile Lacan. En Lacan hispano encontrarán no solo las resonancias de su palabra o de sus escritos, también el de su arte inimitable en el manejo del semblante operando como analista, tal como nos lo trae Esthela Solano Suárez. Encontrarán respuestas a preguntas difíciles, sino imposibles: ¿Qué diría, qué pensaría Lacan de la EOL, de la ELP?, que Oscar Zack y Andrés Borderías intentan responder.

Descubrirán los antecedentes lectores con los que se fraguó este encuentro capital en al año ’80 en Caracas; encuentro que nos remite a otro libro al que se sitúa en serie con Lacan hispano: En los confines del seminario. Estos antecedentes que, como recuerda Estela Paskvan tienen relación con Masotta –lector de Lacan- quien encuentra y transmite la enseñanza de Lacan a partir de 1959 en lengua castellana; encuentro en Caracas que propició el de Flory Kruger y de Judith Miller cuyos ojos claros recuerdan Kruger y Carmen Cuñat, ya que este libro también celebra la existencia de Judith Miller. Les recomiendo la lectura de la definición de «delicadeza» que Judith Miller tomó de Roland Barthes y que María Cristina Giraldo define como la de la propia Judith.

Ciertamente cada lector podrá hacer su propio recorrido, pero sin duda lo que este libro aviva celebra, al igual que otras publicaciones aparecidas en lengua francesa, es al hombre Lacan, el deseo de Lacan y todo ello –tal como usted afirmó, Jacques-Alain Miller- para escribir para siempre la enseñanza de Lacan en el discurso universal. En relación a este discurso universal, quisiera ahora preguntarle: en la sección del libro dedicada a la relación entre psicoanálisis y política, dos colegas mencionan el derecho a la interpretación. Manuel Fernández Blanco afirma: “[…] el descubrimiento freudiano de lo inconsciente establece un nuevo derecho en la civilización. Es el derecho individual y social a la interpretación”[7]. Y Naparstek expone:

“[…] se pueden anudar el síntoma, la política y el derecho en su lazo a la singularidad. Que finalmente supone el derecho a la interpretación en cada sujeto que decide tomar la palabra frente a una época que pretende sostener los supuestos derechos a eliminar el malestar total en la identificación a la literalidad de una palabra.”[8]

Esta frase se refiere a su intervención por Zoom en Moscú donde usted situó la escucha con y sin interpretación, donde usted afirmaba que la escucha es universalmente apreciada, pero sin la interpretación “conduce insensiblemente a la idea de que lo que dice el sujeto es verdadero. […] Esta ideología repercute en el psicoanálisis por la importancia dada a la escucha y al tiempo quiere borrar toda posibilidad de interpretación.”[9]

Ahora estos dos colegas reivindican el derecho a la interpretación. Me pregunto y le pregunto a usted, entonces, ¿la época de los derechos podrá ser utilizada por las Escuelas en su defensa del psicoanálisis? ¿Usaremos entonces el paradigma de la época que usted propuso como el de la “injusticia distributiva” en favor del psicoanálisis?

Gracias.

Jacques-Alain Miller:

Se trata de la cuestión novedosa del derecho a la interpretación. Expresión que encontramos en el texto de Manuel Fernández Blanco y la contribución de Naparstek. Entiendo –a partir de su texto- que soy yo responsable de este enunciado que nació de mi charla destinada a los rusos con el título “La escucha con y sin interpretación”. A partir de la expresión formula usted su pregunta: “¿La época de los derechos debe ser utilizada por las Escuelas en su defensa del psicoanálisis?”. Es una pregunta.

Para responder voy a referirme a la cuestión trans tal como está planteada actualmente estos días, esta semana en una ley elaborada por el Senado de la República francesa antes de que opine la Asamblea Nacional, quien tomará la decisión final. Por el momento, el texto de la ley está en el Senado. Es una ley que prohíbe las terapias de conversión -¿se dice también en castellano las terapias de conversión?-, pero a la vez pretende prohibir, como delito, todo cuestionamiento de la autodeclaración de un ser humano declarando su género, a pesar de la biología. Es decir, cuestiona el hecho de que uno se declare de un cierto género –como se dice hoy- cuando biológicamente es del otro género, eso sería un delito en Francia. Es el resultado, claramente, de un lobbying intenso de los jefes trans para impedir y criminalizar toda reserva en frente de esa declaración de género pronunciada por cualquier sujeto, incluso cuando se trata de un niño de 3 años. En los EEUU, me han dicho, que existen clínicas para los niños de 3 años que dicen que no tienen el cuerpo biológico que sienten como su aspiración. Como dice Lacan, “Todos somos locos”, pero especialmente las autoridades francesas que apoyan a esa supuesta ley.

