Resumen de una presentación hecha por los señores Lévy-Valensi, Pierre Migault y Jacques Lacan en la sesión del 12 de noviembre de 1931 en la Société Médico Psychologique. Publicado en los Annales Médico Psychologique (1931, II, p. 407-408) y en l’Encéphale (1931-10, p. 821) bajo el título: “Délire et écrit à type paranoïde chez une malade à présentation paranoïde”.
Resumen: Enferma de 35 años, observada en el servicio de la Clinique desde hace 10 meses y cuyas grandes líneas clínicas son las siguientes:
1.- Tendencias caracterológicas y comportamiento social paranoico.
2.- Delirio actual mixto. En primer lugar, un delirio del tipo reivindicativo (reclamaciones y gestiones reiteradas contra pseudo-injusticias, en un examen al cual la paciente se ha presentado nueve veces sin éxito); en segundo lugar, elementos claramente paranoicos, hechos de intuiciones, inspiraciones, sentimiento de influencia, fenómenos alucinatorios extremadamente elementales, todos fenómenos en la base de una construcción de un delirio notablemente borrosa y difusa, con temas megalomaníacos y de persecución.
3.- Una producción extremadamente activa de escritos mayormente completamente incoherentes, en contraste con el carácter absolutamente normal del lenguaje hablado y la integridad de las funciones intelectuales elementales.
El mecanismo de estos escritos es constante, reproduciendo el del segmento paranoide del delirio: inspiración e interpretación secundaria.
Es a esta disociación entre el discurso verbal y escrito, con un mecanismo preciso, que los autores han pensado en reservar el término Esquizografía.
Esta comunicación será publicada in extenso, como un Memorándum original, en un próximo número de los Annales Médico-Psychologiques.
La paciente introducida escucha atentamente la discusión e interrumpe frecuentemente a los oradores para discutir hábilmente sus afirmaciones y protestar contra su reputación de enajenada.
Sra. THUILIER-LANDRY – En los elementos paranoides objeto de mi tesis, el trastorno del lenguaje escrito había sido anterior a los trastornos del lenguaje oral. Tampoco eran adecuados, al contrario de esto, por la anomalía de las partes incoherentes de sus escritos que se les señalaban. Aparte de la inteligibilidad de las ideas escritas, había trastornos caligráficos. A menudo he visto la incoherencia oral y gráfica manifestarse después de un largo período de mutismo reticente.
Sr. COURBON – La dialéctica perfectamente oportuna y la tensión del interés por la discusión que demostró la enferma frente a nosotros no están al alcance de un demente. Ella tiene incoherencia en su delirio, pero una coherencia perfecta en su adaptación a la situación. El epíteto paranoico le convendría mejor que el de paranoide.
Sr. HENRI CLAUDE – Ella escribe como una paranoide, pero habla como una paranoica. Muy a menudo, los escritos de nuestros enfermos son menos reveladores de su psicosis que su lenguaje. De ahí que tan a menudo las personas a quienes escriben para protestar contra su internamiento consideren arbitraria su detención.
Pero las formas de la disociación del lenguaje son las más variadas, afectando efectivamente a veces a un tema particular del discurso, otras veces a ciertas circunstancias donde ocurre el discurso.
Sr. LÉVY-VALENSI – Es precisamente por esta mezcla de signos de validez e invalidez mental que impide clasificarla nosológicamente, que esta enferma es interesante. El término esquizografía nos parece la mejor etiqueta para describir el trastorno de sus escritos.
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