Impediría la interpretación de cada psicoanalista cuando se trata del deseo o de la demanda de transexualismo. Es un peligro inmenso para nuestra práctica y para los pacientes trans que, a veces, dudan mucho de la transformación y que muchas veces quieren anular las transformaciones que han deseado. Es una ley absurda, loca y que amenaza la libertad de expresión como la práctica analítica de la interpretación. Eso está en el Senado –creo- desde hace una semana o dos.

La Escuela de la Causa Freudiana ha decido oponerse a dicha incongruencia y ha lanzado un contra-lobbying encabezado por su presidente y vicepresidente. No he tenido nada que ver con eso. Y han logrado hacer votar por el Senado dos enmiendas a dicha ley, dos enmiendas cuyo texto completo he recibido hoy mismo y que tenía en mi teléfono hasta que Ève ha logrado imprimirlo. Tengo el texto y lo voy a leer. No texto el mismo de la ley. Estas enmiendas no terminan con el proceso porque después tendremos la lectura por parte de Asamblea Nacional que decide en última instancia. Pero el haber logrado el voto de las dos enmiendas es ya un resultado notable de nuestra incidencia en la política en respuesta a la verdadera agresión que ha encontrado el psicoanálisis dado que la interpretación del deseo transexual sería considerada con esta ley como un total delito y con castigos previstos. Se trata de un resultado alentador.

Voy a leer y traducir las dos enmiendas. Es redactado en el estilo oficial y estoy improvisando la traducción.

“La infracción prevista no está constituida cuando los dichos repetidos inviten solamente a la prudencia y a la reflexión considerando en particular su joven edad de la persona que se interroga sobre su identidad de género y que considera la posibilidad de un recorrido médico con finalidad al cambio de sexo.”

Entonces, si se trata, con prudencia y reflexión, de ayudar a una persona que se interroga sobre su sexo, eso cambia totalmente lo más peligroso de la ley.

Segunda enmienda:

“La infracción prevista no está constituida cuando el profesional de la salud invita solamente a la reflexión y a la prudencia considerando en particular su joven edad de la persona que se interroga sobre su identidad de género y considera posible el recorrido médico con finalidad al cambio de sexo.”

Entonces, es un éxito enorme el haber obtenido eso del Senado de la República que en una primera votación votó en contra de esas enmiendas y, en una segunda lectura, las aprobó. Vamos a ver cómo suceden las cosas en la Asamblea Nacional. El presidente y el vicepresidente son muy vigilantes para seguir esos debates.

Usted puede notar que no hemos utilizado el concepto del derecho a la interpretación que los políticos no aceptarían. Hemos declarado el interés clínico para el paciente de ser interpretado, pero no hemos formulado las enmiendas en términos de interpretación -que sería algo opaco a los políticos-, sino en términos de prudencia y reflexión. La idea de que tenemos derecho a interpretar vale para nosotros en el psicoanálisis, pero no se traduce así en el campo político.

Eso es. No sé lo que Félix Rueda piensa acerca de mi respuesta. No sé si tienes aún el gusto de la expresión “derecho a la interpretación” o si consideras que no es un término operativo en el campo político.

Félix Rueda:

Me llamó la atención al leer el libro la aparición de esta idea. Yo pienso que usted hace un tratamiento irónico en Dócil al trans cuando dice que también fue atrapado por el lobo blanco y se sitúa como víctima y, a partir de ahí, hace un tratamiento irónico de esta posición de víctima. Quiero decir que, quizá –en todo caso-, nosotros  podríamos hacer un uso irónico de la idea de derecho que va asociada a la de víctima –claramente-. ¿Qué decir de ese sentido? Me parece que quizá sí conviene, aunque si bien entiendo la respuesta, que lo que conviene es una cuestión de prudencia y reflexión de cara al discurso del amo.

Jacques-Alain Miller:

Además, cuando se habla de derecho a la interpretación, no aceptamos que sea un derecho para todos. Consideramos que el derecho a la interpretación está reservado a nosotros analistas. [risas] Puede ser muy difícil aceptar esa segregación a los políticos.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias, Félix, y muchas gracias, Jacques-Alain. Bueno, Andrea Zelaya, ya tienes el audio. Cuando quieras…

Andrea Zelaya:

Hola. Buenas noches. Buenas noches, Miller. Gracias, Alejandra.

Bueno, una pregunta que nos hizo Alejandra. Tomé una. ¿Dónde nos encontramos a Lacan orientando estos textos? Y me encontré con la posibilidad de tomar una transmisión viva de un análisis.

Fue a partir de un encuentro sorpresivo en París con el libro de Esthela Solano Suárez, Tres segundos con Lacan, que también me condujo al texto de Esthela en Lacan hispano cuyo título es “Hagan como yo. No me imiten”[10]. En ambos lugares, Esthela hace relevante la fórmula lacaniana “saber leer de otro modo”. Este operador está presente también en el texto de Graciela Brodsky “A batallas de amor, campo de pluma”[11]. Esthela destaca lo que Lacan ha dicho a sus alumnos: “Hagan como yo, no me imiten”. Allí nos trasmite que aislar el sinthome, lo más singular del ser hablante, es justamente del orden de lo imitable. Focaliza lo que ella llama «la operación Lacan», la política del agujero, usando el cuerpo como instrumento de su práctica y en acto, “siendo su trato” –dice ella- “siempre otro inusual, sorprendente y practicando el corte y sin intención de significación”. La marca en ella es aprender a leer a partir de las resonancias cuyo efecto tocó el cuerpo en un sentido nuevo. La lección que recibió de Lacan, Lacan analista, nos dice es que “se hace un análisis no para ser analista, sino para tratar un síntoma. La operación Lacan que transmite es desmontar el discurso del amo para dar prueba de un discurso decidido por el discurso analítico.”

Luego nos encontramos con Judith Miller -recorriendo el libro- y su lazo con varios analistas donde se resalta su dedicación a la difusión de la enseñanza y la palabra de Jacques Lacan, tal como lo transmite Beatriz Udenio. Ella nos dice: “Judith ha hecho de la enseñanza o de la palabra de Jacques Lacan un motivo de vida y época. Interrogaba el accionar de los psicoanalistas que denominaba como de un nuevo tipo”. Beatriz relata que invitaba a no retroceder frente al contexto intelectual y político en el cual vivía e innovar en esos márgenes. Interesaba a otros ante los cruces interdisciplinarios.

En otra bella semblanza, menciona Flory Kruger, que existía ella tanto en la interrogación sobre el impacto del psicoanálisis en la cultura, pero también en cómo impacta –su interrogante era investigar- la cultura en el psicoanálisis. En esta línea, en relación a la actualidad de Lacan y en relación al 2 de mayo[12] en Madrid, es decir, tres días antes intercambio de mails con Alejandra para recrear este libro, Miller ha comentado que en el momento actual tendremos otra alianza con las palabras de Lacan, en relación con los papeles de Lacan. Y podemos percibir sus profecías: “Se continuará leyendo a Lacan como un pensador de hoy y nuevo. De lo que se trata” – dice allí- “es de rejuvenecer los conceptos, su palabra”. Y enfatizó: “Siento la llamada de lo nuevo”. Hoy seguramente es la oportunidad con Lacan hispano de fundar también otro modo de leer y de interrogar a Lacan.

Voy a hacer dos preguntas. Acorté un poco el texto para ir de lleno a las preguntas.

El discurso analítico, entonces, tiene la oportunidad de incidir en la actualidad tanto en la política como en lo social a través de obtener otra alianza con las palabras de Lacan. ¿Puede Lacan hispano leerse de otro modo en este contexto? Y en este sentido, ¿cómo pensar la incidencia en la actualidad de los conceptos en la práctica del psicoanálisis y en la política de los finales de análisis?

Otra pregunta, ¿de qué manera este libro, con las contribuciones de los analistas formados a partir de la lectura de Lacan, transmiten la pregnancia en la práctica analítica al modo de la operación Lacan? Tal como en uno de los textos lo transmite Esthela Solano.

Muchas gracias.

Alejandra Glaze:

Gracias, Andrea.

Jacques-Alain Miller:

Bien. Estamos juntos casi 4 horas.

Acuerdo con lo que usted escribe cuando introduce a Lacan hispano como la oportunidad de “ubicar otro modo de leer e interrogar a Lacan”. Eso se ha visto ya en algunas de mis respuestas. Es así que también lo veo como un pase, un pase del Campo Freudiano desde un «sobre Lacan» a un «con Lacan».

Pregunta además Andrea Zelaya si además este libro transmite la presencia en la práctica analítica el modo de la operación-Lacan. Excelente pregunta. No hay cosas en este libro sobre la práctica clínica y, especialmente, la práctica analítica de Lacan. Hay numerosos textos sobre la clínica de Lacan en algunas partes del libro. Debo decir que sobre la práctica del ultimísimo Lacan, hay un texto que no figura en Lacan hispano, el texto increíble, asombroso, que constituye el primer capítulo del libro de Esthela Solano Tres segundos con Lacan.

Hay también en Lacan Redivivus, las contribuciones de Lilia Mahjoub y Éric Laurent sobre la práctica anterior a la del ultimísimo Lacan. La práctica del último Lacan con sesiones de tres segundos es un extraordinario pasaje al límite de la práctica analítica y no es aconsejable a nadie en el Campo Freudiano. Debo decir que es solamente Lacan con su experiencia y prestigio que podía trabajar así. Y, por supuesto, será incomprensible para los que están en el exterior del Campo Freudiano y, quizás, a veces, en el Campo Freudiano mismo. Pero hay que ver el contexto. Son los últimos años de práctica de Lacan que, después de Freud, es el más importante psicoanalista en el mundo y que hace un pasaje al límite de la interpretación que puede concentrarse en muy pocas palabras. La gente criticaba a Lacan porque pensaba que eran sesiones cortas. Aquí se trataba de sesiones ultracortas, sesiones de tres segundos. Hay que decir que Esthela completó ese análisis con Lacan –después de la muerte de Lacan- con otro análisis con sesiones que no eran de tres segundos.

Usted pregunta sobre cómo pensar la incidencia de la actualidad en la política de los finales de análisis. Reduzco un poco su pregunta que menciona otros temas. Esa pregunta es de la máxima actualidad en la ECF, en la Escuela de la Causa Freudiana desde hace 2 semanas. Hubo un comunicado del Consejo asumiendo la decisión del directorio de suspender a partir del 31 de diciembre todas las actividades referentes al pase y convocar a un Colegio del Pase –el tercero solamente- para examinar el pase actual en la Escuela de la Causa Freudiana. Hubo el primer colegio en los años ’80, más o menos al momento que se ponía en marcha el pase. Hubo el segundo colegio en los años ’90 y este es el tercero que normalmente será convocado para enero próximo.

Empezó el proceso con las últimas jornadas de la Escuela de la Causa Freudiana donde se constató varios disfuncionamientos. Primero, la profusión de nominaciones de AE. Creo que fueron, para esa comisión que reúne los dos carteles, 10 nominaciones sobre 18 pasantes. No estoy seguro de las cifras. Estamos tratando de asegurarlo. Y algunas ponencias han parecido a muchos colegas poco consistentes y eso ha producido en los miembros un malestar profundo. Los primeros testimonios recorridos por mí en conversaciones uno por uno muestran que miembros de la comisión –la comisión que decide sobre las nominaciones- reconocen ahora el disfuncionamiento de dicha comisión. Hay que decir la pandemia, el confinamiento que hubo en Francia, dificultó las reuniones del Consejo. Y vamos a buscar juntos con los miembros del Colegio –que reúne los miembros de las tres últimas comisiones más 6 o 7 invitados- la razón de los errores cometidos. No es una cuestión de personas. Es una cuestión institucional. Y buscaremos también cómo reformar el procedimiento.

En los años ’90, el Colegio se reunió una vez cada mes por 6 o 7 sesiones. Veremos cómo decide este nuevo colegio su modo de convocatoria. Además, se ha decidido con el directorio la creación de un blog -¿se dice así?- del pase que difunda por Internet a todos los miembros de la Escuela, pero no al exterior, contribuciones de los miembros con toda apertura, que cada uno puede explicar su punto de vista y en el Colegio –que no tendrá más de 31 personas- se podrá estudiar esos textos y encontrar ideas nuevas. Creo que eso es conocido ahora en la AMP. Pienso que Christiane Alberti habló de eso en su intervención en Zoom en las jornadas argentinas. Angelina y yo mismo pensamos que, antes de convocar a colegios en las otras Escuelas -si parece necesario a las autoridades-, hay que esperar la conclusión de los trabajos de la Escuela de la Causa Freudiana que pueden ser útiles para la continuación y poder leer lo que pasa. Si todas las Escuelas empiezan a hablar del Colegio del pase será un caos. Pero lo que a nosotros –Angelina y yo- nos parece posible es la creación del blog del pase que permitiría preparar al futuro colegio si las autoridades de la Escuela piensan que sería útil en el contexto propio de la Escuela.

Si usted tiene otras preguntas, estoy preparado a responder a pesar de que son 4 horas de discusión. No sé, Andrea Zelaya, si quiere…

Andrea Zelaya:

Está muy bien. Muchas gracias.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias, Andrea. Muchas gracias, Félix. Muchas gracias, Raquel. Y muchas gracias, Jacques-Alain Miller. Ha sido muy interesante.

Ya cerca del final, como última exposición y cierre perfecto, en cierto modo, a las participaciones de los colegas que nos acompañaron…

Jacques-Alain Miller:

¿Se sabe cuántos escuchan a esta emisión de esta conversación?

Alejandra Glaze:

Hubo aproximadamente 1.500 personas entre Zoom y un Facebook privado. Bajaron un poco, pero igual se mantiene un gran número, un número importante.

Jacques-Alain Miller:

Eso al comienzo. Ahora después de las casi 4 horas, ¿cuántas quedan?

Alejandra Glaze:

Con la gente de Zoom y del Facebook hay unas 800 y pico de personas. Pero muy bien. Mucho interés ha despertado.

Entones, decía que como cierre y corolario de todo esto, Ève Miller-Rose ha aceptado darnos unas palabras. Ella es miembro de la ECF, secretaria de la Fundación del Campo Freudiano y responsable de la Editorial Navarin. Y su presencia la agradecemos mucho junto a su padre, Jacques-Alain Miller.

Silvia Baudini se ha ofrecido muy gentilmente a traducir sus palabras. Así que contaremos con las dos en este momento.

Ève Miller-Rose:

Hola. Buenas tardes. Voy a dirigir algunas palabras a Jacques-Alain Miller en francés y agradezco a Silvia Baudini por traducir.

Para celebrar el cuadragésimo aniversario de la muerte de Jacques Lacan, has elegido impulsar publicaciones en la AMP distintas y en varias lenguas: francés, español, portugués, italiano y el que está aún por llegar en inglés. Dos obras sobresalen: Lacan Redivivus y Lacan hispano. Lacan Redivivus donde se dice, se lee lo vivificante que hay en el encuentro con Lacan, con su estilo. Y con Lacan hispano donde se interpreta con Lacan el mundo, cada autor extrayendo de su enseñanza perspectivas inéditas y su propio estilo. A cada una de esas dos publicaciones les has dado una arquitectura articulando las contribuciones solicitadas una por una. Son páginas de Escuela, pero sin collage, más bien reunidas aquí bajo el modo de dispersos descabalados reunidos en las Escuelas de la AMP donde sopla la orientación lacaniana. Estas páginas y este sopla dan una buena idea –creo- que con Lacan el Campo Freudiano sigue abierto para quien se encamine hacia él, animado de un auténtico deseo de saber. Tú lo subrayaste desde el 2001, la continuidad y la extensión de los trabajos publicados en las vastas redes de la AMP, participan de lo que sostiene el trabajo de Escuela para el psicoanálisis. Con el affectio societatis de los que testimonian estas obras y esta tarde/noche, la invitación que nos haces me parece ser la de una transferencia de trabajo que defines especialmente cuando el Otro falta como una transferencia sobre el trabajo.

Jacques-Alain Miller:

Hablé de la transferencia de trabajo para empezar y tú hablas de eso para concluir.

Ève Miller-Rose:

Numerosos vectores de trabajo se abren ya. Voy a mencionar aquí a dos. Se trata aquí para nosotros, a partir del tema de la sexuación, tema situado en el centro del volumen de Lacan hispano, de recoger el desafío que el discurso woke y su delirio de no-interpretación le arroja al psicoanálisis. Y hoy en día proseguir con Lacan supone volver a poner al trabajo el pase, lo que funda nuestra Escuela, lo que cada uno sabe esperar de su propio trabajo las luces que siente que le hacen falta. ¿Quisieras dar esta tarde un nuevo impulso para abrir camino? Algunos pasos más porque ya hemos abordado estos dos temas en el curso de la noche.

Jacques-Alain Miller:

Sí. Un impulso nuevo en el Campo Freudiano. Creo que los dos volúmenes que mencionaste constituyen esa impulsión. Conmigo entiende el castellano porque es muy francés. Y también constituye esa impulsión la conversación que hemos tenido, las preguntas de esta conversación. De tal manera que es a vos –c’est à toi (dirigiéndose a Ève Miller-Rose)- a quien trataré de dar un impulso nuevo –c’est à toi que j’essayerai de donner une impulsión nouvelle-, un impulso para aprender el castellano.

Ève MillerRose:

[risas] De acuerdo. Es un poco mi lengua el español. Entonces, ya estoy un poco sobre la ruta.

Jacques-Alain Miller:

Podemos terminar.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias. Yo necesitaría ese impulso para estudiar francés que me cuesta bastante también.

Bueno, ¿qué decir? Hemos pasado cuatro horas maravillosas, sorprendentes. Espero que me tengan un poquito de paciencia para los agradecimientos que siempre son necesarios.

Comenzaré diciendo que este libro ha sido un hito para mí, que Grama Ediciones es mi manera de estar con los otros poniéndome al servicio de la causa del psicoanálisis y que siempre me representa. De modo que este libro es una concreción de este trabajo que considero parte importante de mi vida a la par de psicoanálisis y que continuará.

Para terminar los agradecimientos: a Angelina Harari y Ève Miller-Rose por estar aquí presentes y compartir sus impresiones sobre Lacan hispano en el concierto de la AMP; a los que brindaron sus breves resonancias y a los presidentes de las Escuelas que amablemente aceptaron este convite con nuestras preguntas; a las Escuelas que apoyaron desde un principio esta presentación; a todos los presentes tanto en este Zoom como el Facebook privado que creamos para la ocasión y que han sumado más de 1.500 personas. Actualmente hay unas 800 personas escuchándonos. También quiero agradecer a todos los que formaron parte de los equipos de trabajo y de edición de Lacan hispano por cada Escuela, comandados por Vivi Mozzi de la EOL, con la que siempre es un gusto trabajar para mí y siempre hay nuevas oportunidades para volver a hacerlo; a Marta Serra de la ELP, quien es la palabra justa en el momento justo, fue un verdadero encuentro para mí trabajar con ella; con Ana Viganó de la NEL, siempre alegre y dispuesta con un estilo muy contagioso y a Victoria Paz, nuestra voz en París y con una precisa mirada sobre la interrelación entre lo hispano y lo francés. Todos fueron verdaderos pilares en la realización de este libro y en la organización de este evento y sin ellos tampoco hubiese posible el libro –quiero decirlo-. No puedo nombrar a todos los que participaron en los comités de edición y traducción. Son muchos, pero sepan que su trabajo fue invaluable. También agradezco a Miquel Bassols y Graciela Brodsky que colaboraron con algunas sugerencias en la conformación del índice, pero muy especialmente a Graciela que supo captar la importancia de este volumen y lo que implicaba esta edición en Argentina y me acompañó muy de cerca cada vez que fue necesario.

Y para terminar, debo decir que la estructura muy precisa y la mirada de esta obra estuvo dirigida por Jacques-Alain Miller en persona a quien quiero hacer público nuevamente mi agradecimiento por su confianza en mi trabajo para la realización de este volumen que ha sido una verdadera aventura afianzada en los lazos que la AMP promueve hace casi 30 años.

Y hoy, además, hemos tenido el privilegio de contar con sus palabras, con su generosidad en la manera en que habló de nuestro trabajo, que quedarán resonando en nosotros y que darán un corolario de lujo a esta responsabilidad que implicó la edición de Lacan hispano. Seguramente todo lo trabajado aquí pasará a formar parte de la enseñanza que Jacques-Alain Miller viene impartiendo hace tantos años, transmisión que nos orienta a día a día en nuestra clínica y en la política del psicoanálisis frente al malestar actual en la civilización. Un acontecimiento para el psicoanálisis de habla hispana, pero también creo para la AMP.

No sé si Jacques-Alain quiere decir algo, o Angelina Harari para cerrar. Hemos tenido un feliz acontecimiento. La gente está muy entusiasmada y muy contenta con este gran evento. De modo que refuerzo mi agradecimiento a todos ustedes.

Angelina Harari:

No podría perder la oportunidad de este gran evento para convocar al próximo, a la Gran Conversación Virtual Internacional de la AMP a la cual los esperamos números y, por favor, inscríbanse. Creo que ese evento puede animar a todos a ver cómo lo tenemos a Jacques-Alain Miller en este momento tan próximo –tan trabajador en 4 horas y pico sin levantarse-. O sea, vengan todos a este próximo evento de la AMP.

Alejandra Glaze:

Jacques-Alain, ¿quiere decir algo o damos por cerrado? Voy a levantar y dejar abiertos los micrófonos para que puedan saludar. Cada uno puede reactivar su audio.

[aplausos]

Jacques-Alain Miller:

Una cosa más. Me ha gustado la toma de palabra de mi hija. Me ha recordado a las palabras de su madre. […] Hay que decir que continúa en el psicoanálisis en el lugar de la familia. Es algo a poner en cuestión especialmente por los que tienen transferencia negativa.

Alejandra Glaze:

Muchas gracias por todo.


*Presentación del libro Lacan Hispano vía Zoom, 2021-12-17.

[1] J. Lacan et al. Ornicar? Lacan Redivivus. París: Editorial Navarin, 2021.

[2] N.d.t.: en referencia al neologismo de Lacan de poubellications, condensación entre poubelle (basura) y publications (publicaciones).

[3] J. Lacan. El Seminario, libro IV, La relación de objeto. Buenos Aires: Paidós, 2017.

[4] J. Lacan. “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”, in Otros escritos. Buenos Aires: Paidós, 2012.

[5] J. Lacan. “Discurso a la Escuela Freudiana de París”, in Otros escritos. Buenos Aires: Paidós, 2012.

[6] E. Solano. “Hagan como yo, no me imiten”, in Lacan hispano. Buenos Aires: Grama Ediciones, 2021, p. 176.

[7] M. Fernández Blanco. “Psicoanálisis y política”, in Lacan hispano. Buenos Aires: Grama Ediciones, 2021, p. 485.

[8] F. Naparstek. “Psicoanálisis y política”, in Lacan hipano, op. cit., pp. 502-503.

[9] J.-A. Miller. “La escucha con o sin interpretación”. [En línea]: Presentación para la Revista de Psicoanálisis #9 en Rusia – por Jacques-Alain Miller – 2021/05/15 – PSICOANÁLISIS LACANIANO (psicoanalisislacaniano.com). Último acceso: 2021-12-20.

[10] E. Solano. “Hagan como yo, no me imiten”, in Lacan hispano. Buenos Aires: Grama Ediciones, 2021, pp. 171-176.

[11] G. Brodsky. “A batallas de amor, campo de pluma”, in Lacan hispano. Buenos Aires: Grama Ediciones, 2021, pp. 41-48.

[12] J.-A. Miller. Presentación del libro Polémica política. [En línea]: Presentación del libro «Polémica política». – YouTube. Último acceso: 2021-12-17.


Publicado por Psicoanálisis Lacaniano

Blog en la articulación Freud-Lacan

Un comentario en “Lacan Hispano – por Jacques-Alain Miller – 2021/12/17

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